Sus características:
Se enlazan con las emociones cognoscitivas, es decir, intervienen los
pensamientos. En cierta forma son los sentimientos los que nos regulan las
emociones, cuando pensamos anticipadamente sobre lo que nos puede pasar.
Son expresiones comunicativas, forman parte del carácter social, es
decir, pertenecen a la especie humana, ninguna cultura desconoce la expresión
del miedo, de vergüenza o de rabia. Las expresiones son espontaneas como
palidecer, ruborizar, posición fetal, pueden ser activadas o manipuladas. Son
dirigidas, mi afecto puede ser a una comida especial, el impulso sexual a una
persona especifica. Son provocadas como la tensión al miedo.
La importancia de los sentimientos.
Los afectos, sentimientos o emociones secundarias.
Los sentimientos no son estados psicológicos, sino prácticas culturales
que se estructuran socialmente a través de circuitos afectivos, lo que uno
siente es finalmente un problema social
Freud, “las emociones inexpresadas nunca mueren son enterradas vivas y
son expresadas de peores formas”.
Existen conceptos que se manifiestan en lo colectivo como el amor, la
belleza, la felicidad, y estos se incorporan a los sentimientos.
Hablar de sentimientos, emociones, afectividad incluso de pasiones es
algo realmente complicado, ya que estos conceptos se utilizan indistintamente
en la vida cotidiana. Se dice, no quiero hablar de mis emociones, pero en
realidad no quiere uno adentrarse a sus sentimientos o a sus
Emociones
primarias o básicas: son
aquellas que son innatas y que responde a un estímulo. Son: ira, tristeza,
alegría, miedo, aversión. Son expresiones comunicativas, forman parte del carácter social, es
decir, pertenecen a la especie humana, ninguna cultura desconoce la expresión
del miedo, de vergüenza o de rabia. Las expresiones son espontaneas como
palidecer, ruborizar, posición fetal, pueden ser activadas o manipuladas. Son
dirigidas, mi afecto puede ser a una comida especial, el impulso sexual a una
persona especifica. Son provocadas como la tensión al miedo.
Nos cuesta admitir que nuestros pensamientos están influidos por las
emociones, muchos de nuestros pensamientos son los que hacen emerger nuestras
emociones. En el adolescente o adulto están tan integradas que es difícil a veces
separar unas de otras. A esto les
llamaremos sentimientos.
Sentimientos o Emociones secundarias: son aquellas
que se generan luego de una emoción primaria, tales como la vergüenza, culpa,
orgullo, ansiedad, celos, resentimiento, entre otros.
Sus características: Se enlazan con las cognoscitivas, es decir,
intervienen los pensamientos. En cierta forma son los sentimientos los que nos
regulan las emociones, cuando pensamos anticipadamente sobre lo que nos puede
pasar. Mientras que nuestras emociones son
temporales, es decir, es un estado momentáneo que, de actividad interna, es
decir, una reacción fisiológica, que resuena en nuestro interior durante un
tiempo, están destinadas a bajar su intensidad o desaparecer para ser sucedidas
por otras, sin embargo, un sentimiento nos puede durar días, meses o años,
incluso hasta la muerte, como es el caso de un resentimiento.
Existen una cantidad incontable de sentimientos
que no podremos experimentar en toda nuestra vida.
¿Cómo reconocer nuestras emociones?
Las emociones son utilizadas socialmente para generar, legitimar y
aceptar la desigualdad social
Reconocer las emociones es poder integrar lo que sentimos dentro de
nuestro pensamiento y considerar su complejidad.
Las emociones y los pensamientos se encuentran entrelazados, si sabemos
utilizarlas en beneficio del pensamiento, ayudan a razonar de forma más
inteligente y tomar mejores decisiones.
Tras su reconocimiento, empezamos a descubrir que dominar nuestras
emociones y hacerlas partícipes de nuestros pensamientos favorece una
adaptación adecuada a nuestro entorno.
Gracias a la conexión entre las emociones y nuestra forma de pensar
logramos focalizar la atención en los problemas verdaderamente importantes,
facilita recordar eventos emotivos, formarnos juicios sobre cómo nos sentimos
y, en función de nuestros sentimientos, respondemos de manera diferente ante un
mismo problema.
