jueves, 29 de julio de 2021

ese miedo a la homosexualidad o parecer femenino.

 El artista ingles Grayson Perry, icono cultural en su país, ha hecho mención de que existe entre el imaginario social un terrible miedo a que los hombres demuestren conductas femeninas, asi como tambien que el hijo “salga” “homosexual”, se asume que el ser hombre se da de una manera “natural” pero ¿qué pasa con los niños cuya conducta no es naturalmeante masculina? ¿Qué sucede sin son tímidos o no les gustan los juegos “viriles”? Muchas veces los niños viven en una presión extremadamente agresiva, viven con gran dolor, en medio de burlas, imposiciones y castigos que fueron sometidos por sus padres, hermanos y compañeros para evitar que parezcan afeminados.

Hace mención de que existe entre los hombres un miedo hacia la homosexualidad donde cualquier hombre debe estar cuidándose para no parecerlo, de despreciar lo femenino como algo inferior a lo masculino, y se puede apreciar en frases como “pareces niña”, habla o grita como hombre” no usar ciertos colores o prendas de vestir llamativas, lo difícil de que un hombre reconozca que otro sea guapo, (cuidado, “a poco te gustan los hombres”).

Los padres evitan dar muestras físicas o verbales de amor a sus hijos por este mismo temor de que crezcan “afeminados”, de esta forma recibir o prodigar ternura es acercarse a un terreno peligroso llamado homosexualidad.  También es mal visto que los hijos pasen su tiempo en compañía de mujeres en lugar de estar con hombres. La idea de que los niños podrían “contaminarse” e incluso volverse homosexuales, si juegan con las niñas deriva más de la homofobia que desde cualquier sustento real, al igual la idea de que las niñas deben mantenerse lejos de los niños para conservar su feminidad y su inocencia es igual de absurda.

Los padres al ver que sus hijos varones prefieren juegos “poco masculinos” o por el contrario en el caso de las niñas que prefieren algo mas “rudo”, les invade un terror y hasta se sienten convencidos que se volverán maricones o marimachas. Consideran prohibirles juegos, sin embargo, Al igual que muchas mujeres  que de niñas disfrutaban de juegos como futbol, andar en bicicleta, burro castigado, coleadas, burro tamalado, cebollitas, bote pateado, subirse a los árboles, en fin, jugar aquellos juegos rudos, no fue motivo para volverlas lesbianas, al parecer las hicieron ser empoderadas. Un ser homofobico puede ser una persona con un miedo terrible de ser descubierto.

Dice la Psicóloga Marina Castañeda que “no existe manera alguna de pronosticar cuál va a ser la orientacion sexual de un niño, no hay evidencia alguna de que demuestre que los niños afeminados o las niñas marimachas vayan a ser homosexuales.” se ha demostrado que no existe un ambiente especifico, ni la ausencia del padre, ni el apego a la madre, ni el autoritarismo, ni el niño violado, o seducido por un adulto, Tampoco si falto el padre, que si era alcoholico, si la madre fue muy cariñosa, si el ambiente familiar era machista, sean elementos que definan si un hijo sera lesbiana u homosexual o cualquier otro, al contrario, es mas facil suponer que por presion social muchos miembros del lgbtt tiendan aparentar una doble vida, algunos se casan para que no sospechen de su homosexualidad,  en lugar de vivir plenamente su sexualidad. Mucha gente a tratado de negar o cancelar su homosexualidad durante décadas enteras, sin lograr apagar jamás su deseo físico y la necesidad emocional de estar con alguien de su mismo sexo.

Freud, siempre hizo hincapié en la bisexualidad psíquica de hombres y mujeres, declarando “todos los individuos humanos en virtud de su disposición bisexual combinan en sí características tanto femeninas como masculinas, de modo que la masculinidad y feminidad puras no pasan de ser construcciones teóricas de contenido incierto, tenemos gestos de ambos padres.

Freud no creia en un solo tipo de homosexualidad, ni en una causa unica; su pensamiento es demasiado complejo para encerrarse a una teoria absoluta y mas bien formulo diferentes acercamientos al tema. No hay ni una sola causa ni una forma unica de la homosexualidad. Y quiza tampoco la haya de la heterosexualidad. Si pensamos en la infinidad de formas que adoptan las relaciones entre hombres y mujeres, y cómo cambian según el lugar y la época historica, parece dificil imaginar una sola teoria de la heterosexualidad. Es importante dejar en claro que, si algunos niños viven su sexualidad sin prejuicios, para otros es un largo caminar, donde tendrán dudas constantemente sobre su persona, a veces pensando que sí estarán en el lado correcto, es decir, para muchos puede ser un proceso que tarde años en definir su propia sexualidad.

La orientación sexual no es algo que uno puedo elegir libremente, aunque haya estado de moda, en cierto momento, hablar de “opción” o de “preferencia” sexual, si esto fuera posible muchos homosexuales o heterosexuales dejarían de serlo, como suelen decir muchas mujeres decepcionadas de los hombres que preferirían ser lesbianas, como si eso fuera a solucionar sus problemas. Pero se sabe que las probabilidades de cambiar de orientación sexual son nulas aun y cuando cualquier persona se someta por su propia voluntad a tratamientos médicos, psiquiátricos o psicológicos con ese fin. Buscar causas de la homosexualidad es buscar las causas de la heterosexualidad o bisexualidad, en última instancia de la propia sexualidad.  

En todas las sociedades existen homosexuales, que, sin dejar de ser hombres biológicamente idénticos a los heterosexuales, presentan maneras diferentes de vivir la masculinidad. Hasta hace algunos años, los medios de comunicación apostaron por un estereotipo, planteando que los homosexuales eran seres extraños o seres “afeminados”, que se visten con colores delicados, su mente es pasiva y su apariencia física es frágil, generando una idea de que no aportan ninguna contribución a la sociedad. A su vez generaron la idea de personas que se dedican a der decoradores, meseros, peluqueros de señoras, maquillistas, actividades relacionadas con el arte.  con preferencia de vestir prendas femeninas, en fin, algunos dirían como una especie de Patiño. Hoy en día se sabe que muchos homosexuales tienen un comportamiento tan “heterosexual “y se les encuentra en todas las profesiones imaginables, incluso el cuerpo médico, clero y ejercito. política, deportes,.Grandes artistas, cientificos, pensadores, lideres, en la historia fueron homosexuales o lesbianas a quienes se les debe una contribución significativa a la sociedad, por ejemplo, escritores como Óscar Wilde, Federico García Lorca,………………. , tchaikovsky, rimbaud,

