martes, 22 de mayo de 2018

EL SEGUNDO SEXO Y SU ROL



Al principio de los tiempos la gran diosa era la hembra dadora de vida, pero en algún momento fue derrotada y amancillada, destronada por el rey sol y con ello se dio pie al patriarcado. Cuando las sociedades eran lideradas por las mujeres y tenían una organización comunitaria, era una situación aceptada saber quién era la madre de cada hijo e hija, y al mismo tiempo no saber quién era el padre, eso era irrelevante, los y las niñas eran hijos e hijas del clan y así eran criados y protegidos. En cambio, cuando los intereses económicos y políticos hicieron necesario heredar posesiones y derechos y hasta legitimar despojos, se impuso entonces la monogamia, que como plantea el filósofo Federico Engels, no aparece de ninguna manera como una reconciliación entre hombre y mujer y mucho menos como la forma más elevada de la familia, por el contrario, entra en escena bajo la forma de esclavitud de un sexo por el otro, proclamando un conflicto entre los sexos, desconocido hasta entonces en la historia de la humanidad.
La escritora Simone de Beauvoir llevó a cabo en 1949 una investigación acerca de la situación de las mujeres a lo largo de la historia, para conocer en qué condiciones viven y cómo intentar mejorar sus vidas y ampliar sus libertades. Abordó su identidad y la diferencia sexual desde los puntos de vista de la biología, antropología, la historia y la psicología. En el libro titulado “El Segundo Sexo” planteó como su principal teoría que "la mujer", o más exactamente el conjunto de rasgos que entendemos por lo que llamamos “mujer” (coqueta, cariñosa, delicada, etc.); es un producto cultural que se ha construido socialmente y que se ha definido a lo largo de la historia siempre respecto a los roles que debe asumir, ya sea madre, esposa, hija, o hermana, todos ellos subordinados a sus contrapartes masculinas “madre de”, “esposa de”, etcétera. Así pues, según la autora, la principal tarea de la mujer es reconquistar su propia identidad específica, ya que muchas de las características que se adjudican a las mujeres no están dadas por su genética, sino que devienen de la forma en cómo han sido educadas e integradas a la sociedad.
La frase que resume esta teoría es muy célebre: "No se nace mujer: llega una a serlo".
La escritora señala que, desde el triunfo del patriarcado, a los hombres se le han permitido afirmarse como sujetos soberanos y cuando se produce algún avance en la mujer inmediatamente es recapturado y se le vuelve a condenar a desempeñar un papel que ella nunca elige, no importa que sea de esclava o de ídolo idealizado e inaccesible.
En la antigüedad patriarcal la mujer era vista como una criatura de baja categoría e imperfecta. Para la civilización romana las mujeres eran inestables, pero ello no obstó para hacerlas esclavas y servidoras del hombre y para destinarlas a asegurar la descendencia, eso sí, sujetas a dominación. Para los griegos la mujer era considerada una basura, era vendida o comprada. Los antiguos códigos de la India declaraban que castigos como las epidemias, la muerte, el infierno, el veneno y las serpientes eran mejores que la mujer. La Torah también apunta señalamientos parecidos.
En estas condiciones no era fácil que las mujeres pudiesen tener una autoridad dentro del clan familiar. El hombre tenía todo el derecho de agredirlas verbal y hasta físicamente incluso tenía la autoridad de matarla.
Esto es algo que todavía pasa en muchas sociedades en el mundo, actualmente lo siguen realizando como en la antigüedad. Las mujeres son vendidas como esclavas, siguen siendo forzadas a matrimonios por conveniencia, y son golpeadas, mutiladas o violadas, desde niñas de tres años hasta adultas mayores de 80 e incluso de distintos estratos sociales. La violencia contras las mujeres destruye sus cuerpos, su disfrute sexual, sus ideas, su tranquilidad, su futuro y sus relaciones con su familia y con la comunidad.
Rudyard Kipling escribió en un curioso poema, señala que la hembra de cualquier especie, incluyendo la humana, es siempre más letal que el macho. Históricamente la guerra ha sido cosa de hombres y se ha excluido a las mujeres de la vanguardia de los ejércitos; sin embargo, la imagen de la mujer armada y peligrosa, blandiendo una espada o abatiendo enemigos con arco y flechas, abunda en muchas mitologías. Las sociedad matriarcal y guerrera de las amazonas defendía su modo de vida con uñas y dientes.
A la luz de nuevos historiadores interesados en la mujer en sociedades anteriores a la Edad Media, como Georges Duby, entre otros, han demostrado que en la antigüedad existieron mujeres que fueron referentes, unas para gobernar, como filosofas y otras como guerreras que sobresalieron en un mundo de hombres poderosos. Reinas que lucharon para ascender y mantenerse en el trono demostrando que eran tan válidas para gobernar como cualquier hombre, pero que se sabe muy poco de ellas o que se ocultaba su importancia, como fue el caso de  Hatsehepsut, que fue reina-faraón de Egipto del 1490–1468 A.C.; Nefertari Meryetmut, reina egipcia de la dinastía XIX, la gran esposa de Ramsés II, uno de los faraones más poderosos, jugó un importante papel como esposa real, estando dotada de una brillante mente política, Cleopatra la última reina del antiguo EgiptoEster fue reina del Imperio Persa al casarse con el rey Jerjes I, en los siglos IV y V a. C, Zenobia fue reina del imperio de Palmira (actual Siria) entre los años 267 y 272 d. C.
Sin duda alguna la mujer egipcia se ha convertido en el máximo exponente de la autonomía femenina en la mayoría de las sociedades de la antigüedad, puesto que, en comparación con sus contemporáneas de Grecia, Roma y en especial Mesopotamia, ellas vivían con cierta libertad, respeto y libre albedrio que las convertía de alguna manera en una igualdad con el hombre. Se puede apreciar que Atenea era la diosa griega de la guerra, oponiendo estrategia y sabiduría a la caótica fuerza bruta del dios guerrero masculino, Ares. Domitia Lucila fue una noble romana, madre del emperador Marco Aurelio y vivió durante el siglo II, en fin, podríamos nombrar a muchas hembras sobresalientes repartidas por todo el mundo como las amazonas; las guerreras en Japón o bien las sacerdotisas aztecas (Las cihuatlamacazque).