El “cómo nos sentimos” determinará nuestros pensamientos subsecuentes,
podrá influir en la creatividad y los logros en el trabajo, delineará nuestra
forma de razonar y afectará nuestra capacidad diaria de deducción lógica, es
decir, que las personas estén felices o tristes, enojados o eufóricos, o bien
que establezcan un uso adecuado del reconocimiento, la comprensión y la regulación
de sus emociones.
Así, la regulación emocional consiste en dirigir y manejar las emociones
de forma eficaz.
Sin embargo, existen personas con una gran capacidad de percepción
emocional pero que requieren de habilidades para su comprensión y
regulación.
Los aspectos personal e interpersonal también son independientes y no
tienen que darse de forma entrelazada. Se puede encontrar a personas muy
hábiles en la comprensión y la regulación de sus emociones y equilibradas
emocionalmente, pero con pocos recursos para relacionarse con los demás. Lo
contrario también ocurre, pues hay individuos con una gran capacidad empática
para comprender a los demás, pero son poco eficaces para el reconocimiento y la
comprensión de sus propias emociones, y de la misma manera les resulta difícil
la regulación emocional.
Las emociones son utilizadas socialmente para generar, legitimar y
aceptar la desigualdad social equilibrio. Por desgracia, desde tempranas edades
aprendemos a
·
Bloquear la emoción.
·
Desconectarnos de las sensaciones corporales.
·
Negar los sentimientos.
·
Reprimir la acción o expresión de estos, para ser amados o aceptados.
En general las emociones son un sistema de alarma con respecto a cómo
nos encontramos, lo que nos gusta o lo que funciona mal a nuestro alrededor,
con la finalidad de realizar cambios en nuestras vidas.
Una buena percepción implica saber “leer” nuestros sentimientos y
emociones, etiquetarlos y experimentarlos. Con un buen dominio para reconocer
cómo nos sentimos, establecemos la base para posteriormente aprender a
controlarnos, moderar nuestras reacciones y no dejarnos arrastrar por impulsos
o pasiones exaltadas.
Ahora bien, ser conscientes de las emociones implica ser hábil en
múltiples facetas afectivas. A la percepción de nuestros estados afectivos se
suma la experiencia previa asociada a la emoción, lo que permite expresarlas a
través de palabras o gestos que se manifiestan en el rostro y el cuerpo,
incluso distinguir el valor o el contenido emocional de un evento o situación
social.
La única forma de evaluar nuestro grado de conciencia emocional está
siempre unida a la capacidad para describir lo que sentimos, expresarlo con
palabras y darle una etiqueta verbal correcta.
Se calcula más de 250 sentimientos o estados de ánimo. Una muestra de
ello es el siguiente cuadro. Donde se nos muestra como de las emociones básicas
se van ramificando. Muchas de ellas son una mezcla de emociones por así
decirlo.

La siguiente lista
es otro ejemplo de la gran cantidad de sentimientos que existen, cabe señalar
que se podrá apreciar que se encuentran varias palabras que en el diccionario
aparecen como sinónimos y palabras que se refieren a las mismas emociones
primarias o emociones básicas, pero según algunos autores
consideran que estas varían en su grado de intensidad.
Existen una cantidad incontable de sentimientos
que no podremos experimentar en toda nuestra vida.
+Abandono, Abatimiento, (estar) Abrumado, Aburrimiento, Abuso, Aceptación,
Acompañamiento, Admiración, Aflicción, Agobio, agradecimiento, Agravio,
Agresión, Alarma, Alborozo, Alegría, Alivio, Alteración, Amabilidad, Amargura,
Ambivalencia, Angustia, Añoranza, ansiedad, Apatía, Apego, Apoyo, Aprobación,
Armonía, Arrepentimiento, Arrogancia, Arrojo, Asco, Asombro, Atracción,
Ausencia, Autonomía.
+Benevolencia, Bondad.