Marina Castañeda menciona que en su experiencia como psicóloga ha constatado que en general los hombres gais están mucho más conscientes de sus emociones, tiene un rango mayor de sentimientos permitidos y están mucha más dispuestos a expresar y a trabajar en su vida afectiva, pero que son tan discriminadores, como cualquier heterosexual

Concluye no existe manera de saber si un niño va a ser homosexual, bisexual, asexual, monje benedictino, abogado, travesti, no hay forma de “prevenir” ni de cambiar uno u otra forma de la sexualidad humana. Lo único que está al alcance de los padres de cualquier niño es darle amor y apoyo incondicional. Sea lo que fuera el futuro adulto en términos de su orientación sexual, siempre será mejor para él haber tenido unos padres cariñosos y solidarios, que unos padres críticos y represivos.

jueves, 17 de junio de 2021

Aprendí a avergonzarme o Hombres necios

 

 No recuerdo en que momento de mi vida leí el soneto de Sor Juana Inés de la Cruz: Hombres necios que acusáis a la mujer y durante años me estuvo dando vueltas en mi cabeza, no sé si esta monja Jerónima fue una de las primeras feministas, sin embargo, escribió este soneto en 1690, un clásico del barroco novohispano, donde plantea que los hombres ocasionan el comportamiento sexual femenino y ellos mismos lo censuran. Es una critica a la postura del hombre ante su actitud hipócrita, egoísta e impulsiva, donde deja claro su desacuerdo, de la desigualdad y la injusticia hacia la discriminación de la mujer.

 

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y queja enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

 

 

Hace una defensa a la mujer en el mundo patriarcal e injusto, muestra los defectos de los hombres, los mismos para calumniarlas. Hace mención a dos figuras de la mitología grecolatina, Lucrecia y Thais, la segunda una cortesana ateniense la alude como símbolo de deshora y falta de moral, y Lucrecia una mujer romana bella y honrada, quien acabo con su propia vida tras ser violada, la coloca como un signo de pureza honestidad. Thais es la mujer que los hombres pretenden como mujer, pero como esposa esta la honestidad de Lucrecia, son de cualidades opuestas pero reiteran la contradicción permanente de los hombres.

Siento que el soneto resume perfectamente este acontecer histórico dónde las mujeres se sienten culpables, preguntándose si ellas hicieron o no algo para provocar un ataque. Tanto las mujeres que han sido violadas u hostigadas llegan a preguntarse si hicieron o no algo para provocar el ataque, así como también,  cuando una mujer sufre un aborto espontaneo, cuando algún chico se masturba frente a ella en el transporte público, cuando es acusada de darle pecho a su crio en la calle, cuando se pone ropa ajustada, mujeres que ocultan sus senos ante la mirada de otros.

En la historia de la humanidad se crearon una jerarquía de leyes y normas de conducta con el fin de establecer una convivencia entre las personas, pero cuando estas normas no se cumplen el remedio es culpar y/o castigar, por lo que “el origen de la culpa es social, aunque la experiencia de la culpa sea personal”, Carlos castilla

El sentimiento de culpa esta determinado por factores familiares, sociales, culturales, religiosos y personales, sentimos culpa ante muy diversas situaciones y hay infinitas razones por las que a veces nos sentimos culpables.

 Actualmente, este concepto es una problemática central del sujeto, ya que la culpa no solo tiene que ver con las acciones del sujeto, sino también con los pensamientos, es decir con las fantasías de realizarlas. Es aquí lo interesante, porque todo análisis se basa no en la exoneración de la culpa de lo cometido, sino en la posibilidad de la verbalización de lo inconfesable.

 La culpa llega a robarnos el sosiego y la felicidad, es un sentimiento agrio y punzante que nos produce una intensa sensación de malestar, se dice que es un arma de dos filos, como un sentimiento positivo, es para darnos cuenta de que alguna acción que hicimos no fue de acuerdo a nuestra ética moral y poder enmendarla, en este sentido, es como un barómetro que nos ayuda a controlar nuestros impulsos, a ser más delicados con los demás y nos induce a subsanar los daños producidos por otros. Sin embargo, como un sentimiento negativo a veces nos zarandea y domina por completo el pensamiento, hasta destruir cualquier resquicio de tranquilidad interior o hasta hacernos sentir que perdemos la cordura, ya que este sentimiento no sólo es capaz de manipular y controlar nuestras acciones y pensamientos, sino que puede lograr que uno vaya en contra de su voluntad, metafóricamente hablando, puede ser como una costra que tiene varias capas que necesitan ser sanadas para seguir con nuestra vida, pues nos puede conducir al autocastigo. Y es que su base es el sentimiento de la vergüenza, nos sentimos apenados por algo que hemos dicho o hecho. cuando no podemos controlar nuestra conducta y reaccionamos de forma agresiva y sentimos ira, o cuando actuamos de forma perversa o con dolo.

 El concepto de culpa, en el ámbito jurídico, se define como la omisión de la conducta debida para prever o evitar el daño; se manifiesta por la imprudencia: que es la inexcusable negligencia con olvido de las precauciones que la prudencia vulgar aconseja. Ante estas ideas, nos aparece la culpa, al sentir que no fuimos lo “suficientemente precavidos” ante una situación, dejar de cumplir un acto que el deber funcional exige o bien por la falta de pericia, sabiduría, practica, experiencia y habilidad en una tarea específica. Situaciones que por el simple hecho de desconocer o no tener una habilidad, no deberíamos sentirnos culpables.   

  Dentro del Derecho se menciona otro termino llamado “dolo”, el cual es la voluntad deliberada de cometer un delito a sabiendas de su ilicitud, es decir, que implica la voluntad maliciosa de engañar a alguien o de incumplir una obligación contraída. En este sentido, la culpa debe surgir cuando hacemos daño a alguien y estamos conscientes de ello, puesto que muchas veces llegamos a decir algo y eso puede ofender al otro, pero no se tuvo la intención de hacer daño.

  A veces se siente la culpa por algo que no hicimos, pero creemos que tuvo que ver con nuestro comportamiento o nuestro pensamiento, es una culpa que tiene que ver mas con un carácter social e histórico, con una culpa históricamente asociada a la mujer que tiene que ver con el sentimiento de vergüenza,

 Desde hace cientos de años, la mujer ha sido vista en varias culturas como un ser culpable, es especial, el judaísmo, cristianismo y el islam, en ellas se ha tenido un fuerte rechazo a las mujeres por considerarlas criaturas impuras y pecadoras, que han sido enviadas por demonios para extraviar a los hombres, ser la tentadora, la que destapo todos los males, con el concepto de que son ellas los impedimentos de la virtud y quienes conducen hacia todos los vicios, la impiedad y la ruina y que en el fondo les produce un profundo sentimiento de vergüenza y pudor, (prueba de ello, ha sido que fueron obligadas  a cubrir su rostro y/o cuerpo).