El afianzamiento del cristianismo en la edad media no mejoró la situación de las mujeres. En las cartas del apóstol San Pablo se predican las características de la buena esposa, y se recomienda que sea sumisa, porque el marido es la cabeza de la mujer, como Cristo lo es de la iglesia. (Ef5:239). La Epístola a Timoteo obliga a las mujeres a vestirse decorosamente, con pudor y modestia, a que no dominen a los hombres y a que se mantengan en silencio, puesto que deben obediencia y respeto. La doctrina relata que Adán fue formado primero y la mujer fue quien incurrió en el pecado (1Tim 2:15), por ello, en el año 586 D.C. se celebró una conferencia en Francia para dilucidar si la mujer era un ser humano o no, después de las discusiones, concluyeron que lo era, pero que fue creada para servir al varón. Los grandes caballeros medievales estaban muy lejos de ser lo que cuenta la leyenda, no rescataban a damas en peligro, más bien era una oportunidad de aprovecharse vilmente de ellas, en todo sentido.
En Inglaterra, con Enrique VIII, se consideraba ilegal que las mujeres recitaran las sagradas escrituras, todavía en 1850 no eran consideradas ciudadanas y en 1882 no tenían derecho a tener posesiones. El papel de la mujer en el matrimonio siempre fue para afianzar relaciones, riquezas y poderío.
Con la revolución industrial se instauraron los valores de la sociedad burguesa, entre otros, la separación tajante de la vida pública y la privada. El hombre le delegó a la mujer el dominio y la responsabilidad de su reino privado, la casa y el ámbito doméstico, ello no restituyó la igualdad real entre hombre y la mujer, porque el dominio económico siguió estando en manos del varón, quien además detentaba el derecho sobre el divorcio. En el caso de ser él quien cometía adulterio, solo pagaba una multa, pero si era ella quien lo realizaba, se tenía derecho de matarla. El padre tenía más derechos sobre sus hijos que la madre. El cometido principal fue darle la tarea de la maternidad e inhabilitarla para la vida pública.
En esos años en Francia y en toda Europa, se presentaba un alto índice de mortalidad infantil, por lo que en primera instancia el Estado Francés se preocupó por el cuidado de los niños, y se hizo responsable de alimentarlos y cuidarlos, con el tiempo, se consideró que resultaba más barato que las madres se ocuparan del cuidado de los infantes, y para ello se hizo un exhorto a las mujeres para que cumpliesen su función.
La filosofa francesa Elizabeth Badinter plantea que el Estado formuló a diversos discursos políticos para coaccionar a las mujeres a modo de que se ocupasen personalmente de sus hijos. Tardó tiempo para que ellas aceptaran estos alegatos insistentes, pero como emanan de algunos postulados científicos adulterados, a la larga encumbraron la idea de un llamado “instinto maternal” como uno de los imaginarios más poderosos y fanáticos del mundo actual.
Para 1876, en plena era del imperialismo mundial, ya estaba consolidado y difundido el modelo de “Hombre” y de “Mujer” que la sociedad burguesa había perfilado. Esto se puede apreciar con el dramaturgo Henrik Ibsen quien retrató a la sociedad burguesa, con base en las concepciones de familia y mujer vigentes en su tiempo. En su obra teatral “casa de muñecas” desmitificó el hogar como el ejemplo de perfección y de felicidad que la sociedad pretendía representar, de la misma manera, la figura de mujer que ama a sus hijos y a su esposo, así como la imagen femenina de un personaje frágil, infantil, derrochador y cuyo encanto es la ignorancia, considerada eufemísticamente en ese entonces como “inocencia”.
A este respecto, Badinter ha señalado que “quienes defendieron la ‘naturaleza femenina’ tuvieron cuidado de hacerlo de manera tal que implicara todas las características de la buena madre. Eso es lo que hacen Rousseau y Freud, que con ciento cincuenta años de distancia elaboran una imagen de la mujer singularmente coincidente: destacan su sentido de abnegación y el sacrificio, que según ellos caracteriza a la mujer ‘normal’ […] tachada de egoísta, de malvada, hasta de desequilibrada, la mujer que desafía la ideología dominante no tenía otra alternativa mejor o peor su ‘anomalía’”.