·
Calma, cansancio, Cariño, Celos, Censura, Cercanía, Cólera, Compasión,
Competencia, Comprensión, Compromiso, Concentración, Condescendencia,
Confianza, Confusión, Congoja, Consideración, Consuelo, Contento, Contrariedad,
Correspondencia, Cuidado, Culpa, Curiosidad.
·
Decepción, Dependencia, Depresión, Derrota, Desaliento, Desamor,
Desamparo, Desánimo, Desasosiego, Desconcierto, Desconfianza, Desconsideración,
Desconsuelo, Desdén, Desdicha, Desencanto, Deseo, Desesperación, Desgano,
Desidia, Desilusión, Desmotivación, Desolación, Desorientación, Desprecio,
Desprestigio, Desprotección, Destrucción, Desvalimiento, Desventura,
Devaluación, Dicha, Dignidad, Discordia, Disforia, Disgusto, Dolor, Dominación,
Duda, duelo.
·
Ecuanimidad, Empatía, Encanto, Enfado, Engaño, Enjuiciamiento,
Entusiasmo, Envidia, Espanto, Esperanza, Estima, Estremecimiento, Estupor,
Euforia, Exaltación, Exasperación, Excitación, Éxtasis, Extrañeza.
·
Fastidio, Felicidad, Fervor, Firmeza, Fobia, Fortaleza, Fracaso,
Fragilidad, Frenesí, Frustración.
·
Generosidad, Gozo.
·
Hastío, Honestidad, Honorabilidad, Hostilidad, Humildad, Humillación.
·
Ilusión, Impaciencia, Imperturbabilidad, Impotencia, Incapacidad,
Incompatibilidad, Incomprensión, Inconformidad, Incongruencia, Incredulidad,
Indiferencia, Indignación, Inestabilidad, Infelicidad, Inferioridad,
Injusticia, Inquietud, Insatisfacción, Inseguridad, Insuficiencia, Integridad,
Interés, Intolerancia, Intrepidez, Intriga, Invasión, Ira, Irritación.
·
Júbilo, Justicia.
·
Lástima, Libertad, Logro, Lujuria.
·
Manipulación, Melancolía, Menosprecio, Mezquindad, Molestia,
Motivación.
·
Necesidad, Nostalgia.
·
Obligación, Obnubilación, Obstinación, Odio, Omnipotencia, Optimismo,
Orgullo, Ostentación.
·
Paciencia, Pánico, Parálisis, Pasión, Pavor, Paz, Pena, Pereza,
Persecución, Pertenencia, Pesadumbre, Pesimismo, Placer, Plenitud,
Preocupación, Prepotencia, Pudor.
·
Rabia, Rebeldía, Recelo, Rechazo, Regocijo, Rencor, Repudio,
Resentimiento, Reserva, Resignación, Respeto, Resquemor.
·
Satisfacción, Seguridad, Serenidad, Simpatía, Soledad, Solidaridad,
Sometimiento, Sorpresa, Sosiego, Suficiencia, Sumisión.
·
Templanza, Tentación, Terquedad, Terror, Timidez, Tolerancia, Traición,
Tranquilidad, Tristeza, Turbación.
·
Unidad.
·
Vacilación, Vacío, Valentía, Valoración, Venganza, Vergüenza,
Vulnerabilidad.
En
la siguiente figura puedes ver donde se ubica tu sentimiento.

en un analisis linguistico de los sentimientos , el uso de las palabras
en diversas lenguas es tan divergente como en el caso de las palabras que
expresan sentimientos o sexo. Por ejemplo: en aleman el son es femenino y la
luna es masculino, en ingles se utiliza It, para designar cosas.
Por ejemplo: en otros idiomas la palabra sentimiento pueden tener 2
palabras para designar diferencias, o palabras que tienen un significado
especifico en una lengua pero que no tiene equivalente en otro. La palabra
añoranza en una lengua se relaciona dicho sentimiento con la enfermedad, pero
en aleman esta relacionada con el dolor y en hungaro esta relacionado con el
deseo. En ingles hay una distincion entre feeling y emotion, feeling es un
elemento afectivo homogeneo, mientras que emotion es una combinacion de
elementos afectivos heterogéneos.
