lunes, 5 de diciembre de 2016

¿SIENTEN PLACER LOS DISCAPACITADOS?


El derecho a la sexualidad, al placer y a la reproducción, sigue siendo un tema que no es fácil de abordar con adolescentes, porque a veces aflora más nuestra pena, nuestra ignorancia, nuestros miedos o como se dice por ahí, “es como darles permiso para que lo hagan” “si no sabían pues ahora les dará curiosidad”. Y suponemos que será más complicado explicárselos  a chicos con discapacidad.
Antes de hablar, conjeturamos que no nos podrán entender algunos conceptos o las sensaciones que lleguen a sentir. Pero al igual  como a cualquier púber, debemos de utilizar un lenguaje simple, concreto y directo. Entre más explicaciones o rodeos les demos será más complicado para ellos entender. Si preguntan algo, es importante aclarar que es lo que quieren saber y porque, para identificar concretamente que es lo que les interesa y no estar especulando sobre sus inquietudes. Esto me recuerda un chiste donde un niño le pregunta a su papa ¿Qué es pene? El padre asustado e inquieto por lo que le enseñan a su hijo en la escuela, corre por las enciclopedias y le da todo un sermón de educación sexual. El padre al ver la cara de asombro de su hijo, le pregunta donde escucho dicha palabra. El pequeño responde que la monja dijo: oremos para que nuestra alma no pene.
Muchas veces los padres suponen que como son niños discapacitados carecen de erotismo. A veces tiene que ver con las ideas que nos dan los médicos o alguna otra persona relacionada quien dice que no serán capaces de aprender o que los vean como ángeles que los envió Dios, la idea es que creemos que la niñez es una etapa de “inocencia”, también está la posibilidad de suponer que tienen una sexualidad exacerbada.  Antiguamente las personas con discapacidad intelectual eran apartadas de la sociedad y se les atendía de manera meramente asistencial o se les recluía en centros de salud. Se sabía muy poco acerca de su desarrollo y mucho menos de su actividad sexual. Bajo la lupa de la moralidad se suponía que carecían de deseo sexual. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el placer siempre estará presente en cualquier persona y a cualquier edad, la sensación de ser tocados como fuente de goce surge desde el nacimiento. Muchas veces suponemos que cuando un niño llega a la adolescencia es el momento preciso para que se le hable de la sexualidad, cuando en realidad  comienza desde pequeños,  como son las diferencias entre el cuerpo de hombre y mujer. De esta forma, la curiosidad por el sexo empieza en los niños a edades muy tempranas; recordemos como nosotros cuestionábamos lo que veíamos entre nuestros padres o en los medios de comunicación y lo que sentíamos en nuestros  propios cuerpos llenos de averiguación.
Es importante no centrarse en la genitalidad como la única forma de sentir, un abrazo, un beso, hasta tocar los lóbulos de la oreja puede ser erótico para cualquier persona. Sin embargo, algunos  hijos van descubriendo poco a poco sensaciones placenteras en sus genitales ya sea con frotarse en el piso o con algún peluche y suelen hacerlo ya sea en privado o exhibirse ante público. Esto último suele incomodar a los padres, por lo cual es importante enseñar al hijo que esas conductas no puede hacerlas frente a otras personas, sino en la comodidad de su recamara o baño.
Muchos padres tienen miedo a que otras personas se acerquen a sus hijos y los puedan maltratar, violentar incluso que puedan abusar sexualmente de ellos. Pero esta sobre protección no es de mucha utilidad, lo mejor es explicarles, hablar con ellos directamente de cómo cuidarse, que se siente, que deben y que no deben  hacer, así les damos herramientas para que se protejan, ya que el no comentarles es dar la oportunidad que otros se aprovechen de ellos.

Para que disfruten su sexualidad es importante que tengan una guía pues  tienen el derecho de vivir una sexualidad plena en libertad.

martes, 18 de octubre de 2016

El reto de educar un hijo con discapacidad.