 En el génesis a la mujer se le pone como aquel ser que incita a Adán a desobedecer a Dios. En las cartas del apóstol San Pablo se dieron a entender las características de la buena esposa. En ellas se recomienda que sea sumisa, porque el marido es la cabeza de la mujer, como Cristo lo es de la iglesia. (Ef5:239. En la Epístola a Timoteo establece que las mujeres deben vestirse decorosamente, con pudor y modestia, recomienda que la mujer no domine al hombre y se mantenga en silencio, puesto que se le debe obediencia y respeto a este, ya que Adán fue formado primero y la mujer fue quien incurrió en el pecado (1tim 2:15). Se puede apreciar como de aquí se desprendieron una serie de consecuencias para la imagen de la mujer, como la de ser culpable, débil, frívola y más tarde, emparentada al mal, asociada con los demonios y la brujería.

Muchos mitos sobre mujeres fantásticas como las sirenas son seres mitad animal y mitad mujer, por ejemplo; en el rey Lear de Shakespeare las describe: “De cintura para abajo son centauros, aunque sean mujeres por arriba. Hasta el talle gobiernan los dioses; hacia abajo, los demonios. Ahí está el infierno, las tinieblas, el pozo sulfúreo, ardiendo, quemando; peste, podredumbre.

En la actualidad sabemos que las brujas fueron mujeres que planteaban un desafío a la estructura de poder y eran conocedoras de herbolaria. Sin embargo, en la historia de la psiquiatría de F.G. Alexander cita que “las brujas acusadas aliviaban su culpa confesando sus fantasías sexuales en la audiencia pública; al mismo tiempo, alcanzaba cierta gratificación erótica al detenerse en todos los detalles ante sus acusadores masculinos”.

Hasta hace poco las leyes seguían culpando a la mujer violada o con hostigamiento, también lo podemos apreciar que hasta otras mujeres las juzgan como provocadoras, ya sea por como se visten, por su caminar, por andar solas en las calles, por no tener un hombre que las proteja, sin pensar que ellas mismas podrían ser parte de ello.

Y es que las mujeres desde niñas se les va fomentando un sentimiento de culpa, por lo que hacen, por lo que no hacen, por lo que piensan, sienten o dejan de sentir,  por gozar de su sexualidad. Reclamando el derecho de poder vestirse como quieran y no sentirse culpables de ello, si se arregla mucho,  se interpretara como que busca seducir, si no se maquilla, es que no cuida su apariencia. Si usa falda corta o larga de cualquier modo tendrá connotaciones sexuales.  De sentirse culpables por ser las provocadoras, cuando en realidad, ellas no lo hacen con dolo.  Existe una doble moral que siempre pone en desventaja a las mujeres, donde se establecen valores antagónicos para ambos sexos, en ellos se valoriza la “promiscuidad” y en ellas la castidad, esta diferencia al contraponer intereses conduce a un conflicto. Un hombre que acumula “conquistas” es admirado, mientras que si una mujer hace los mismo afectará su reputación.

 

 

 Me enseñaron a avergonzarme de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos, que lo que pienso es absurdo, aprendí a preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, sí ponerme faldas, de ir a la playa, de comer o llorar en la calle, de ir sin sujetador, de salir con o sin maquillaje, no vaya a ser que alguien pensara que voy buscando gustar, destacar. Anónimo.

miércoles, 2 de junio de 2021

Algunos mitos alrededor de la sexualidad masculina.

 Siempre existe una educación sexual que puede provenir de distintas fuentes de información, pero muchas veces repite y propaga ideas erróneas, que a la vez son más persistentes e imperceptibles ya que ello se da cotidianamente, como son las charlas con la familia o los amigos, o bien, la que los medios masivos de comunicación nos transmiten día con día a través de comerciales, series o películas.

 

A esta educación todos hemos estado expuestos y aún más, también solemos ser  educadores sexuales, y entre broma y broma vamos transmitiendo ideas equivocadas o comentarios que hemos escuchado decir a otros, pero no estamos seguros y mucho menos tenemos evidencia y argumentos para probar que son ciertos.

 

Esto sin embargo, no es nuevo, la sociedad victoriana impuso muchas restricciones en cuanto a la sexualidad tales como que los hombres debían de casarse después de los 30 años y el sexo se desaconsejaba después de los 50 y todo con la finalidad que los hombres destinaran toda su fuerza en la produccion. El coito debería ser rápido, el orgasmo de la mujer no tenía importancia, pues eran frígidas.  Los médicos prescribían a los novios que no se hablara de sexo y convirtieron las poluciones nocturnas, la masturbación y el “furor uterino” en terribles enfermedades.

 

La arbitrariedad y exceso de dichos prejuicios y represiones, van de la mano de la doble moral, y ello tampoco es nuevo, puesto que en la época victoriana, en Londres en 1859 existían 933 prostíbulos, sin contar con las trabajadoras sexuales callejeras, los establecimientos destinados a prácticas sexuales de flagelación masculina y otros especializados en la prostitución infantil, tal como lo menciona Foucault el sexo placentero queda reservado a la marginalidad, a lo que se agrega que para ello se crean diversos mecanismos de control social.

 

De ese entramado también se generó la idea imperante de que los hombres no deben de mostrar sus sentimientos ante las mujeres y otros hombres, pues pueden llegar a mostrarse y ser “vulnerables”. Recuerdo un relato de un varon que cuenta sobre su primera experiencia sexual. “ A los 13 años, su tío lo llevo con una mujer mayor, alrededor de los 30, para hacerlo “debutar” como hombre, era su regalo de cumpleaños. Al regresar a su casa se puso a llorar,  sin embargo, a sus amigos no les pudo contar lo mal que la había pasado, ya que al intentar contarles, ellos más bien lo vieron con admiración por ser “todo un hombre que ya había poseído a una mujer” y ahora pertenecía a ese grupo de poder, “no quise arruinar ese reconocimiento”, pero, ese silencio esconde un dolor que dicha persona revela que lo ha acompañado una buena parte de su vida. Los hombres no nombramos nuestras heridas sexuales, ni las que causamos. Nuestra sexualidad está llena de silencios y frustraciones, escondidos detrás de la pose de macho exitoso y no mencionarlos en realidad no los desvanece.