Ante esta disyuntiva es que muchos estudiosos de los sentimientos los
llamen de distinto modo, hay quienes los llaman emociones simples y compuestas,
sentimientos simples o sentimientos compuestos. Por otro lado, podemos ver como
sentimientos como la nostalgia o añoranza, para describirla tiene un apego
hacia la enfermedad, el dolor y el deseo. Recuerdo con un poco de tristeza y de
alegria momentos de mi pasado donde tuve momentos de felicidad.
A continuación, expongo
los más comunes o significativos.
SORPRESA,
Asombro, pasmado, extrañeza,
desconcierto, admiración, estupor, impresión, conmoción.
Al presentarse situaciones
inesperadas, surge la sorpresa, es una emoción que se caracteriza
fundamentalmente porque es breve, sólo un momento especifico; por ejemplo, en
acontecimientos repentinos como un encuentro con alguien que hacía tiempo no
veíamos, un trueno, un asalto, un regalo, entre otras. La sorpresa también la
conocemos como sobresalto, que puede pasar a la alegría, al temor, al miedo, al
enojo. Al experimentar una sorpresa dejamos todo lo que estábamos haciendo o
pensando para ocuparnos de lo que acaba de suceder, de tal forma que nos
prepara para poner toda nuestra atención en el nuevo acontecimiento. Es un
aviso para que nos prepararnos para afrontar acontecimientos repentinos e
inesperados, así como sus consecuencias su expresión es La podemos ubicar como
curiosidad, interés, estar sorprendido, asombrado, efusivo, jubiloso, atónito o
pasmado.

El sentimiento de vergüenza.
Bochorno, sonrojo, rubor,
turbación, embarazo, timidez, retraimiento, pena, humillación, agravio, recato,
encogimiento, insulto, injuria, mancha.
No vine a pedírtelo la otra vez, por pura vergüenza.
Ese hombre no tiene ni un poco de vergüenza.
Sus expresiones son el rubor, bajar los parpados, ladear la cabeza, Se
puede manifestar mediante sentimientos de culpa, timidez, inseguridad, pudor,
recato. Sentimos que nos hemos apartado de las prescripciones sociales, no es
el acto cometido, sino más bien que nos están viendo, que somos observados. La
vergüenza como afecto es independiente de que se nos avergüence con o sin
razón, y también es independiente de que ese motivo sea importante o no. La
vergüenza puede quedar dominada o anulada por afectos opuestos, emociones o
sentimientos orientativos. Nos sentimos avergonzados de nuestros defectos
físicos, aunque sepamos que no implican ningún pecado, que no somos
responsables de ellos. Siempre son las
prescripciones sociales la que regulan que nos da vergüenza y por qué. Al fin y
al cabo, es precisamente el apartarse de tales prescripciones lo que constituye
<algo vergonzoso>. De ahí que la vergüenza -y avergonzar a otros- sea
siempre un proceso de socialización. Sólo se experimenta a través del juicio de
los demás. Es una emoción incomoda porque va ligada al aislamiento social. De
este afecto se puede constituir la base para más complejos. La vergüenza no
permite ver a los ojos.
Es un sentimiento que aparece cuando una persona percibe que una
determinada conducta ha sido obserbada por otros. La vergüenza parte de una
sensasion interna por sentirse mal juzgado o criticado globalmente. Puede
conicidir con una sensacion de inferioridad por sentirse ridiculo o menos de
acuerdo con ciertos estandars comunes.
Se siente vergüenza ante la mirada o ante juicios descalificadores . la
evocacion mental, recuerdo o imagen de cierta situacion en que se ha padecido
vergüenza tiende a producirla nuevamente como si se tratara de un estímulo
nuevo o de una situacion actual.
La vergüenza, la culpa y el orgullo suelen agruparse bajo el termino de
sentimientos akuto concientes o
autoevaluativos de una evaluacion del Yo. Tienen una connotacion moral (mentira
o traicion) tambien con la incompetencia, inferioridad o debilidad. Nos
sentimos expuestos al jucio ajeno.
Puede ser uno de los sentimientos mas dañino en las personas ya que la
gente puede sentir vergüenza de ser pobre.