Cuando vemos a alguien en la calle con alguna capacidad diferente solemos pensar: ¡Pobre gente! ¡Qué mal plan! o tal vez cruce por nuestros pensamientos ¿qué pasaría si yo o alguien de mi familia fuese discapacitado? ¿Qué haríamos en su lugar?
Muchas madres reportan que al enterarse de la discapacidad de su hijo, viven  un momento muy doloroso. En realidad empiezan a pasar por un periodo de duelo, en la cual suponen que eso no es verdad, que podrán encontrar al médico o remedio que podrá “curar” a su crio. En algunos momentos podrán sentir ira, culpa y frustración. Hacen mención que les molesta la manera tan insensible que tienen los doctores en darles la noticia, ya que sentencian a sus hijos a vivir como vegetales, diciéndoles que no podrán caminar, hablar, incluso que tendrán que estar todo el tiempo con ellos. Algunas veces los galenos ni siquiera les comentan sobre la salud y son ellas mismas las que con el crecimiento comienzan a notar que su hijo no está avanzando al mismo ritmo que otros niños de la misma edad.
A veces se presentan convulsiones o alguna enfermedad que origina grandes daños al cerebro del bebé y entre el trajinar con los especialistas para tener una serie de opiniones, muchas veces contradictorias entre ellas mismas. Pasan tiempo sin ser atendidos y ni siquiera los canalizan a alguna institución que los pudieran ayudar. “No tienen el derecho de decirnos que nuestro hijo crecerá como un vegetal,  que no aprenderá. No al menos de ese modo tan radical.” Eso ya nos limita para su educación.
Algunas mujeres afortunadamente responden con coraje ante ese panorama tan desalentador que lo toman como un reto para demostrar que su hijo si será capaz de aprender y ser autosuficiente.
Si bien es cierto que el mundo les cambia a estas mujeres, pues durante su embarazo nunca imaginaron que tendrían que enfrentarse a una situación así y también ven rotas todas las ilusiones que se formaron durante la gestación.
El periodo de la culpa puede ser gravoso. Lamentablemente es un momento que la pareja y en especial la mujer tiene que vivir. Vienen a florecer muchas dudas y culpas. Ella se pregunta qué hizo mal y busca cualquier evento para relacionarlo con su hijo. El padre culpabiliza a la madre por falta de cuidados o a su familia de posible herencia genética y ello puede llevar al divorcio. En fin, se busca a cualquiera para señalarlo ya sea a los médicos, a las enfermeras, al eclipse, a una planta, en fin, es la búsqueda de alguna explicación ante esto. Y es que socialmente se tiene la idea que tenemos que ser perfectos, la familia perfecta, los hijos perfectos, hasta en el embarazo la madre plantea una vida perfecta para sus hijos. También se tiene la esperanza que algún día sanara como por arte de magia.
Es importante buscar apoyo psicológico, en especial la madre para valorarse como mujer  y eliminar esos sentimientos de culpa. Despejar sus dudas. También es válido que solicite ayuda con la familia aunque sea en periodos cortos, puesto que aparte de darle un respiro a ella, promueve establecer vínculos afectivos con el pequeño. Igualmente buscar redes de apoyo con otras mujeres que están pasando por una situación semejante.
A continuación dejo unos vínculos que pueden ser de utilidad.
Todos en Cree-cimiento, I.A.P. www.fundacioncreecimiento.org. /www.sumat.mx
http://www.comunidadiap.org.mx/index.php/iapsumadas/238

No eres culpable de la discapacidad de tu hijo.