En el mundo moderno, han sido recurrentemente afectados los derechos de las mujeres cuando hay guerras, dictaduras, migración, crisis económicas, etc. Con la Primera Guerra Mundial se las obligó a salir de sus casas con el consentimiento de sus esposos y padres, para hacer las tareas que antes eran exclusivas de los hombres, mientras que ellos debían ir a la guerra, el premio fue quedarse viudas o huérfanas, o ambas. Y por supuesto, esto se acentuó en 1942 con la Segunda Guerra Mundial. En la época franquista se creó una sección femenina de las falanges del Caudillo, con la finalidad de fomentar en ella el espíritu nacional sindicalista, con un lema que rezaba que el fin esencial de la mujer es servir de complemento al hombre y se hizo hasta un tratado de reglas para prepararla como una “buena esposa” en el matrimonio.
Cuantimás, se ha escatimado a las mujeres el derecho a ejercer su autodeterminación, Simone de Beauvoir relata que, en Francia en 1810, el aborto se consideraba un crimen, fue hasta 1955, que en la entonces Unión Soviética se practicaba con previa solicitud del médico, posteriormente se sumaron Hungría, en 1956; Polonia, en 1959; y EEUU, en 1973.
Actualmente en México a nivel federal se sigue discutiendo sobre el derecho a la interrupción legal del embarazo, pero llama la atención de que los órganos legislativos, jurisdiccionales, secretarías de estado, partidos políticos, iglesias, medios de comunicación, sociedad civil y demás instancias que intervienen en este debate están dominadas por varones, y que se excluye a las mujeres en esta toma de decisión. Los partidos políticos que contienden en el presente proceso electoral de 2018 presentan plataformas electorales regresivas en la materia, en el mejor de los casos una conveniente ambigüedad, las sentencias de la Suprema Corte de la Nación también han sido de toma y daca, hacen avanzar dos pasos y luego retroceder uno.
En los años 20 del siglo XX comenzó la llamada revolución sexual que alcanzó su máxima expresión en los sesenta, cuando se inventó la píldora anticonceptiva. Se suponía que eso permitiría que al fin la mujer podría tener un mejor control sobre su propio cuerpo, sin embargo, sigue imperando que el hombre se mantenga al mando, puesto que a la fecha a la mujer se le niega la capacidad de conocer cómo funciona su propio organismo, todavía hace unas décadas si la mujer le solicitaba al médico que le colocara un dispositivo intrauterino (DIU) este se negaba o pedía que el esposo estuviese de acuerdo, (quizás no quería verse amenazado por el marido). Por cuestiones más bien económicas y por presión internacional, en México han avanzado los programas de salud reproductiva, pero es alarmante el ascenso en embarazos de alto riesgo por diabetes e hipertensión y en adolescentes, los casos de cáncer de mama y cérvico-uterino, al final la se dice que una madre-mujer-mártir se va derechito al cielo y es una superstición que sirve para paliar la situación de rezago.
El que la mujer obtuviera el derecho al voto, ya muy entrado el siglo XX, ha sido para reconocerla como ciudadana, sin embargo, el sufragio femenino que había sido aprobado, varias veces fue revocado en distintos países del mundo. Como sea, es común que actualmente las mujeres sean quienes más cumplen su deber ciudadano, de tramitar su credencial para votar y luego de ir a emitir su sufragio el día de la elección, pero hasta ahora no gozan de paridad en la asignación de puestos de elección popular y cargos en la administración gubernamental en general. En suma, se les sigue manteniendo a raya de la vida pública y no gozan de sus derechos políticos a plenitud.
Como se puede ver, en ésta breve historia, de la lucha de las mujeres y de los hombres, debe ser para lograr una igualdad social, económica y sexual, para buscar una sociedad más equilibrada y con un profundo respeto a todos los seres humanos, pero que incluya también a las especies y al planeta mismo. Esta lucha pasa inevitablemente por promover la superación de costumbres, mitos, creencias y valores que van en contra de los derechos humanos, políticos, sexuales y reproductivos, así como también las censuras, las intolerancias y la doble moral. La gran lección de la historia es que las cosas no siempre fueron como las conocemos ahora, y que seguramente no permanecerán iguales eternamente, nos hace dar cuenta que para el devenir de los tiempos no existe el “nunca” ni el “siempre”, nos invita a ser agentes de cambio, por lo menos en nuestra idea del mundo y luego en la acción para transformar nuestro entorno.