Palabras insultantes hacia uno mismo: ¡que tonto! ¡Estas hecha un vaca!
¡siempre la riego¡ no vayas a decir que tu papa es alcoholico, que vergüenza,
cuidadito y le cuentes a los demas nuestros secretos. No digas que tu papa me
pega.
Sentir vergüenza ajena,
PUDOR.

Modestia, recato, decoro,
decencia, compostura.
Es la vergüenza de exhibir el propio cuerpo desnudo o de tratar temas
relacionados con el sexo. "desvestirse con pudor; el pudor,
la aureola de tabú que suelen tener cuestiones relacionadas con el sexo, hace
muy difícil que los niños se atrevan a formular preguntas en la escuela e,
incluso, en casa."
BURLA
Mofa, pitorreo, sarcasmo,
escarnio, choteo. Broma, sátira, sarcasmo.
En el diccionario de la real academia, se refiere a aquella
«Acción, ademán o palabras con que se procura poner en ridículo a alguien o
algo.». Es un concepto ambiguo, abierto a multitud de interpretaciones. En la
interacción humana se presenta de dos formas: como algo divertido o como
dañino. Cuando las burlas se realizan en un contexto de juego, y cuando este es
recíproco, las burlas pueden ser consideradas como una forma de coquetear. Este
es el sentido de la frase «reírse con los demás, y no de los demás». En cambio,
la burla también puede ser empleada contra la persona que es objeto de
ridiculización, en asuntos como apariencia, peso, comportamiento, habilidades,
manera de vestir e inteligencia. Desde el punto de vista de la víctima de la
broma, esta forma de mofa es, mayormente, hiriente, irrespetuosa, y
desconsiderada. Cuando la broma no es bien aceptada por parte de quien la
recibe, o cuando interpreta que está siendo víctima de un ataque personal, la
broma se puede considerar como hostigamiento, especialmente en el lugar de
trabajo, o como bullying o abuso emocional. Si se realiza en público, se
considera humillación. Además de las formas de burla o humillación señaladas
atrás, también existe aquella burla a la condición física de las personas, ya sea
por una enfermedad o alguna discapacidad que limite, en algunos sentidos, el
desarrollo libre de la persona. En este sentido, se puede decir que existe
cierto "grado de estupidez" de quienes emiten esta burla, ya que es
sabido que las personas con deficiencia física no pueden controlar su
padecimiento. Así, a quien se burla de estas situaciones, se le podría
diagnosticar alguna discapacidad intelectual o, probablemente, padezca, de un
grado alto de estupidez.
Decepción
Desilusión, desengaño, desencanto, fracaso,
He sido una decepción para mi familia.
Me ha causado una gran decepción tu amistad.
Nos ayuda a romper idealizaciones y a ver la realidad de manera más
objetiva. Poner los pies sobre la tierra.
Resentimiento (odio)
El resentimiento es la continuación de un sentimiento negativo. Una
persona puede enojarse con otra y sentir odio o ira durante un largo tiempo, si
el odio no cede, puede hablarse de resentimiento. La única forma de que el
resentimiento se vaya es a través del perdón o de la aceptación de las
situaciones. El pasado es un elemento clave del resentimiento, ya que éste
siempre está basado en hechos que ya sucedieron y que causaron un dolor que no
puede olvidarse. Puede asemejarse el resentimiento con una herida abierta que
no sana y que no deja de producir dolor. Mostrarse nervioso o muy sensible ante
ciertos hechos o personas, tener una actitud hostil, expresar dificultades para
confiar en nuevas relaciones o incluso en la misma persona y sentirse menospreciado,
son algunas de las consecuencias del resentimiento.
Muchas son las formas que existen para superarlo el resentimiento. Entre
las más efectivas y útiles se encuentran las siguientes:
• Aceptar lo sucedido y comprender que la vida está llena de injusticias.
• Mejorar el nivel de autoestima, estableciendo que después de aquel suceso se
ha madurado y avanzado y que ahora no se respondería al mismo de idéntica
forma.
• Ser positivo. En este caso, siempre hay que encontrarle lo bueno que tiene
cada circunstancia o cada hecho, y obviar lo negativo que se posee en ese mismo
sentido.