 

Algunos varones piensan que no son los bastante competentes y eficientes si no han dominado y ejercido todas las posiciones sexuales que aparecen en libros, carteles o camisetas,  donde se describen “365 posiciones, una para cada día del año”, y que se anuncian para hacer el amor de manera no convencional, pero que más bien nos llenan de dudas, sin pensar que para muchas de ellas se necesitaría ser todo un acróbata, ya que muchas de ellas son un verdadero desafío a las posibilidades del cuerpo humano y por lo menos implica tener una elasticidad superlativa.

 

Es por eso que en cuanto a la cuestión de la genitalidad, existe una gran preocupación en algunos varones por el tamaño de su miembro viril, (idea que viene desde tiempos ancestrales), el miedo a la disfunción eréctil o a la temida eyaculación precoz, incluso existen también hombres que sufren de pérdida del deseo sexual. Un síntoma de eso es el consumo masivo de los innumerables afrodisiacos y el éxito de ventas de productos para este la falta de erección, como lo ha sido el viagra.

 

Sin duda alguna estos diagnósticos pueden ser  elementos descalificativos y no solo entre hombres, sino también son motivo de burla por parte ellas para llegar a minimizarlos. Actualmente se han escrito numerosas canciones o chistes, en los que se burlan de los hombres por cuestiones sexuales, y por eso es que la sexualidad del varón tiene mucho que ver con el no mostrar sus dificultades genitales con las mujeres, pues, es valorada su hombría dependiendo su desempeño sexual, más aún, la sexualidad y el cuerpo de los hombres está vedado en muchas expresiones y paracen ser sagrados, es comun ver cómo se cosifica a las mujeres, pero, por ejemplo, el desnudo masculino sigue siendo un tema tabú, tanto que el relajamiento que ha llegado a suceder, como los shows de chipeandales, o la filtración y publicación de fotos de varones famosos exhibiendo sus genitales, constituyen un verdadero escándalo y motivo de escarnio social.

 

Ese velo de misterio y de prohibición es propicio para la prevalencia de muchas creencias que son falsas, como por ejemplo, la pornografía ha generado la idea de que el pene promedio es de 25cm., cuando la realidad es que sea de 13 a 16 cm., y que con una longitud de  5 cm. sea suficiente para alcanzar el Punto G o bien estimular la vagina, toda vez que esta sólo tiene sensibilidad en los primeros 5 a 7 cm., en realidad, existen un sinfín de tipos de penes, así como de vulvas, que se podría decir que cada uno es único. Por lo tanto, el tamaño no tiene prácticamente ninguna influencia sobre el rendimiento y el placer sexual, y aunque muchos hombres asocien el tamaño con fuerza y virilidad, realmente entre más grande es más difícil resulta ser sostener una erección por más tiempo.  También, existen casos de micro pene, de un miembro pequeño y se cree que esto es un problema, un defecto, que depende de trastornos hormonales en la pubertad, como déficit de testosterona, sin embargo, esa apreciación no siempre ha sido así, en la antigüedad clásica, el ideal de cuerpo masculino conllevaba genitales de tamaño que ahora parece minúsculo, pero ese testimonio quedó en sendas estatuas de mármol. También, está presente la idea que un varón puede eyacular varias veces seguidas o grandes cantidades de semen, como lo muestran las peliculas XXX, lo cual fisiológicamente si es inusual.

 

Detrás de todos estos cuentos, está presente un miedo latente en la sociedad y en especial entre los hombres de ser catalogado como homosexual o afemindado, un claro ejemplo son los “albures” mexicanos, los cuales son un juego de palabras en el que pierde pasa hacer las veces de parte receptiva en el coito sexual, en una especie de sometimiento sexual simbólico. Esa misma preocupación para algunos está en su sensibilidad de los pezones, donde pueden sentir mucho placer, pero consideran que esas sensaciones están destinadas a las mujeres, pues suponen que les restaría parte de su dignidad de varón.

 

Una situación más que sucede por el oscurantismo que comentamos, es cuando no se efectúa una buena limpieza del pene, y se puede formar una sustancia blanquecina con un olor característico, llamada esmegma, que es de apariencia similar al queso. Esto se debe a que, por detrás del glande, está una glándula sebácea cuya secreción, mezclada con las células descamadas de la corona que se adhiere al prepucio, puede ocasionar olores fétidos, muchos hombres por desconocimiento y falta de limpieza sufren de irritaciones e incluso infecciones que llegan a transmitir a su pareja.

 

Otros miedos alrededor del pene es la circuncisión, que es la extirpación del prepucio, la cual en diversas partes del mundo y en distintas épocas de la historia ha tenido un significado religioso o cultural. Hasta la fecha, no hay ninguna evidencia que esta produzca un trastorno sexual o que cure alguna disfunción.

 

También existe el pene cautivo, es posible que hayas escuchado o visto en alguna película que durante el acto sexual, la pareja quede atrapada y que tengan que tener una intervención quirúrgica para liberarlos. En realidad, es un mito, ya que los órganos sexuales al cabo de un tiempo siempre vuelven a la flacidez.

 

En la actualidad un gran número de hombres sufren de miedos que le impiden disfrutar de los beneficios del sexo, por lo cual es importante que ellos eliminen esos fantasmas en su sexualidad para que pueda vivirla y disfrutarla, dentro de la honestidad, la confianza, el compartir y poder vivir la atracción y la reciprocidad sentimental para tener un mejor vínculo amoroso. Y es que, a pesar que estamos en otro siglo, las cosas no han cambiado mucho.

 

Es importante que se tenga un enfoque positivo respecto al sexo y la sexualidad en el sentido que este sea placentero y recreativo.

 

 

miércoles, 12 de mayo de 2021

la inmadura masturbacion.

 Paja, manuela, chaqueta, jalar el ganso, hacer justicia por su propia mano, lavar a mano, chaira, en fin, cualquier lector podría hacer una larga lista de sinónimos, apodos o motes, sin embargo, la palabra masturbación viene del latín “manus turbare”, que puede traducirse como turbarse o violentarse con la mano, suele definirse como el acto de tocarse a sí mismo, con la finalidad de obtener placer sexual, se dice que es hacer el amor con quien más amas.