miércoles, 9 de mayo de 2018

TODOS DISCRIMINAMOS


Cuánto tienes, Cuánto vales -El que paga, manda. -Es niña, va a sufrir mucho. -Yo te pago hasta la risa. -Eres un indio. –Mujercito. –Eres un jodido. No eres inteligente como tu hermano. Apúrate flojo. Ese viejo solo nos está robando el oxígeno. Eres una albóndiga con patas, eres un hueso. Cuatro ojos. 
Mi padre me dice “negra”, acaso ¿no se ha visto en un espejo?, él tiene la piel más obscura que yo. ¿No se verá sus defectos?
Todos sin excepción hemos experimentado algún tipo de discriminación, y sin duda alguna también la hemos ejercido en nuestro paso por la vida. La persona que lo hace no se cuestiona el por qué lo hace, muchas veces segrega por costumbre o por dejarse llevar por las opiniones de otros y sin razonar las consecuencias y menos, sin ponerse en otros zapatos. Incluso algunas hipótesis en el campo de la neurociencia apuntan a cierto enlazamiento de neuronas que nos hacen actuar como por acto reflejo cuando discriminamos, a ello se les ha denominado parcialidad implícita. Cuando alguien habla de médicos con mucha destreza tendemos a imaginarnos a doctores antes que, a doctoras, aún más, no queremos que nos atienda una doctora porque pensamos que no sabe.
Según el Consejo Nacional para la Prevención de la discriminación dice que esta “es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo, que a veces no percibimos, pero que en algún momento la hemos causado o recibido.
Se llega a discriminar por creencias religiosas, por etnia, por ser mujer, niño o niña, por ser joven, por ser adulto mayor, por tener una discapacidad, por vivir con VIH, por ser migrante o refugiado, ser de color diferente, por ser diferente, por tener una preferencia sexual no hegemónica, por la condición social o económica, por tener un tatuaje, y ¿por cuantas razones más?
Uno de los campos en donde la ideología contamina de manera más evidente a la ciencia es en el área de los estudios sociales, porque más que generar conocimiento y entendimiento han sido sesgados para obtener justificaciones seudocientíficas afines a los intereses supremacistas. Una de las discusiones bizantinas preferidas es el análisis de cómo afectan al desarrollo intelectual los determinantes hereditarios (genéticos) respecto de los ambientales (culturales), ese saber sin duda ello ha arrojado implicaciones políticas, porque da el pretexto para que un grupo de personas domine a otro.
Un exponente del determinismo biológico, que apoyaba la discriminación, fue Paul Pierre Broca, médico anatomista y promotor de la antropología física, quien alimentó la idea de que la inteligencia estaba relacionada con el tamaño y la estructura del cerebro, e implantó una clasificación de tipos de cerebros, que de forma tendenciosa ubicó a la gente blanca como la más inteligente, en segundo lugar, a los asiáticos y por último a los negros como los menos capaces. Desde luego, también apuntó que el cerebro de los hombres era más grande y potente que el de las mujeres. En el exceso, ordenó por escalas jerárquicas santos y pecadores, amos y siervos, clases sociales, razas y sexos y siempre trató de justificar que dicho arreglo es inmutable por que las desigualdades se deben a diferencias que establece la naturaleza.

Este tipo de escuelas de pensamiento generalmente utilizan las herramientas matemáticas, que son necesarias soportar estadísticamente estudios eminentemente científicos, como son las encuestas, pero son habitualmente diseñadas y aplicadas con sesgo, sus hallazgos malinterpretados y sacados de contexto, y de ellos se intenta extraer conclusiones desde el punto de vista social que arrojan una visión reduccionista y esquemática de fenómenos que son muy complejos y cambiantes.
Científicos como Carl Sagan desmantelaron las ideas del determinismo biológico señalándolas como seudociencias que han hecho pasar por verdaderos los prejuicios creencias y otros dogmas favorables a la perduración de las injusticias.
En la actualidad es necesario estar muy atentos, ya que las redes sociales suelen hacer pasar falacias como verdades, nos encontramos con los que predican que los que nacen por cesárea no son hijos de Dios y no tienen un nacimiento digno, tal es el caso que ni la gineco obstetricia ni la teología, sin ser ciencia esta última, hablan de tal despropósito producto de la ignorancia.
La estigmatización de las diferencias y la justificación de las desigualdades, conducen tarde o temprano a la insensibilidad, a la banalización del mal y a la perpetración de los crímenes.
De este modo, en una sociedad donde de manera impune se ataca y se hace burla de las personas en desventaja, con ello se legitima la violencia que va desde poner motes y hacer memes hasta matar, ya que algunas personas se sienten con derechos de agredir o incluso a privar de la vida. Una forma de justificar esta conducta es demostrar que la agresividad está en nuestros genes, de una manera menos visible, pero no menos grave, tenemos los casos en los que una persona violentada es conducida de forma silenciosa al suicidio.
Lo peor de todo es cuando la discriminación daña la estima o el valor de una persona, el afectado se siente señalado como persona conflictiva o cuya condición genera conflicto, como el responsable de serlo, aunque sea de forma involuntaria, cuando más bien es toda la sociedad responsable de ello, porque no es capaz de generar las condiciones para que todos y todas se inserten de forma digna y reconociendo que todos somos seres humanos, tan valiosos unos como otros. Por un momento pensemos que la discapacidad motriz que sufren algunas personas no se traduce en un obstáculo para su vida pública, si hubiera suficientes rampas, elevadores, áreas reservadas en un transporte público eficiente y suficiente, luego entonces, más que buscar pretextos de toda índole para segregar, debemos exigir a las instituciones que se apliquen políticas públicas para que todos y todas vivamos al máximo de nuestras capacidades humanas y vivamos felices.


jueves, 12 de abril de 2018

AMAR ES DARLO TODO SIN ESPERAR RECOMPENSA.