Algunas personas nacen con una discapacidad. En otras la inhabilidad se desarrolla con el tiempo. Otras la sufren repentinamente, debido a un accidente o una enfermedad. Sin embargo, no es posible prevenirlas. Algunos bebés  progresan de una forma diferente en la matriz y nadie sabe por qué. A estas limitaciones físicas y mentales que se desenvuelven antes de que nazca el bebé se llaman “malformaciones congénitas”. Se cree que estas últimas se deben a condiciones nocivas en la vida de la mujer o del hombre, como pudiera ser la mala alimentación, exposiciones a sustancias toxicas en el ambiente, no recibir buena atención de salud, en los cuidados en el embarazo, parto y post-parto, en fin, son muchos los factores que pudiesen haber influido.
Se sabe que algunas imposibilidades se heredan, como por ejemplo, la atrofia muscular espinal y la distrofia muscular (enfermedades de los músculos y los nervios). También se pueden presentar el síndrome de Down, algún tipo de autismo o cualquier otra, sin embargo, la mayoría de estas no son hereditarias. Hay que dejar bien claro que en la mayor parte de los casos, los padres de este bebé no hicieron nada que causara tal invalidez, por lo tanto, no hay porque culparlos.
Los expertos aún no están seguros de cuáles son los orígenes  de los diferentes síndromes. Lo más seguro es que haya causas múltiples en vez de sólo una. Estarían involucradas un número de circunstancias diversas, que incluyen factores ambientales, biológicos y genéticos, los que sientan las bases para que hagan que un niño/a sea más propenso a padecer algún tipo de trastorno.
 En algunos lugares, los prejuicios y las ideas equivocadas sobre este tipo de personas son parte de las costumbres y creencias de la gente. Por ejemplo, suelen pensar que tener un hijo con algún síndrome es por haber cometido algún pecado o que hicieron algo que no debían, como ver un eclipse, tomarse una pastilla, no haber deseado al crio, incluso suponer el haber sido infieles. Por lo general, la gente culpa a la madre, pero ella nada tuvo que ver con la discapacidad y por otro lado, no sirve de nada buscar un culpable, lo realmente importante es el tipo de atención que pueda recibir. Sin embargo, la gente usa los prejuicios para justificar las burlas, críticas y discriminaciones en contra de cualquier persona que sea ‘diferente’. Hay quienes piensan que una persona con capacidades diferentes es un mal augurio, pero esto no implica que sea  un castigo, tampoco es contagiosa ni se debe a brujería o maldiciones.
En el caso de los menores de edad es importante tener una asistencia temprana, pues en los primeros años de vida se desarrollan más fácilmente las habilidades físicas, mentales, sociales y de comunicación que en cualquier otra etapa de la vida.

En el caso de los adultos que por accidentes o enfermedad pierden habilidades o atrofias  en cuanto a la comunicación, movilidad, memoria, etcétera, también es importante la atención lo más pronto posible,  aunque los lugares son escasos  donde la brinden, pues generalmente la ayuda está más orientada a infantes, quienes cuentan con grandes centros de atención.  

miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL CARIÑO NO SE IMPONE, SE GANA.

[Ahora que soy adulta, he llegado a la  conclusión de haber sido una hija no deseada, que fui una carga para mi madre. De pequeña nunca comprendí porque me abandonaba, me insultaba tanto y me rebajaba como persona.
Desde muy chica me responsabilizo  de mis hermanos menores, debía yo cuidarlos, darles el biberón, cambiarles el pañal, mi juego era estar con ellos. Nunca tuve una muñeca, tan solo mis hermanos, para los cuales fui una madre. Sufrí mucho en la primaria y secundaria por solo tener un solo apellido, mis compañeros se burlaban, no tuve el valor de comentarle a mi madre que me decían bastarda u otros insultos, por temor a que ella me regañara o me pegara.
Cuando llego el momento para inscribirme a nivel preparatoria, me dijo “como no tienes padre no podrás seguir estudiando, dime ¿quién te va a pagar los estudios?  “Siempre me decía que las mujeres no debían estudiar”. Me creía todo lo que me decía, pues yo la veía “grande”, la percibía como una mujer fuerte que podía hacer muchas cosas. Le creí bastantes de sus mentiras y sus humillaciones, hasta la idea de que las mujeres no somos para el estudio sino para la casa, sentenciando que de ella dependía que yo no terminaría nunca una carrera. Así que dije adiós a mis sueños de estudiar y me dije aunque sea “Belleza” y de esa forma puede estudiar secretariado, que fue en lo que trabajé.
Actualmente mi madre está muy enferma y me cuesta mucho irla a cuidar, mis hermanos me exigen pero evito ir lo más que puedo. Platicando con ellos me doy cuenta que no solo a mí me maltrataba de niña. Ahora que soy adulta me duele la situación que viví y me hace sentir triste. Ahora me digo “No porque sea mi madre debo de cuidarla, si no siento amor por ella”. ]
Es difícil comprender que puedan existir madres que no quieran a sus hijos, sobretodo en una sociedad patriarcal como la nuestra. Ya que socialmente creemos que existe un “instinto maternal” donde la mujer debe brindar un amor incondicional y automático, que no se agota y todo acepta. Sin embargo, en la realidad esto no siempre es así. Hay madres que se separan de sus hijos porque se sienten privadas de su libertad. Un embarazo no planeado puede romper cierta comodidad en la relación de pareja y de esta forma, un hijo puede significar una frustración a un estilo de vida o un rompimiento de sus sueños.
Independientemente de  las cuestiones de parentesco,  es indispensable establecer buenas relaciones afectivas entre los miembros de la familia para generar sentimientos de cariño. El amor se construye con la convivencia, se cimienta día a día con el trato, con amabilidad, con ternura, en el preocuparse por el otro, darse ese vínculo amoroso que si no está el otro  lo extraño.
Es lógico suponer que no se sienta cariño por una persona que nos ha maltratado en la infancia, donde no hay grandes recuerdos con muestras de cariño de la madre, ni siquiera un recuerdo de un abrazo o de una palabra de aliento, al contrario, sentimientos de abandono y maltrato.
 No es necesario amar  a los hijos o a los padres tan solo por razones de parentesco, pero al menos respetarlos, como sería con cualquier ser humano.