El termino de onanismo fue tomado del pasaje del libro de génesis, donde se menciona que Onán eyaculaba fuera de Tamar para no darle descendencia a su hermano,aunque se podría pensar que esto sería una mala interpretación del texto bíblico, puesto que relata una interrupción del coito. Sin embargo, los católicos medievales entendieron la acción de Dios en esta historia como una condena en contra de la masturbación o contra concepción. Los antiguos judíos, cuyas leyes influyeron mucho sobre las primeras ideas de los cristianos respecto a este punto, interpretaban el derroche voluntario del semen como un acto pecaminoso, como una transgresión al mandato divino que obligaba a todos los hombres a multiplicarse, es decir, que el punto es la procreación. De ahí que fuese algo prohibido, aafortunadamente no en todas las sociedades se llegó a condenar a la masturbación.

Gracias a la época victoriana que generó que el placer era algo prohibido que solo se vive a través de la “perversión” esta se especializo en situaciones dedicadas al goce masculino, como el sadismo, masoquismo, fetichismo, pero en un ambiente de absoluta hipocresía.  Esta represión sexual se encarniza contra la masturbación masculina, se condena por ser pecaminosa y además la ciencia la condenó como responsable de todo mal físico y mental, a este respecto Krafft-Ebing en su cuadro psiquiátrico dice que toda perversión esta como base la masturbación.

Se había observado en las personas que estaban encerradas en manicomios o en las que sufrían “afecciones mentales”, se masturbaban en lugares visibles y se supuso que esa era la causa de sus problemas, cuando en realidad, no era nada más que un síntoma de la falta de vida privada o de la indiferencia a las restricciones sociales.

Entre las tradiciones religiosas y morales, incluso en el área de la medicina, se decía que esta podría producir resultados horrendos como la muerte, la condenación eterna o incluso la locura, por lo que los padresse sintieron con derecho a utilizar recursos extremos para “salvar a sus hijos de sí mismos”. Así, por ejemplo; durante la guerra civil española existían clínicas contra la masturbación, incluso se vendían aparatos de aluminio para aprisionar las manos de los hijos, y fue ahí mismo donde se patentaron los cinturones de castidad para los varones.

Hoy en día tanto la medicina, la psiquiatría y algunos grupos religiosos ya no conservan esos criterios tan extremos, sin embargo, en el domino popular se continúa queriendo controlar en los adolescentes esta practica con frases como: que te van a salir pelos en la mano o callos, que te volverá loco, que por eso sale el acné, que como único medio de obtener placer te vuelve antisocial o bien que reducirá la gratificación en el matrimonio. Por otro lado, ungran número de personas la relacionan con la adolescencia y se ha llegado a juzgar a quien la practique como una persona inmadura.

Existen otros dos elementos que suelen tener más preocupados en especial a los adolescentes; la presencia de erecciones matutinas o las nocturnas, que estas últimas cuando van acompañadas de sueños eróticos se producen las llamadas poluciones nocturnas.están muy emparentadas con la masturbación pues en ambas no están destinadas a la procreación. Sin embargo, el adolescente mismo puede sentirse asustado o avergonzado cuando le sucede por primera vez. Se llegaron a considerar que eran un signo de debilidad física y que absorbían la energía mental y psíquica del joven, que también producían la locura, y hasta la muerte por agotamiento cerebral. En la edad media se hacía responsable a un demonio, el súcubo, que se introducía de noche en la cama del joven inocente que dormía y provocaba una polución, posteriormente se culpabilizaba a las brujas.

Actualmente se llegó a pensar que estas se debían a que los riñones estaban llenos de orina, hoy se sabe que durante el sueño se produce una etapa en que los ojos cerrados se mueven rápidamente, la cual se presenta de 4 o 5 veces durante la noche, y se caracteriza por sueños precisos, actividad muscular, variaciones en el pulso y respiración, erección parcial o total o lubricación vaginal en las mujeres, y en el caso de que un hombre se despierta durante esta etapa su pene puede dar muestras de tumescencia o erección. Esto corrobora que los mecanismos que producen la erección funcionan perfectamente desde el punto de vista fisiológico. Sin embargo, puede ser motivo de discusiones en la pareja cuando el hombre en cuestión reporta estar cansado y es sorprendido por la pareja cuando este tiene una erección nocturna, llegando a pensar que todo fue un engaño para evitar el coito o en el caso contrario que sea él quien quiera aprovechar su erección matutina y se apresuran en despertar a la mujer quien puede estar medio despierta y pueda ser lastimada por semejante asalto pues tal vez no esté lo suficientemente excitada.

Para los victorianos la masturbación femenina era algo imposible de imaginar, simplemente no existía por que las mujeres eran asexuadas.  Una prueba de ello es que para el onanismo femenino había carecido de un término especifico, hasta hace algunos años, pues los adjetivos son más modernos como:”buscar a nemo”, “hacer el spiderman”, “tocar la campana”, “un tribilin”, “dedeo”, “digiturbarse”, esta ultima seria el termino mas porque alude a la utilización del dedo, sin embargo, puede usarse el frotismo.

Muchas personas están convencidas de que las mujeres no sienten necesidades sexuales intensas y en caso de ser así deberían buscarse un hombre para que no tengan esa necesidad.  También existe la creencia de quienes la practican son sexualmente insaciables catalogándolas como ninfómanas.  No fue hasta que apareció el informe Hite, un estudio sobre la sexualidad femenina donde serebeló que muchas mujeres lo practicaban. Los tabúes culturales contra todos los aspectos de la sexualidad pesan más sobre las mujeres.Masters y Johnson concluyeron después de estudiar a cientos de mujeres que las técnicas de masturbación de ellas son mucho más variadas que las masculinas.

Todas esas ideas alrededor de la masturbación lo único que consiguieron fue estimular la astucia del niño para poder ocultar sus actos y crearle más remordimientos y angustia por la práctica de estos o fomentar un criterio aun mas represivo para el manejo de sus actitudes sexuales básicas.

Hoy en día se sabe que la masturbación que es un excelente masaje a la próstata y que los estudios demuestran que las mujeres que lo han practicado antes del matrimonio alcanzan másfácilmente el orgasmo, que la práctica de ella es un recurso aceptable para desahogar la tensión sexual y no hay porque preocuparse por la frecuencia con que se realice. Que una de las formas en que el niño aprende a ver su cuerpo como una posible fuente de placer reside en el autodescubrimiento mediante la autoestimulacion masturbatoria.