• Mirar hacia adelante. Para poder dejar atrás el resentimiento es fundamental
que se tenga claro que aquello es pasado, que nada puede cambiarse y que hay
que mirar hacia el futuro con energía y positividad. Lo pasado, pasado está y
ya no sirve de nada pensar en él, pues lo único que se consigue es no poder
avanzar como se quiere.
• Perdonar. Con esto nos referimos no sólo a perdonar a la persona que nos hizo
el daño sino también perdonarnos a nosotros mismos por el mal que nos hayamos
podido causar quedándonos anclados en ese pasado.
Nos volvemos jueces implacables de
otros, de mí mismo y de la vida.
“El resentimiento no te llevará a
ningún lado: tienes que aprender a perdonar”,
RESENTIMIENTO.
Rencor, tirria,
del latín de la suma de tres
vocablos latinos: el prefijo “re-“, que es sinónimo de “repetición”; el verbo
“sentiré”, que es equivalente a “sentir”, y el sufijo “–miento”, que puede
traducirse como “medio”. Es la acción y efecto de resentirse (tener un enojo o
pesar por algo). Este se refleja en diversos sentimientos y actitudes, como la
hostilidad hacia algo o alguien, la ira no resuelta sobre un acontecimiento, el
enfurecimiento o la incapacidad para perdonar.
ODIO hacia algo o hacia alguien, voy a poder rastrear gracias al cuadro
adjunto la evolución del ODIO y quizás llegue a darme cuenta que antes hubo una
FRUSTRACION.
Por ejemplo: “Siento un gran resentimiento hacia una amiga que me estafo cuando
más necesitaba el dinero”, “El joven acumuló años de
resentimiento que estallaron cuando decidió poner una bomba en el centro
comercial”.
Angustia, estrés y ansiedad.


La ansiedad es una reacción emocional
en la cual la raíz es el miedo, pero esta se manifiesta ante situaciones o
estímulos que no son objetivamente peligrosos. Se manifiesta ante estímulos
ante la anticipación de peligros en el futuro, indefinibles e imprevistos. Es
decir, que aparece ante situaciones donde el peligro no es real, esta es su
característica más destacable, en ella cabe la inquietud, desasosiego, zozobra,
ansia, intranquilidad, preocupación, incertidumbre, nerviosismo, impaciencia,
tribulación, agitación. Una característica que tiene que ver con el no tener
control sobre la situación.
Si bien como medida precautoria
se tiende anticipar a lo que pudiera ocurrir para poder controlar todas las
variables, sin embargo, se produce una activación mental y fisiológica superior
a la requerida por otras situaciones que no suponen dificultad alguna, pero que
se desencadena una serie de pensamientos, imágenes mentales, recuerdos entre
otros, como posibles riesgos, peligros o amenazas. Es decir, que se pueden
imaginar lo peor e interpretan las situaciones de manera catastróficas. Suelen
ser personas que suelen estar tensas, nerviosas e híper vigilantes la mayor
parte del tiempo, en un intento de por anticipar y controlar las posibles
amenazas que puedan aparecer, aunque no estén realmente presentes.
Me produce mucha ansiedad el
que aún no hayan dado los resultados.
Se dice que la ansiedad se
alimenta de la angustia, para algunos autores estos sentimientos son muy
similares, como si fuese una diferencia de grados. Ya que la ansiedad solo son
pensamientos, solo son sensaciones y van a pasar, que no son tan malos como la
ansiedad los hace suponer, cada vez que te sientes en peligro por pensar que
algo saldrá mal. Cada vez que te preocupas por las manifestaciones físicas de
la ansiedad, en lugar de entender que es tu cuerpo protegiéndote, actúa como un
mecanismo de defensa.
Esto es ansiedad, no estrés.
Imaginar acontecimientos futuros, evitar acudir a eventos o lugares que te
hacen sentir inseguro e incómodo. Sobrepasar todo lo que sucede, tratar que los
planes salgan según lo previsto y que no haya sorpresas. Tener excesivas preocupaciones
aun cuando el factor estresante ha desaparecido. Tener dificultades para
descansar o desconectar. Repetir situaciones pasadas en tu cabeza una y otra
vez.