LOS CONCEPTOS ERRONEOS DE AMAR
 ¿Me cela porque me ama? ¿El amor es para siempre? Cuantas ideas llevamos arrastrando en nuestra vida, cuando quizás pudiera ser algo completamente distinto. 
El concepto de amor, ha sido en muchas ocasiones idealizado y difícilmente descifrable. Aunque no lo creas, el amor, como casi todas las cosas en esta vida, se aprende. Y, en momentos, lo asimilamos de forma incorrecta. Y esto afecta a todas las personas, al tratarse de uno de los sentimientos más potentes y universales que existen, cada uno le otorga unas características propias y unas ideas que, muchas veces, no son del todo ciertas.
AMAR ES DARLO TODO SIN ESPERAR RECOMPENSA.
Tenemos un concepto muy equivocado de lo que el amor es, podemos decir que amar es dar todo por alguien sin esperar recibir nada a cambio, cuando en realidad si esperamos de los demás, y mucho. Es muy rara la vez que damos sinceramente sin interés, pero a veces hasta nos engañamos a nosotros mismos cuando lo que buscamos es reconocimiento. Cuantas veces al terminar una relación, el afectado se queja de haber sido el que más dio, así como también las madres esperan por lo menos un agradecimiento, todos esperamos una reciprocidad.
Cuando justificamos diciendo que hicimos algo por amor (generalmente decimos esto después de causar un daño a alguien o a nosotros mismos), no lo hicimos por amor, más bien para demostrar a quien sea cualquier cosa y así manipular situaciones o pensamientos y acciones de personas.
El amor es mucho más complejo que dar y recibir, también es mucho más que el "auto sacrificio" por alguien. El amor es el más puro estado de conciencia, al estar "En Amor" no es posible el sufrimiento, tampoco es posible la desgracia, el rencor, la tristeza o el temor, ya que todos estos sentimientos vienen del ego, que es desunión. Amor no es darlo todo y olvidarse de uno mismo.
 AMOR A PRIMERA VISTA.  
El amor es espontáneo, inesperado, fortuito, impredecible: no puedes controlar de quién te enamoras.
¿Dónde está escrito eso? La espontaneidad en el amor no es del todo cierta: requiere predisposición por parte de la persona.  El amor no es algo mágico que sucede sin más, sin que podamos hacer nada por evitarlo. Cada persona elige de quien se enamora porque, para que en esa relación exista el amor, debe haber algunos componentes que no surgen misteriosamente, sino que hay que trabajarlos y conseguirlos.
A veces nuestro cerebro nos engaña y nos hace suponer que cuando vemos a una persona que nos atrae, la suponemos perfecta, sin embargo, a veces esa elección tiene que ver con un estereotipo de agradarnos cierto tipo de gente, es decir, que para nosotros es seductora.
Cuando se cree tener esa sensación de amor a primera vista inmediatamente nuestro cerebro comienza hacer planes mentales de un sinfín de cosas que quisieras que pasaran con el otro.  Muchas veces se tiende a relacionar a las personas con ciertos rasgos faciales o rasgos de personalidad, o con características de bondad, de manera no consciente y encontramos similitudes, te puedes enamorar de la ilusión de lo que quieres que sea, tal vez de ese “príncipe azul”. Sin embargo, no confundas la necesidad de tener una pareja con el amor. No solo por cubrir tu necesidad, tu sentimiento de soledad o porque te sientes una gran atracción esa persona signifique que ambos están enamorados

lunes, 5 de marzo de 2018

¿VEJEZ ES IGUAL A DECADENCIA ?