En la vida matrimonial algunas veces no se puede llevar a cabo el coito con la pareja, por enfermedad, estrés, discapacidad, y se puede recurrir a la masturbación, pero se ha llegado a pensar que un adulto que lo hace es porque esta insatisfecha con su pareja o falta de amor, sin embargo, este es un concepto erróneo, puede ser incluida cuando no haya una posibilidad con la pareja o bien en compartir una forma diferente de mantener el contacto físico y que no necesariamente deba  haber coito sexual, incluso  muchos terapeutas sexuales la recomiendan para activar las relaciones entre la pareja.

Masturbarse es el arte prohibido de conocer tu propio cuerpo y descubrirte en cada sensación, cada toque, utilizando el órgano más erógeno que se tiene, que es la mente.
Es la habilidad de saberte desnudar de los prejuicios y entregarte al placer de sentirte libre de experimentar cada sentido por tu propia cuenta, para que, cuando ya no te encuentres en soledad, puedas guiar a tu compañero como si de un mapa se tratara tu cuerpo, en la ambrosía de un oasis en medio de un ardiente desierto.

miércoles, 28 de abril de 2021

Los adolescentes deber saber sobre su sexualidad

El sexo es discutido, disfrutado, practicado, libera tensiones, es decir, suele resultar estimulante, además de tener varios beneficios para la salud, aunque esté lleno de prejuicios, tabúes, mentiras y de doble moral.

El sexo es una parte muy importante en la vida del ser humano, pues se sabe que una vida sexual satisfactoria puede influir positivamente en el estado anémico y físico de los individuos. Sin embargo, algunos jóvenes son presionados por familiares, generalmente, del mismo sexo para tener una vida sexual activa desde el inicio de la adolescencia y la técnica que se utiliza es insinuar que si no lo hacen podrían ser considerados como homosexuales, cuando momentos atrás estos chicos eran considerados seres asexuados. Así, llenos de miedos son empujados a tener relaciones sexuales, algunas veces con trabajadoras sexuales en un acto que muchas veces no es muy satisfactoria y ni conlleva a una enseñanza de las artes amatorias, algunos adolescentes están todavía sin descubrir su inclinación, y la mayor de las veces la presión familiar los orilla casarse y con ello, llevar una doble vida, que no les hace sentir satisfechos ni felices.

 A este respecto, recuerdo en mi adolescencia una discusión entre amigos, pero hasta hace poco descubrí un texto de Theodor H. Van de Velde, quien fue director del Instituto Ginecológico de Haarlem. Su libro Het volkomen huwelijk (El matrimonio perfecto,1926) lo hizo internacionalmente conocido. El libro versaba sobre la vida erótica y la sexualidad, animando a los matrimonios a disfrutar del sexo, que me recuerda aquella charla.

Una vez Val de Velde comentando con su discípulo sobre su manual de sexualidad decía

-Maestro estoy perplejo ante un aspecto de su obra.

- ¿de qué se trata?

-Si no he comprendido mal su libro, usted opina que la novia debe llegar virgen a la noche de bodas.

-Naturalmente- responde Van de Velde.

-pero usted dice que un marido debe llegar al matrimonio ya experimentado sexualmente.

-Así es. No debemos confiar una potranca que nunca ha sido montada a un jinete que nunca ha cabalgado antes.

-más adelante, usted se opone al adulterio.

-es el destructor de la felicidad conyugal.

- y denuncia el trato con prostitutas …

-con toda mi vehemencia,

- entonces, ¿con quién puede adquirir el novio su experiencia pre conyugal?, pregunto triunfalmente el joven. Van de Velde quedose confundido, por fin halló la respuesta y dijo: siempre hay viudas.

Hace ya casi 100 años de que Van de Velde escribió aquellas recomendaciones exclusivamente para matrimonios donde a los jóvenes se les negaba la posibilidad de descubrir su sexualidad y son Ideas que se siguen reproduciendo como es el caso del libro “Juventud en éxtasis” de Carlos Cuauhtémoc Sánchez que a través de ejemplos en un lugar que parece no ser México; lleno de falacias, (argumentos que parecen validos que se utilizan para persuadir o manipular a los demás), y de silogismos, (razonamientos formados por dos premisas para dar una conclusión que no necesariamente puede ser cierta). Lo que hace con su libro, que lo recomiendan en muchas escuelas como libro de texto, es impulsar el conservadurismo que impera en los diferentes sectores de la población. Llevar un control sobre los cuerpos de los adolescentes.

A lo que recurro apreciable lector, ¿Tu primera experiencia sexual fue placentera?

Generalmente es llena de miedos, en pleno desconocimiento de la situación, en especial si es la primera vez para ambos. tal parece que en nuestra sociedad las enseñanzas sexuales van encaminadas a prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual que a mostrar cómo se puede tener un buen disfrute sexual.

Y es que todavía no les hablamos a nuestros hijos de sexualidad, de crecimiento, de respeto, de empatía, de diversidad, de libertad, de responsabilidad y de salud, de cómo acariciar, de cómo obtener más placer, más orgasmos, cómo sentir nuestro deseo y abrazarlo, cómo respetarnos a nosotros mismos en ese encuentro. Si el contacto físico y la sexualidad fomentan los vínculos y estrechan los lazos dentro de una comunidad, ¿por qué no enseñar cómo conseguirlo?

En 1998, Cristóbal Henestrosa, escribe un libro llamado “la juventud merece el éxtasis” que nos recuerda la importancia de la lucha por las libertades sexuales, y pone en claro que los adolescentes en plena euforia hormonal jamás cesaran en la búsqueda de satisfacer sus deseos, por lo que es importante generar una mejor alternativa para una sexualidad activa y responsable.

Recordemos que La sexualidad en casi todas las grandes culturas universales fue un motivo sagrado, de veneración y profundo respeto; porque ello constituía el arcano fiel de su existencia, es decir, la vida, la continuidad de la especie humana y el poder supremo que enfrenta a la muerte.

Arcaica sexualidad de dominación.

 Existen un conjunto de creencias transmitidas por los padres, las familias, las mujeres y los medios de comunicación, en las que se condiciona a los varones a comportarse de cierta manera, acorde al ideal  social que se tiene en torno de “ser hombre”, como es valerse por sí mismos, cumplir con las 3 “f” (feo, fuerte y formal), que sea él quien toma las decisiones, que mantenga siempre una imagen de dureza y fuerza, en fin, que adopte un rol masculino rígido, heteronormado, homofóbico, hipersexuado, agresivo y controlador.  

Esta construcción de la masculinidad hegemónica está directamente relacionada con la adopción de algunas prácticas arriesgadas y abusivas, como en el caso de la actividad sexual, que en condiciones no consensuadas tienden a rechazar el uso del condón y otros medios de salud reproductiva, porque  “no se siente igual” o es “cosa de mujeres”, pero también el exhibicionismo y petulancia, la falta de respeto a la intimidad, la promiscuidad, y engaños que parecen generar adrenalina.

