Cuando se le pregunta a alguien ¿qué
piensa sobre la ternura o se la nombramos sutilmente, puede adoptar una actitud
de incomodidad y hasta de rareza y tienen a confundirla como seducción o como
debilidad, como algo femenino. Sin embargo, la ternura son sensaciones de trato
suave y cuidadoso hacia organismos o vidas en situación de pequeñez, fragilidad
o indefensas. Lleva a la actitud de acurrucar, proteger, se plasma en conductas
y pensamientos teñidos bajo este afecto
Los sinónimos que podemos encontrar
bajo la ternura y que pueden entenderse como lo es el querer, cariño, afecto,
aprecio estima, idolatría, inclinación, preferencia, suavidad blandura,
delicadeza, afabilidad, dulzura, cuidado, la sexualidad, el erotismo y la
sensualidad.
La ternura es una capacidad afectiva, una emoción, una inclinación del ánimo; y definiéndola así, con su cuota de sensibilidad. La cual no tiene que ver con la idea de blandura, ni que es algo femenino, es una emoción básica y biológicamente presente para cuidar a las criaturas. Aunque en la mayoría de los mamíferos, las hembras tienen un rol prioritario de alimentar y cuidar a las crías, se ha encontrado que algunos machos intervienen ya sea directamente o indirectamente en la crianza. En comparación de los humanos, se ha visto que el amor paterno filial esta en la base de la cultura y de los lazos afectivos que propician las asociaciones cooperativas.
Bien sabemos lo
placentero que es sentir el cariño de la gente que apreciamos pues sus efectos
del amor o la ternura en el cuerpo: es que la oxitócica ayuda a fortalecer los
sentimientos de intimidad y cariño, mejora la memoria y aumenta la libido.
Liberación de
dopamina, que es la responsable de la sensación de felicidad. El corazón late
más de prisa cuando esta uno enamorado. Alivia el dolor.
La ternura ha sido uno de los aspectos
que más ha contribuido al progreso de nuestra especie, junto con la
racionalidad y el buen obrar.
La ternura esta presente en los actos
de cuidado, de contacto cálido y de cariño. Está en el respeto, tanto en el que
se da hacia fuera, al otro, como en el que de brinda hacia adentro de uno
mismo. De nada sirve ser cuidadoso, cálido y cariñoso con otros, si uno no se
otorga el mismo respeto y amor a sí mismo.
Es un emoción básica y llena de virtud.
Por otro, es inabarcable e indefinible en su totalidad. En la cultura, existe
una rara proscripción, que consiste en invisibilizar lo tierno, posiblemente
más por el machismo, restándole importancia y no comprendiendo las
consecuencias de su práctica en los vínculos cercanos.
Algunos la desconocen en enormes
proporciones o la desestiman, tal vez porque nunca la han recibido o no se han
formado en ella. Quizás por que en nuestra cultura se fomenta más la violencia,
pensar que en los cines a los niños se le permite la entrada a películas de
violencia que en escenas donde se tienen relaciones sexuales o se ven desnudos.
Es central ver mucho mas veces la
relación de la madre con el bebé, pues no abundan modelos de masculinidad tierna,
ni de adultos que la actúen en distintos desempeños sociales que no sean los de
lactancia y cuidados infantiles.
Esta capacidad afectiva esta limitada
culturalmente, tiende a oscilar entre la adoración y el menosprecio, como si se
tratara de una estupidez afectiva, como
algo femenino, o algo que no se merecen los hombres, pareciera ser que
se le brinda mas afecto a las mascotas, en este sentido existen hombres que
cuidan a sus mascotas o plantas, a quienes se les pretende ridiculizar con la
frase “pareces la señora de las plantas”, pues no así se les critica al
jardinero ni a los hombres con mascotas.
En
ese sentido, “los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos
comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le
priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez
a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta
carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad,
desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, incluso la muerte. A
este respecto, Alexander Lowen menciona que hay severos problemas cuando los
bebes se ven privados del amor, el sostén y la crianza que afectan las
relaciones sexuales del individuo.
Entonces,
el amor es una manera de vivir en sociedad, surge cuando al interactuar con
otras personas, no importa quienes sean o su lugar en la comunidad, las
consideramos como un legítimo otro, que puede coexistir con nosotros. Esta
emoción, entonces, amar, es el fundamento de la vida social, al aceptar la
existencia de los demás, sin querer anularlos o negar su propia visión del
mundo.