Esta se manifiesta a través de
un conjunto de respuestas agrupadas en tres sistemas, cognitivo, fisiológico y
motor. Aunque los tres pueden actuar con cierta independencia.
Este sentimiento se presenta ante la separación, el fracaso o el dolor.
Puede motivar a quien la siente a buscar una solución y así evitar las
situaciones que la producen. También puede paralizar a la persona, generarle
sentimientos de desesperanza, provocarle una falla de motivación e incluso
llegar a entristecer. Se caracteriza porque aparece como reacción ante algo
desconocido o inesperado, suele manifestarse con pequeñas alteraciones físicas
como incremento del ritmo cardiaco, temblores, sudoración excesiva, sensación
en el pecho o falta de aire.

Y si yo tengo ANGUSTIA podré
controlarla a través de la RELAJACIÖN y de pedir APOYO a alguien que me dé
SEGURIDAD; esta armonización a través del darme cuenta de dónde estoy
emocionalmente me ayudará a sanarme;
Se dice que las personas con ansiedad estan hechas de pura resiliencia,
ya que las horas que pasas llorando y en silencio, sigues adelante, las horas
de desvelo, aun asi te levantas y continuas con tu dia, como si nada, cuando
has ido al doctor y te han dicho que es ansiedad y te aguantas, puede que tu mente te haga sentir enfermo,
que te imagines una enfermedad terminal, pero la ansiedad te dice, ¿crees que
serias capaz de haber aguantado tanto? Por lo tanto, eres una persona fuerte y
lo vives a diario.
TRISTEZA, MELANCOLIA O DEPRESION.
Sinónimos: pena, aflicción, pesar, melancolía, desaliento, melancolía,
nostalgia, desanimo, desconsuelo, infelicidad, pesimismo, pena, agüite,
sufrimiento, consternación.
La tristeza es una
de las emociones asociada al trastorno emocional de la hoy llamada depresión,
anteriormente era conocida como melancolía y esta viene asociada con el miedo y
la ansiedad.
La tristeza se encarga del recogimiento y de
dedicarnos tiempo a nosotros mismos, de pensar y meditar en los cambios para
cerrar etapas. Es necesaria para reintegrarnos como personas después de
habernos “hecho trizas” por cualquier causa: una ruptura, un despido, una
pérdida. Cuando te sientes decaído, los circuitos cerebrales del dolor físico y
emocional se enmascaran, esto no solo ocurre en las áreas cerebrales
relacionadas con el componente puramente afectivo del dolor, sino también en
las zonas relacionadas con la percepción somática del mismo. En consecuencia,
genera un impacto negativo sobre tu cuerpo,
Según Freud, la
melancolía tiene una semejanza con el duelo, y es” la reacción frente a
la pérdida de una persona amada o de una abstracción que haga sus veces, como
la patria, la libertad, un ideal, etc.”. En el duelo el sujeto ha experimentado
una pérdida real del objeto amado y en el proceso, que se prolonga un tiempo
necesario para la elaboración de esta pérdida, el sujeto pierde el interés por
el mundo exterior sustrayendo la libido de todo objeto que no remita al objeto
perdido. Así, el objeto perdido es investido por toda la capacidad libidinal
que pueda emplear el sujeto a tal efecto, impidiendo toda nueva ligazón.
En la melancolía el
sujeto parece reportar con su dolor psíquico la pérdida de un objeto de amor
sustraída de su conciencia. El sujeto se comporta como si hubiese sufrido una
pérdida real, no puede dar cuenta de lo que ha perdido ni logra precisar la
magnitud de dicha pérdida.
A estos síntomas se agregan el insomnio y la falta de apetito (a la vida) que
el sujeto melancólico padece y están intrínsecamente relacionados con un
desfallecimiento de la pulsión.
El sujeto sufre un
“cuadro de delirio de insignificancia moral” 2 que se
perciben en manifestaciones tales como auto-reproches, rebaja en el sentimiento
de sí y expectativa de castigo. siendo característico de la melancolía.