Dentro de este imaginario social figura el hombre que siempre está presto a la actividad sexual, que debe ser como un “tigre” para las relaciones sexo genitales, debe cumplir con cuanta mujer se le cruce en el camino le guste o no. (“A quién le dan pan que llore?”, reza el dicho). Muchos de ellos piensan que su hombría debe estar gobernada por un frecuente deseo sexual, como si se tratasen de unas máquinas sexuales insaciables, han creído que a eso legítimamente los predestina estar siempre fisiológicamente aptos, ya que, en caso de rechazar la oferta, podría ser señalado como homosexuales o pusilánimes. También incluye esa ansiedad de lograr una mayor cantidad de “conquistas sexuales”, “acostones” o como se le conozca anecdóticamente.

Apenas en el siglo pasado, el conocimiento sobre lo sexual, tanto en lo referente a lo masculino, y en especial sobre el funcionamiento de la genitalidad femenina estaba bajo el control del macho, aunque en realidad no tuviera los suficientes conocimientos, pero se daba por hecho que los tenía. Cuando surgió la píldora anticonceptiva, era él y no ella quien debería saber cómo administrarla. Claro que esto tenía que ver con un control sobre ellas, pues son ellos los históricamente encargados de iniciar sexualmente a la mujer y de alguna manera, hacerle sentir que el placer de ella depende de lo que él sabe, por lo cual no es fácil tolerar a una mujer con cierta experiencia sexual, puesto que al final la terminan cuestionando, sobre ¿Con quién lo aprendió? Así como también ser el responsable del orgasmo de ella, él es quien se lo proporciona. Cabe cuestionarse entonces, si no sería mejor que la pareja pudiese aprender bajo una actitud de respeto y de enseñanza mutua. Hoy en día muchas mujeres son más libres con su cuerpo y sexualidad, cuentan con experiencia y capacidad para identificar lo que les resulta placentero, aun así ello genera mucho miedo, porque se cree que las faculta para humillar al varón llamándole “inexperto” o “poco hombre”, como con justa razón podría suceder, con hombres que por egoísmo o falta de sensibilización llegan a ser realmente torpes en la interacción sexual.

Por otro lado,  los hombres se han encargado de evaluar minuciosamente con otros congéneres los cuerpos femeninos, valorarlos o devaluarlos, como en los concursos de belleza o bien con la mirada cómplice  y acosadora entre ellos al ver pasar por la acera a una hermosa chica, calificar sus atributos físicos, la magnitud de los senos, en fin, les genera un abyecto y pírrico poder decidir quién tiene buen cuerpo, como si pudieran disponer de este a voluntad.

Por otro lado, tenemos a la rudeza como signo inequívoco de masculinidad, por lo cual muchos hombres llegan a ser toscos en las relaciones sexuales, lastimándolas. A todas luces, no es concebible que la tosquedad sea una característica innata de la personalidad, sin embargo, llega a ser entendida, en incluso demanda por muchos hombres y mujeres al expresar “Abrázame fuerte, como hombre”.

Muchos hombres suponen que existen mujeres que están para acostarse con ellas y luego poder exhibirlas como trofeo de caza con los amigos, en algunos casos el triunfo es mayor si estas son vírgenes, (actualmente este valor de la virginidad ha ido careciendo de importancia, sobre todo en grandes ciudades y en generaciones más recientes), sin embargo sigue siendo preocupante el índice de menores de edad obligadas a casarse, embarazos adolescentes, o los delitos de trata de personas, explotación sexual, pornografía y violaciones, que afecta a niñas y mujeres muy jóvenes.

Se da por hecho que los sentimientos no entran en este terreno, pues lo importante es el éxito y la supremacía, y por lo tanto también en esta lógica resulta totalmente justificable distinguir  a esas otras mujeres que, sí serían para casarse, para formar una familia “bien”, pues corresponden a una categoría de mujer que no ha cedido fácilmente al sexo, a la cual se le pueda confiar la procreación, crianza y educación de los hijos, sobre todo cuando la decencia es un valor imperativo.

Hace no mucho, de forma expresa se enunciaba que el matrimonio es para la reproducción de la especie, y por lo tanto, la falta de fertilidad  era uno de los motivos por los cuales podría proceder  la disolución del vínculo matrimonial. Bajo estos infortunados supuestos, la esposa tenía que cumplir con sus obligaciones maritales, accediendo toda vez que el esposo lo exigiera, y no había opción a poner su protección y su sexo en manos de él, era incluso motivo de divorcio si no accedía, pues ella debía ser pasiva en lo que atañe a la genitalidad, esto es, no tener deseos propios, ya que, como ya se dijo, los varones son los que deben iniciar y hacerse responsables del placer de la compañera. Indudablemente esto genera incomprensión, que ellas vayan perdiendo el interés hacia lo sexual, falta de realización y de identificación mutua en la pareja.

Seguramente seguirán existiendo hombres, aquí y en otras partes del mundo que se aferren en continuar con el antiguo modelo de aquella arcaica sexualidad de dominación, pero cada vez serán menos, porque ya no son creíbles, muchas mujeres abiertamente dicen que “prefiero estar sola que mal acompañada” y la verdad echan en muy poca falta la interacción sexual con sus parejas, porque se dan cuenta que eso es solo una faceta de su ser, no las define, a la par cada vez más hay hombres que ven desmoronarse su anterior dominación, y aumentan aquellos que buscan grupos de hombres para debatir los antiguos modelos y proponer nuevos conceptos en la búsqueda de un crecimiento compartido.

jueves, 19 de noviembre de 2020

¿Es difícil ser hombre? ¿O ser un hombre de verdad?

 


Ser un hombre de verdad, tal vez sea una pregunta que pocos hombres se hacen, o tal vez sea una pregunta que se siguen formulando los adolescentes.  “Se un hombre”, “responde como hombre”, “Compórtate como un verdadero hombre” son frases que se pueden escuchar a diario, pero no se logra entender bien su significado. A este respecto, Elizabeth Badinter menciona “Implica que no se es algo que se dé por sentado y que la virilidad puede no ser tan natural como pretende”. Se dice que, para el hombre, la búsqueda de su identidad es más compleja que para las mujeres, pues para él se requiere aceptar y asumir un papel cultural que tradicionalmente se le exige ser.