Dicen que se pierde la memoria, que el entusiasmo se apaga, que la soledad arrecia, pero lo que realmente hay, es una mirada muy prejuiciosa sobre lo que implica tener más de 60 años. La publicidad nos llena de estereotipos, presentando a inofensivos jubilados en los lagos pescando truchas, a tiernas abuelitas abrazando a sus nietos, infinidad de hombres “viejos” luciéndolos como el típico "rabo verde”, el “tonto”, el “achacoso”, o bien los comerciales nos presentan imágenes tranquilizadoras de viejos saludables, eternos jóvenes que bailan rock and roll.
Se pueden encontrar un sinfín de creencias comunes, tales como: Es raro que alguien de más de 65 años haga un trabajo de arte, de ciencia o académico. Los segundos matrimonios a menudo son un fracaso. Las mujeres no disfrutan el sexo después de la menopausia. Los ancianos no están muy interesados en el sexo y si lo están, la mayoría de ellos son catalogados como exhibicionistas. Es más difícil motivarlos que a los jóvenes. Se enfadan más fácilmente. Prefieren reducir el número de actividades y amigos. No se les puede ayudar con psicoterapia o se supone que eso debió hacerse hace años.
Estereotipos, mitos y prejuicios por donde se mire. Menos gente real. Como los que trabajaron toda la vida y no llegan a fin de mes; los que sí llegan a fin de mes, pero ya no tienen con quién sentarse a platicar porque todos murieron;  los que tienen con quién, pero no pueden porque están enfermos, la pareja de esposos enfermos que no tienen hijos ni quien pueda cuidarlos. Los que se resignan, los que extrañan la juventud, los que se rebelan, los malhumorados, los comprensivos, los intolerantes, los apáticos, los que están bien, incluso hasta los  se niegan a envejecer dentro del molde. Esta mirada social llega a determinar cuál es el rol del anticuado.
Muchas personas de la tercera edad se quejan que los traten como niños, cuando aún se sienten que pueden ser autosuficientes. No quieren sentir que dependen de los hijos o bien que todavía son capaces de realizar sus tareas cotidianas, quizás no al mismo ritmo que lo hacían antes. Se tiene la creencia que los adultos mayores se vuelven como niños caprichosos, pero no deben ser tratados como tales, porque no lo son. Tienen conocimientos y experiencias que no deben ser desvaloradas y que les otorgan toda la capacidad para crear un proyecto de vida. 
Varias mujeres de la tercera edad son motivo de burlas, hasta por parte de sus propios hijos, tan solo porque han decidido verse bien. Les dicen que ya no están para lucirse delante de la gente, que hacen el ridículo, que ya están viejas y feas o simplemente que ya no están para buscar marido. También las empiezan a limitar en sus acciones, como el no dejarlas salir, las critican si tienen alguna actividad física o recreativa, esto se amplifica si han sufrido algún accidente, en  lugar de eso quisieran verlas sentadas frente al televisor y tejiendo prendas para la familia.
En relación para conseguir un nuevo compañero, socialmente se le argumenta que ya no están para esas cosas, aun y cuando realmente quisieran. Si es un hombre quien busca pareja, solo se le compara con el “viejo rabo verde”, se pensara que si anda con una mujer más joven, esta lo busca por su dinero y que jamás se fijaran en mujeres de su misma edad. También  la mujer no sale bien librada, en ella suele tener connotaciones peyorativas, pues en las tradiciones y cuentos, una mujer vieja es comparable con la bruja y es rechazada en la vida amorosa, esto provoca un miedo de ser descalificadas por la sociedad. Al ser más valorada la juventud que la senectud hace que eso sea algo difícil enfrentar, pero deben darse cuenta que siempre habrá un sitio para los hombres y mujeres en la edad de oro y que es posible encontrar alguien para compartir y disfrutar espacios, intereses, deportes, distracciones y hasta encuentros sexuales que no implica necesariamente llegar a un matrimonio.
Un gran error generalizado con el que viven muchas personas, entre ellas muchos ancianos, es el prejuicio de creer que la vejez es un período necesario y fatalmente de declinación, deterioro y caos en todos los sentidos. Los resultados de las investigaciones actuales en el campo de la gerontología han demostrado lo incierto y falso de esta idea.
     Se ha evidenciado que las características de la tercera edad o vejez dependen mucho de las características de la personalidad de cada quien, de las condiciones del ambiente y del modo de vida que se lleve, y no tanto de la edad, si el individuo se mantiene sano.
Probablemente, se perciba muy estricto, pero hay que romper muchos mitos acerca de la existencia de los adultos mayores.

martes, 27 de febrero de 2018

Porque bastante ha costado la emancipación del género para que la arruinen con pocas palabras.