El Yo del sujeto
identificado al objeto, es rebajado a la condición de Cosa, de la
Cosa por siempre perdida.
Y es en este punto en donde se logra advertir la severidad y causa de la
instancia crítica que se ensaña con el Yo rebajado a la condición de objeto,
muy lejos de responder a las exigencias del Ideal del Yo. el rasgo que recuerda lo que él fue y ha
perdido, o lo que posee los méritos que él no tiene y desearía tener, es decir,
se ama en el otro lo que falta al yo para alcanzar el ideal1.
La enfermedad se comporta como el refugio, como la manera de sustraerse y
evitar el enfrentamiento con aquella hostilidad acuciante.
El principal aporte
de Abraham a la teoría de la melancolía gira en torno a la pérdida de la
capacidad libidinal del sujeto, así como la regresión de la libido a la
Freud establece las
tres premisas fundamentales de la melancolía:
La pérdida de
objeto
La ambivalencia
La regresión de la
libido al Yo.
se trata de un
trastorno afectivo causado por la reiteración de episodios emocionales de
tristeza que no fueron resueltos o procesados. Por ejemplo, la perdida de
varios familiares en forma consecutiva, perdida de
La emoción de la
tristeza tiene sus derivados
¿Cuál fue tu
tristeza no resuelta?
“No llores”. ¿Por qué nos piden que
no lloremos? ¿Por qué alguien más trata de decirnos cómo o no expresarnos? Yo
sólo encuentro una explicación a esta frase. La persona que la enuncia es
incapaz de saber qué hacer con las emociones. Ver llorar al otro asusta,
recuerda a la propia angustia que no ha sido elaborada; y al no trabajar con
aquello de la vida personal que duele, tampoco se sabrá qué hacer con lo que al
otro le lastima.
“No vale la pena llorar por eso”. La
pregunta que surge de esta frase es similar a la anterior. ¿Cómo sabes que no
vale la pena llorar por eso, tú, ajeno a mí, que no vive y percibe las cosas de
la misma forma que lo hago yo? Recuerda que lo que a ti te duele no
necesariamente le duela a los demás y viceversa. Al decir esta frase estamos
devaluando el sentimiento y el significado que una persona le da a ciertos
sucesos de su vida. Una persona que se siente triste o con miedo, lo menos que
necesita en esos momentos es ser devaluada. Decir esta frase no ayudará a
resolver el problema ni tampoco a que la persona se sienta mejor, lo único que se
logrará es ponerlo en una postura inferior y de inseguridad ante el conflicto.
“¿Por qué chillas?”. Si lo que se
quiere es hacer devaluar la situación que lastima o el llanto, no hay mejor
palabra para usar que “chillar”. Al igual que el punto anterior, ocupar esta
palabra lejos de ser benéfico para el ser que llora, es perjudicial porque se
minimiza tanto la situación como el sentimiento de tristeza, enojo o miedo.
“Llorar no va a solucionar nada”. Sí,
tal vez llorar no me regrese aquello perdido, tampoco va a hacer que resuelva
los problemas económicos (o cualquier otro que me esté angustiando, doliendo o
preocupando); sin embargo, no llorar tampoco soluciona nada. Y si bien,
derramar las lágrimas no soluciona el problema per se,
sí tiene la función de descargar la tensión emocional. Recordemos que somos
como una olla exprés: si mantenemos por mucho tiempo la carga emocional, habrá
algún momento en que “explotemos” y nuestro cuerpo, nuestras relaciones o
nuestra mente saldrán dañados; sin embargo, si tenemos una válvula de escape
como sería llorar, podremos manejar de mejor forma dicha tensión emocional.
“Los hombres no lloran”. Probablemente (no sé) la peor de todas las
frases mencionadas por varias razones: promueve la desigualdad entre géneros;
ensalza estereotipos que no son ciertos; la intención con la que se utiliza
esta frase es decir que los hombres no deben ser débiles, por lo que se utiliza
la palabra “llanto” como sinónimo de debilidad, incapacidad y feminidad (todo
con connotación negativa). En la clínica tengo el mismo porcentaje de pacientes
hombres que mujeres y en la mayor parte de las veces, a quienes más trabajo