El problema es que no basta con nacer hombre, aunque ya nacer, como tal, es recibir una crianza basada en un privilegio, pero a diario un hombre tendrá que demostrar a la sociedad que realmente lo es. - (Freud hablaba que las mujeres tenían el complejo de la envidia del pene, y según algunos de sus seguidores, él se refería a que ellas lo que verdad envidiaban es la serie de privilegios que él tiene solo por ser varón). -, pero también existe en el imaginario social el miedo a ser catalogado como homosexual o afeminado como si eso fuera lo peor.  

A veces las mujeres dicen que prefieren a los hombres verdaderos, el clásico pareces nena si no lo haces como un “verdadero hombre”, “quiero encontrar en mi vida un verdadero hombre”, “un hombre en amplio sentido de la palabra”, algo difícil de entender, pues cabria preguntarse a que se refieren por “verdadero”.

En nuestra sociedad mexicana, el modelo tradicional masculino es el que define cómo deben sentir, pensar, dicta las normas de lo que les está permitido o prohibido hacer. Aunque dichas normas no son muy claras a lo que respecta ser hombre. Sin embargo, la masculinidad es un conjunto de características, valores y comportamientos que una sociedad impone como el "deber ser". Entre algunos de los atributos que se deben poseer para considerarse como un “verdadero hombre” están: ser poderoso, fuerte, rudo, ocultar su miedo y su dolor, se fomenta la competencia entre ellos, en todos los ámbitos, incluido el sexual, como poseer más mujeres, dominante, triunfador, seguro de sí mismo, decidido, agresivo, fuerte, arriesgado, poco emotivo.

La práctica de lo masculino suele identificarse con experiencias extremas, como el ganar batallas, seducir a mujeres o ejercer el mando, demostrar que eres mas capaz que otros congéneres, ¡la pura adrenalina! Todo eso significara que serán más hombres.

Debe ser el proveedor de la familia, (una gran responsabilidad para él), el que sabe hacer casi de todo, ser mecánico, plomero, electricista, etc., saber resolver cualquier tipo de problema que se presente, estar siempre dispuesto a las relaciones sexuales; Además, como lo masculino debe ser lo contrario de lo que se considera femenino, el hombre tiene prohibido manifestar emociones como la ternura y la delicadeza, o sentimientos de debilidad como el llanto, el miedo y la inseguridad. Habrá que tener mucho cuidado de no caer para perder la hombría,

Se impone una manera rígida de comportarse, basada en aspectos de poder y de violencia, características que el debe mostrar y reafirmar constantemente, es decir, siempre debe estar demostrando que es un hombre.

Aunque en nuestra sociedad se espera que un hombre llegue a pensar, sentir y actuar conforme a un modelo de lo masculino, es difícil que algún hombre llegue a cumplir con todas estas exigencias. (lo mismo ocurre con las mujeres, donde tienen que demostrar día a día que son femeninas y cualquier comportamiento fuera de este pueden ser catalogadas como marimachas).

 Sin embargo, bajo estas premisas, los machistas no toleran ser contrariados y en muchas ocasiones se niegan a escuchar opiniones distintas, esto suele manifestarse como necedad; “no me importa lo que piense la gente”, como una forma autoritaria; “yo soy el que manda aquí”, incluso llegan a considerar poco varonil el tener que pedir perdón. Cómo los conceptos de cómo ser hombre no son claros y específicos, se generan tantas ideas falsas en torno de cómo comportarse y no parecer mujer, que pueden entrar ideas que se nos pueden parecer inverosímiles, por ejemplo, para algunos el baile esta considerado como un afeminamiento, tal vez la razón porque muchos de ellos no bailan en las fiestas. Algunos no desean ir al médico, pues rompe con su concepto de macho, de soportar dolores y de verse avergonzados. Otros no quieren usar alguna crema en su piel pues es una actividad femenina, (el tener las manos cuidadas), y así se podrá hacer una gran lista. Esto comprueba que no todos asumen el rol masculino en forma hegemónica, pero se dan en una amplitud en el imaginario social.

Grayson Perry, ha escrito un manifiesto para hombres, (la caída del hombre, en el año 2018) donde analiza con humor fenómenos tan masculinos como la violencia, el exhibicionismo físico y la competitividad.  Menciona que todo hombre simplemente por nacer con pene recibirá una educación diferente y siempre será a partir de un privilegio, más aún cuando este es blanco y heterosexual. Su mirada del mundo será a partir de ese privilegio.

Una de sus propuestas es renunciar a la voluntad de poder y asumir las emociones como parte esencial de nuestra felicidad. "

¿Qué pasaría si redefiniésemos la vieja, machista y anticuada versión de la masculinidad para abrazar una nueva manera de «ser hombre»? hasta ahora han sido las mujeres que han encabezado el debate sobre el genero, al fin y al cabo, han sido ellas las que se han visto mas oprimidas por sus restricciones. Sin embargo, también el hombre ha sido victima de alguna forma, aun y cuando este ha estado privilegiado, situación por la cual también recibe beneficios y no quiera arreglar algo que supone que está bien. Retomando a Grayson, la masculinidad podría ser una camisa de fuerza que esta impidiendo ser ellos mismos y en su afán de dominio se están descuidando aspectos esenciales de su propia humanidad. En esa lucha por querer ser masculinos, podrían estar impidiendo que su Yo sea mas feliz. Sin embargo, cada hombre tiene la capacidad de decidir si está de acuerdo con los patrones de conducta impuestos, o bien, prefiere vivir su masculinidad de manera diferente; de tal manera que no exista una, sino muchas masculinidades.

 

Afortunadamente existen hombres que fueron educados fuera del machismo tradicional y otros que desde pequeños se han estado cuestionando acerca del “deber ser un hombre”, y han optado por un cambio, situación que no es fácil, ya que tanto hombres como mujeres no lo ven con “buenos ojos”, así que muchos de ellos tendrán que afrontar en sus culturas todo tipo de burlas, hostilidad y cuestionamientos acerca de su hombría, Saben que al actuar con valentía, cuestionar las normas, alzar la voz y hacer públicas sus creencias y emociones se arriesgan a ser marginados y atacados  por ser considerados raros.

Es de vital importancia que sepan que existen grupos de hombres que están apoyando a otros y en búsqueda de nuevas masculinidades, donde se reconoce que no es suficiente con ser buenos o sensibles con las mujeres, que no es suficiente con combatir el sexismo y la violencia masculina, sino que su lucha debe encaminarse en acciones positivas, concretas y asumir con determinación y compromiso para erradicar las pautas de opresión y junto con ello también contra el racismo y homofobia.