lunes, 1 de agosto de 2016

¿Porque existen seres humanos que por su egoísmo promueven tanto dolor, para sus congéneres?

Hace poco que fui a desayunar con mi prima Silvia y me comento que si sabía que había ganado un cortometraje chileno el “Oscar”, le respondí que no había podido ver la entrega. A lo que ella me relato lo siguiente:
<Días después  de la última entrega de los "Oscares" me enteré por mí hermana menor que estaba nominado un cortometraje chileno, cuyo director era el primo de un amigo de nuestra infancia, por alguna razón olvidé ver la transmisión del evento y la suerte del cortometraje. Cuál sería mi sorpresa enterarme días después que el cortometraje fue el ganador y que el director  se llamaba Gabriel Osorio.
¡¡¡Ohhhh!!!  Cuántos recuerdos de mi niñez y mi adolescencia vinieron a mi mente............ El 11de septiembre de 1973, ya entrada la tarde llego a nuestra casa mi padre con lágrimas en los ojos, diciendo que había muerto Salvador Allende, a quien admiraba por compartir sus ideales de izquierda, este suceso trajo como consecuencia  que muchos chilenos simpatizantes de este presidente fueran acogidos por el Gobierno Mexicano, ya que sus derechos humanos eran violados constantemente por el gobierno militar que asumió el poder y su vida corría peligro.
Así conocimos, a los Valenzuela, los Osorio, a María Velia García, los Cazares, los Cerecero, los Munita y muchos otros cuyo nombres no recuerdo.
En particular estrechamos lazos con una familia, Lucho, Maffi, Nano, Payi, Polo y Jorgito Osorio. Como olvidar aquellas vacaciones en la "Grilla Roja" en Yautepec Morelos, nadando en el río, o en las albercas de los balnearios, las múltiples ocasiones en que partimos juntos la rosca de reyes, las deliciosas empanadas chilenas, el mole oaxaqueño, el charquican y tantas comidas tradicionales de nuestros países.
 Lo divertido que fue viajar a Huajuapan de León Oaxaca, al rancho de Iván Olea, fuimos un ejército en aquella ocasión,  los Osorio, mi tío Fernando y su familia, mi primo Fernando Espinosa y nosotros, viene a mi mente, que ese día fuimos muy temprano por ellos y se tardaron en salir, cuando subieron al autobús, nos comentaron que al ir a tocar su puerta fuertemente los pequeños se asustaron y se escondieron debajo de la cama, pues se asustaron y recordaron cuando los militares entraron a la casa allá en chile. Durante el camino fuimos jugando y cantando. Es placentero recordar como salimos corriendo de un casco de hacienda abandonado, que fuimos a visitar porque un enjambre de avispas nos ataco.
Con ellos también compartimos un momento muy doloroso, la muerte de mi padre, unos meses después de este acontecimiento, llego a México, proveniente de Inglaterra, el tío de nuestros amigos, porque el frío de este país, le estaba afectando, Leopoldo Osorio, mejor conocido como Don Polo.
Por fin tendríamos, el gusto de conocer al Tío Polo que fue Secretario Particular de Salvador Allende, que estuvo preso en la cárcel pública de Chile. Don Polo que durante el último año de mi preparatoria me enseñó inglés, compartiendo con él amenas conversaciones.
El mismo Don Polo que hoy inspiro a su nieto a hacer un cortometraje de 9 minutos de duración, "Bear Story", en él se muestra la brutalidad con la que un oso es arrancado de su seno familiar y es llevado a un lugar en el cual no  quiere estar,  teniendo tantas emociones encontradas tristeza, angustia, pena y por otro lado mantener la esperanza y la entereza para reencontrarse con sus seres amados. Y justo  en el momento en que puede reunirse con ellos, ellos no están. Esto es lo que vivió  Don Polo, cuando regreso de su exilio, su hijo había muerto, el padre de Gabriel.
Cuántas de estas historias nos podrían contar los protagonistas  de la época en que las dictaduras militares gobernaron en Sudamérica, cuantas historias podríamos escuchar de los miles de refugiados que han estado en el exilio en el mundo,
¿Porque existen seres humanos que por su egoísmo promueven tanto dolor, para sus cogeneres?
Hoy desde mi particular percepción de la vida, creo que se ha hecho justicia con "Don Polo" y quizá con él a tantos chilenos que sufrieron como él durante el gobierno de Pinochet.>