Es un hecho que el machismo no es exclusivo de los hombres. En las sociedades latinoamericanas, la cultura del macho ha sido casi institucionalizada por las madres, y aunque las estructuras han cambiado en pro de derribar convencionalismos que amenazan la igualdad de género, es sorprenderte cómo en la sociedad moderna muchas mujeres siguen conservando actitudes machistas sin escatimar la gravedad de sus manifestaciones, la cantidad de años que retroceden en una frase y lo mal representado que dejan al género femenino. A continuación alguna de esas expresiones para ejemplificar:
1. "No puedo vivir sin él"
Se entiende que a veces nos enamoremos a tal grado que sintamos morir tras una decepción, y en ese momento el romanticismo se exalta a lo más. Pero de ahí a que llevemos al plano literal el que no se pueda vivir o que no seas capaz de sostenerte emocionalmente por ti misma, estás dando cabida al machismo, pues la vida de ninguna mujer debe depender de un hombre.
2. "¿Cómo esperar que la respeten vistiendo así?"
Juzgar a las demás por su forma de vestir hasta el punto de denigrar con calificativos como “zorra”, “perra”, “puta” se ha convertido en una clásica actitud machista de las mujeres, así como justificar el acoso callejero o las violaciones porque ella se lo buscó con minifaldas o escotes pronunciados. Estas actitudes penosas significan un retraso en la lucha por conquistar la libertad de vestirse y elegir mostrar nuestro cuerpo como mejor nos plazca, sin ser sinónimo de ofrecer servicios sexuales o despertar bajos instintos.
3. La maternidad, crucial en la realización de una mujer
Antes era regla, ya no; aunque unas a otras se presionen en que la maternidad es una asignatura obligada en las mujeres. Se debe respetar la decisión de tener o no hijos y dejar de ver a quien no ha sido madre como una mujer "incompleta".
4. "Hay que darse a desear"
Las mismas que ven mal tener sexo en la primera cita, tener iniciativa en una relación, ser accesible con los hombres, como en pagar cada quien su consumo o mostrarse transparente con ellos.
5. "Para su ascenso, seguro se acostó con el jefe"
Si una mujer se ha superado, seguro intervino un favor sexual ¡Por favor!6. "Si viste masculina, es lesbiana"
La apariencia no define una orientación sexual. Ellas también secundan la idea de los machistas, de que si una mujer se aleja de su concepto de guapa y femenina, seguro no le gustan los hombres vaya, es “machorra”
7. Puta por vivir libremente su sexualidad
En el siglo XXI y mujeres juzgadas por el mismo género por vivir el sexo con libertad y plenitud. Ser simpatizante del sexo casual sigue siendo blanco para comentarios denigrantes. Algo anda muy mal en aquellas que se toman el derecho de faltar al respeto a las mujeres libres.
8. "Las mujeres no dicen malas palabras"
No solo ellos quieren a  la princesita de cuya boca salen flores, algunas también creen que decir una que otra palabrota está mal visto y por ello poseen un nutrido repertorio de eufemismos. Creo que dependiendo la situación, un “vete a la …” no tiene un equivalente con la misma fuerza expresiva.
9. "Le hace falta un hombre"
Cada quien es responsable de arreglar su vida, de tener satisfacciones propias, de su madurez y de su felicidad. Una mujer no necesita a un hombre para completar su vida, si acaso para compartirla.
10. "A los hombres hay que saber atenderles"
Lo he escuchado de las casadas y entiendo que por amor se esté al pendiente de las necesidades del otro y de su salud. Pero de ahí a solapar la idea de que la mujer está a su servicio y placer, solo porque a ellos se les quita lo hombres si levantan los platos sucios o lavan su ropa, hay gran diferencia.
11. "Va a casarse y no sabe ni cocinar un huevo"
Si bien en lo práctico es necesario que al menos una sepa procurarse la comida, ser ama de casa no es el único rol en un matrimonio y calificar a una buena esposa por sus cualidades domésticas ya quedó muy atrás.
12. Subestimar el éxito de otra mujer
Cuando una mujer conquista sus metas, debemos sentirnos felices, inspiradas, son logros en cierta medida compartidos. Nada más lamentable que las mismas mujeres hagan menos el éxito de una congénere, o que por envidia la hagan tropezar ¡Mejor impulsémonos unas a otras!
13. "Una mujer sin depilar o sin maquillar es fea"
¿Qué es bonito? La belleza es relativa, lo entendemos. Sin embargo limitar el concepto a una imagen que no es la natural, creo que tampoco es muy bueno.
14. "Es una roba-novios"
Nadie es propiedad de nadie y el amor es muy caprichoso. Aunque mantengamos cierta ética con los novios de nuestras conocidas, todo acto es decisión de cada quien y conlleva la responsabilidad de afrontar las consecuencias. Pero de ahí a que una mujer robe hombres, pues no, ellos no son objetos.
15. "Si quieres hacer de todo, no te quejes si batallas"
¿Por qué cuando ven a una mujer luchar contra obstáculos machistas para salir adelante con los roles que se ha propuesto, en vez brindar apoyo se prefiere criticar, burlar y concluir que se lo merece por querer ser profesionista, madre, esposa o lo que fuera?
Y bien, aunque hay más, tomemos estas expresiones como un ejemplo de lo que no deberíamos decir. Apoyémonos entre todas, muchas mujeres casi han dado su vida por el respeto a los derechos femeninos y para que el papel de la mujer sea dignificado. No caigamos en estas actitudes y tratemos de concientizar a quienes se expresan así para que no sean piedra de tropiezo para el género.