“La ternura no está prohibida
formalmente; nadie llegaría tan lejos. Pero, en nuestra cultura, con la
creencia en la razón instrumental, con la exageración del bienestar distinguido
por el logro, el éxito y la posibilidad de consumir, no queda demasiado espacio
para integrar la ternura y potenciarla” Martín Ignacio berasain
¿Qué es un abrazo? Una muestra o gesto de afecto que
consiste en estrechar entre los brazos a una persona. Un tipo de saludo o una
muestra de cariño, donde se realiza una leve presión sobre la persona a la que
se le ofrece dicho gesto. El abrazo es una manifestación compartida de
afectividad, de relación y de contacto corporal entre personas. Expresa
comunmente aceptación, cariño, contención emocional y vínculo.
Una frase tan simple como “te mando un abrazo” tiene una
vigencia y una permanencia, abrazar no sólo designa y suguiere la ligazón entre
personas, sino también la unión y el contacto sostenido con una postura
ideológica, abrazar una idea o ideologia.
Abrazar no siempre se traduce en el hecho físico de apretar
con los brazos para luego soltar, si que está
Los abrazos tienen duración variable y pueden realizarse por
encima del cuello o por debajo de las axilas. Abrazar es medicina para el alma
y para el cuerpo; significa entrega, compartir sentimientos de amor,
solidaridad, jugueteo y complicidad. Un abrazo es una forma de comunicarse,
porque se pueden decir sin palabras aquellas frases que cuesta trabajo
expresar.
Muchas veces asociamos excesivamente la salud y el bienestar
de los niños con su alimentación física, y los estudios señalan la importancia
del poder del amor y su injerencia en el desarrollo evolutivo, donde el
contacto físico cumple una parte importante en la nutrición, y las caricias y
los abrazos ayudan del mismo modo en las relaciones neuronales. Por lo tanto,
es importante el lugar que tiene el afecto en la vida de los hijos, nietos o en
el propio adulto, ya que de por sí son medicina para el alma y categóricos
rehabilitadores existenciales.
La explicación científica estriba en que un abrazo sincero
produce una hormona denominada oxitocina, conocida como la hormona del amor,
que es un neurotransmisor que actúa en el sistema límbico, el centro emocional
del cerebro, fomentando sentimientos de alegría que reducen la ansiedad y el
estrés.
hipofisis, hipotalamoLa oxitocina se produce por la hipófisis
y su secreción es regulada por las células del hipotálamo, una glándula
hormonal (del volumen de un guisante) situada en el centro del cerebro, que
controla y regula cada glándula y, a la vez, cada una de las funciones del
organismo. El hipotálamo envía impulsos nerviosos al cerebro, que se propagan
mediante un entramado de hormonas.
Cuando la oxitocina está presente en la sangre, se
desencadena en el cerebro (concretamente, en la amígdala cerebral) una serie de
reacciones favorecedoras para el comportamiento, que potencia las relaciones
sociales y que podría estar directamente relacionada con el sentimiento de
confianza y la generosidad en las personas. Esta hormona también se libera
durante el parto y disminuye la percepción del dolor por el que la mujer tuvo
que pasar y que ame profundamente a su hijo brindándole lo que necesita.
La química también se relaciona con las uniones sociales. El
psicólogo Matt Hertenstein, de la Universidad DePauw, afirma: “la oxitocina es
un neuropéptido que básicamente promueve los sentimientos de devoción,
confianza y unión".
Aumenta el sentido de autoprotección desde el momento que
ingresa al inconsciente con los abrazos protectores y reiterados por parte de
los adultos, y en esta dirección, siembra las bases no verbales de la
autovaloración (es el abrazo que dice: valoro y respeto tu individual y
distinta forma de ser, hacer y estar en el mundo).
Además, el doctor Thomas Baumgartner mencionó: “Encontramos
que la oxitocina tiene un efecto muy específico en las situaciones sociales y
al parecer disminuye nuestros temores. Una falta de oxitocina es por lo menos
una de las causas del miedo que se experimenta con las fobias sociales. Una
persona tiene fobia social muchas veces por el miedo de ser humillada o
avergonzada ante los demás”.
Es innegable que los abrazos generan varios estímulos que
guardan parecido con los que producen otras sustancias, y, aunque parezca
trivial, el contacto físico a través del abrazo mejora la comunicación y las
emociones con efectos excelentes, tan solo porque el abrazo puede transformarse
en el puente de comunicación empática profunda para decir: “comprendo lo que
sientes”, “eres lo que eres, no solo lo que haces”, de manera que en relación
con los niños, es una fuente de reconocimiento que, al centrarse en lo bueno,
fortalece su autoestima.
Si el abrazo es profundo, amoroso y tierno puede hacer que
las emociones de dolor o pérdida se alineen con el sentimiento de amor y puedan
transmutarse en sosiego y tranquilidad.