La historia animada “bear story” del chileno Gabriel Osorio, ganó dos premios y relata la historia de un oso que recuerda cómo fue su vida antes de su captura por un circo que lo mantuvo prisionero. https://www.youtube.com/watch?v=-sUYg7WZSqc

viernes, 29 de julio de 2016

¿A PARTIR DE QUE MOMENTO SE COMIENZA UNA AMISTAD?

“Nadie podría ser feliz sin amigos” Aristóteles
Desde el  primer momento que existe una empatía por una persona y, después de un breve periodo de convivencia, se da uno cuenta que se tienen algunos sentimientos o intereses en común hacia la otra persona. A partir de ahí, se puede empezar a sentir  una necesidad de conocerse más entre si. Un deseo mutuo de compañía y probablemente un lazo común de algún tipo. Por ejemplo: el amor a los animales, a los deportes, a la música, la lectura, etc., tener un mínimo de sentimientos compartidos son necesarios para iniciar una amistad.
Algunas personas tienen la costumbre de decirle amigos a todo el mundo, como lo es a la persona que acaba de ser presentada.
Pero la amistad requiere de convivencia y el convivir requiere tiempo. De esta forma, los miles de amigos que circulan por las redes sociales no cuentan. Como dice Octavio Paz “El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y prolongado. El amor es instantáneo; la amistad requiere tiempo”.
Habrá que  entender que hay muchas relaciones humanas muy buenas y muy necesarias pero que no es amistad, por ejemplo; Las relaciones entre padres e hijos donde no hay una reciprocidad completa, puesto que el padre siempre proveerá más al hijo y estará más al pendiente de su vida social. La relación de compañeros que solo comparten algunos aspectos del trabajo. Está la de cordialidad como la que se da entre los vecinos; un saludo. La de beneficencia, donde yo ayudo a otros pero no espero que el otro me lo devuelva, es como dar un servicio social. La relación contractual,  yo pago  para que el otro me dé un servicio y que al término de éste, se acaba la relación. Esta la relación de simpatía, me llama la atención, me cae bien, pero solo lo he visto un par de veces.
Más allá de esto, la amistad verdadera involucra un sentimiento compartido de preocupación, un deseo de ver al otro crecer y desarrollarse, y una esperanza mutua de tener éxito en todos los aspectos de la vida. También implica acción: Hacer algo diferente para alguien más sin esperar nada a cambio. Compartir pensamientos y sentimientos sin miedo a ser juzgado o a ser criticado negativamente.
El tiempo y las circunstancias te muestran a los amigos que valen la pena conservar en tu vida. Hay  amigos para toda la vida, según qué tan fuerte han sido los lazos de amistad, que aunque no los frecuentes seguido, tienes la certeza que estarán cuando los necesites.
 Algunos amigos pueden ya no ser los mismos, si dejamos de verlos durante periodos muy largos, dependiendo de las experiencias de vida hayan vivido, pues los amigos no son eternos en esta vida, y que a medida pasa el tiempo muchos de ellos se apartan de nuestro camino, ya que vamos cambiando al paso del tiempo.
Necesitamos hacer amigos porque somos seres sociales, requerimos del otro  para compartir nuestros logros, nuestros fracasos, nuestras alegrías, etcetera, sin ellos, estas  carecen de sentido, para ser mirados, ser escuchados o ser queridos. Nuestro primer contacto con el mundo es la familia y precisamos  de ella para sobrevivir, pero al ir creciendo empezamos a escoger libremente a otras personas que llamaremos amigos. Muchas veces son  ellos, más que la familia,  quienes nos asisten en la vejez que tarde o temprano nos llegara.