El juramento de las amazonas libres


El juramento de las amazonas libres
De hoy en adelante, renuncio al derecho de casarme, salvo como compañera libre. Ningún hombre establecerá conmigo un vínculo in catenas ni viviré en ninguna casa de hombre como barragana.
Juro estar preparada para defenderme por la fuerza si soy atacada por la fuerza, sin recurrir a la protección de ningún hombre.
Juro que de hoy en adelante no seré conocida por el nombre de ningún hombre, sea padre, guardián,amante o esposo, sino simple y solamente como hija de mi madre.
Juro no entregarme de hoy en adelante a ningún hombre, salvo en el momento y ocasión que yo misma decida, por mi propia voluntad y deseo;  nunca ganaré mi pan como objeto del deseo de hombre alguno.
Juro que de hoy en adelante, no daré hijos a ningún hombre, salvo por mi propio placer, elección y momento; no daré hijos a ningún hombre para la herencia, la casa, el clan, el orgullo o la posteridad; juro que sola determinare la crianza de cualquier hijo que tenga sin considerar la posición, el lugar o el orgullo ningún hombre.
De hoy en adelante, renuncio a ser leal a cualquier familia, clan, guardián o señor, y juro ser leal solamente a las leyes de la tierra, como ciudadana libre, al reino, la corona y las diosas o dioses.
No recurriré a ningún hombre en busca de protección, apoyo o socorro , y únicamente deberé lealtad a mi madrina de juramento, a mis hermanas del gremio y a mi patrón durante la época de empleo.
Y juro, además, que las integrantes del gremio de las amazonas libres, todas y cada una de ellas, serán para mí como mi madre, mi hermana o mi hija, de mi misma sangre, y que ninguna mujer unida por juramento al gremiio recurrirá a mí en vano.
Desde este momento, juro obedecer todas las leyes del gremio de las amazonas libres y cualquier orden de mi  madrina de juramento, los miembros del gremio o la líder que elija durante mi temporada de empleo. Y si traiciono algún secreto del gremio, o no cumplo mi juramento, me someteré a las madres del gremio para las sanciones disciplinarias que ellas elijan; y si no cumpliera, que la mano de cada mujer caiga sobre mí, que me maten como un animal, entreguen mi cuerpo insepulto a la corrupción y dejen mi alma a merced de la diosa.

lunes, 15 de enero de 2018

VIVIMOS EN HOGARES DIFERENTES


Hubo épocas en que la familia fue completamente distinta a como estamos acostumbrados a verla hoy en día. Existió un tiempo donde la cabeza era una anciana madre y en torno a ella se agrupaban los hijos, los nietos y los biznietos, la vida y el trabajo común.  Así como también, en algún momento de la historia se presentó un cambio radical donde se creó la familia patriarcal, la cual ha sido considerada como la única forma posible de familia, precedida por el padre-amo, cuya voluntad era ley para todos los miembros de la familia, pero también estaba una parentela tan extensa que contenía no solo a los descendientes directos, sino que también estaban incluidos los sirvientes, los cuales estaban obligados a obedecer la autoridad del paterfamilias. Pero también hubo una sociedad donde todos los hombres eran padres y todas las mujeres eran madres donde no se podía saber con certeza quién era el padre de la criatura, pero sí se sabía quién era la madre. Aun cuando ésta llamase hijos suyos a todos los del grupo común y tuvieran deberes maternales para con ellos, no por eso dejaba de distinguir a sus propios hijos entre los demás. Sin embargo, muchas de estas formas de familia siguen existiendo en alguna parte de nuestro gran planeta.

Las costumbres y reglas varían según el tipo de familia o las razas, hay pueblos como los turcos, árabes y persas en los cuales la ley autoriza al marido tener varias esposas, y en algunas tribus toleran lo contrario, es decir, que la mujer tenga varios maridos.  Existen sociedades donde tanto las ellas y como ellos deben mantener una “castidad” hasta su matrimonio legítimo, mientras que, en otras tribus, la mujer tiene por orgullo haber tenido muchos amantes y los hombres las prefieren porque cuentan con una experiencia y sabrán como gozar las relaciones sexuales.
El concepto de familia nuclear que nos han querido imponer, la que se compone de madre, padre e hijos, como una especie de célula que se tiene que reproducir y ser independiente de las otras. Incluso nos han hecho creer que para conseguir una buena salud mental es necesario que estas entidades estén claramente diferenciadas, es decir, cada uno de los integrantes cumpla con su papel asignado socialmente. Que el padre no haga el rol de madre, por ejemplo.
Desafortunadamente no siempre es así, en algunos casos los roles y las categorías parecieran estar confundidos, mezclando todos los niveles. En México existen una infinidad de formas en que está integrada la familia, en algunas viven en casa de los abuelos, en otras, falta la madre o el padre, la gente vive con algún pariente o por cualquier razón, esta aquella familia que uno escoge, la cual no es consanguínea como los amigos. Podríamos decir que la familia no necesariamente surge de la unión coital de un hombre y una mujer, como es el caso de la familia por adopción. Luego, podemos decir que hay familias donde no está presente la figura del varón; también hay familias donde la pareja ha decidido no tener hijos. Hay familias donde la crianza y educación está bajo la responsabilidad de los abuelos. Y, no podemos olvidar a las familias conformadas por padres del mismo género, las llamadas homoparentales.
Hogar es el conjunto de personas que pueden ser o no familiares, que comparten la misma vivienda y se sostienen de un gasto común. Una persona que vive sola también constituye un hogar.

Lo cierto es que todas las familias tienen algo en común y es el hecho de procurar protección y apoyo dentro de una red de solidaridad. Asimismo, es importante reconocer que cambian los tiempos, y así lo hace también, la institución de la familia.