EL CAMINO A LA CASA DE UN AMIGO NUNCA ES LARGO

La amistad requiere de un cariño reciproco, es decir, que yo quiera a mi amigo y que él me quiera, pero esto  no es algo que  este pactado, sino que se da libremente, no es una relación obligada ni posesiva, es decir, como no es de mi pertenencia, puede romperse mediante la separación, aunque esta  pueda ser dolorosa. En esta relación como no hay una obligatoriedad, se tiende a perdonar, en algunos casos más fácilmente que a una pareja. De esta forma, al amigo le puedes decir no sé, se me olvido, se me hizo tarde, etcetera., y tal vez no pase nada, no así con la pareja.
En la amistad debe haber respeto y admiración por el otro, porque me gusta cómo piensa o por lo que hace. Sin embargo, consideremos que el amigo no educa, tan solo te puede dar un buen consejo que uno podrá tener el libre albedrío de seguirlo o no, tampoco te pondrá límites.
En la amistad no hay exclusividad, así que se puede tener más amigos, pero siempre habrá algún compañero que te la quiera imponer. Es posible que en una relación  entre más de tres camaradas, por lo menos uno de ellos se sentirá excluido o suponga que los otros dos se frecuentan más. Entre  la amistad se presenta una codependencia, pero no es toxica, pues hay  relaciones toxicas o de dominio, donde no se quiere el bien del otro. Como los narcisistas que más bien usan a los amigos. En el momento que dejas de alabarlo te cambia por otro. No solo debe contar lo que él quiere, sino lo que uno también desea.
Libertad, seguridad, profundidad y liviandad. Es la síntesis perfecta de opuestos que te hace irreemplazable a los ojos de tus amigos. Muchos o pocos, no importa, con todos sabes establecer una relación privilegiada, nunca agobiante. Y con alguno entablas un vínculo más allá del espacio y del tiempo, los aceptas tal como son, lejos de imposiciones, les brindas la posibilidad de conocerse a sí mismos, sin miedo a ser juzgados, tu amistad es de tipo INSUSTITUIBLE
Muchas veces suponemos que los amigos nos defraudan, pero a veces se crean unas expectativas más altas, esto es, esperamos más de ellos. Suponemos que les invertimos mucho tiempo o le apostamos a que nos van a satisfacer todos nuestros vacíos. O bien a veces suponemos que deberíamos o podríamos hacer más por ellos.
Entre amigos debe haber cierta reciprocidad, aunque no hay un compromiso que te forcé a ella,    yo te debo dar algo y tú a mí, pero como no está pactado, es muy borroso, los amigos invitan pero cuando no hay esa reciprocidad se siente uno utilizado.  Como cuando lo buscan a uno porque necesitan algo de ti y después ni un gracias o ¿cómo estás? O bien cuando solo buscan que los invites y te ven como un banco por la capacidad económica. Lamentablemente el dinero se ha vinculado a la ruptura de muchas amistades. Ya que el dinero suele traer las intenciones verdaderas de la gente y las motivaciones, prestarlo puede probar una amistad verdadera. Fallar a la hora de devolverlo a tiempo puede ser una indicación de una amistad en la que no se puede confiar. Un verdadero amigo respetará tu derecho a ser pagado tan pronto como sea capaz de hacerlo. No deberías tener que enviarle recordatorios o pedirles que te paguen el dinero.
Con las amistades se quiere platicar, comentar nuestros sueños, nuestras aspiraciones o tan solo para decir el dolor que nos produce lo que a veces no tiene remedio como la muerte. Decirle que los queremos que los amamos.  El amigo es una escucha distinta a la de los padres o hermanos que se puedan escandalizar de tus actos o ideas, pero el amigo estará ahí presente, es incondicional. A veces nos acompañan sin necesidad de hablar.

Se dice que a la gente madura, generalmente ya no le interesa seguir buscando o hacer nuevas amistades, ya no quiere repetir sus experiencias o sentirse defraudado. Pero necesitamos amigos, para tal vez prevenir la soledad que en la vejez nos alcanzara a todos. Pues algunas veces son los amigos los que nos cuidan en la vejez o cuando estamos enfermos, más que nuestra propia familia, por eso se dice que los amigos son la familia que uno escoge.