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miércoles, 12 de mayo de 2021

la inmadura masturbacion.

 Paja, manuela, chaqueta, jalar el ganso, hacer justicia por su propia mano, lavar a mano, chaira, en fin, cualquier lector podría hacer una larga lista de sinónimos, apodos o motes, sin embargo, la palabra masturbación viene del latín “manus turbare”, que puede traducirse como turbarse o violentarse con la mano, suele definirse como el acto de tocarse a sí mismo, con la finalidad de obtener placer sexual, se dice que es hacer el amor con quien más amas.

El termino de onanismo fue tomado del pasaje del libro de génesis, donde se menciona que Onán eyaculaba fuera de Tamar para no darle descendencia a su hermano,aunque se podría pensar que esto sería una mala interpretación del texto bíblico, puesto que relata una interrupción del coito. Sin embargo, los católicos medievales entendieron la acción de Dios en esta historia como una condena en contra de la masturbación o contra concepción. Los antiguos judíos, cuyas leyes influyeron mucho sobre las primeras ideas de los cristianos respecto a este punto, interpretaban el derroche voluntario del semen como un acto pecaminoso, como una transgresión al mandato divino que obligaba a todos los hombres a multiplicarse, es decir, que el punto es la procreación. De ahí que fuese algo prohibido, aafortunadamente no en todas las sociedades se llegó a condenar a la masturbación.

Gracias a la época victoriana que generó que el placer era algo prohibido que solo se vive a través de la “perversión” esta se especializo en situaciones dedicadas al goce masculino, como el sadismo, masoquismo, fetichismo, pero en un ambiente de absoluta hipocresía.  Esta represión sexual se encarniza contra la masturbación masculina, se condena por ser pecaminosa y además la ciencia la condenó como responsable de todo mal físico y mental, a este respecto Krafft-Ebing en su cuadro psiquiátrico dice que toda perversión esta como base la masturbación.

Se había observado en las personas que estaban encerradas en manicomios o en las que sufrían “afecciones mentales”, se masturbaban en lugares visibles y se supuso que esa era la causa de sus problemas, cuando en realidad, no era nada más que un síntoma de la falta de vida privada o de la indiferencia a las restricciones sociales.

Entre las tradiciones religiosas y morales, incluso en el área de la medicina, se decía que esta podría producir resultados horrendos como la muerte, la condenación eterna o incluso la locura, por lo que los padresse sintieron con derecho a utilizar recursos extremos para “salvar a sus hijos de sí mismos”. Así, por ejemplo; durante la guerra civil española existían clínicas contra la masturbación, incluso se vendían aparatos de aluminio para aprisionar las manos de los hijos, y fue ahí mismo donde se patentaron los cinturones de castidad para los varones.

Hoy en día tanto la medicina, la psiquiatría y algunos grupos religiosos ya no conservan esos criterios tan extremos, sin embargo, en el domino popular se continúa queriendo controlar en los adolescentes esta practica con frases como: que te van a salir pelos en la mano o callos, que te volverá loco, que por eso sale el acné, que como único medio de obtener placer te vuelve antisocial o bien que reducirá la gratificación en el matrimonio. Por otro lado, ungran número de personas la relacionan con la adolescencia y se ha llegado a juzgar a quien la practique como una persona inmadura.

Existen otros dos elementos que suelen tener más preocupados en especial a los adolescentes; la presencia de erecciones matutinas o las nocturnas, que estas últimas cuando van acompañadas de sueños eróticos se producen las llamadas poluciones nocturnas.están muy emparentadas con la masturbación pues en ambas no están destinadas a la procreación. Sin embargo, el adolescente mismo puede sentirse asustado o avergonzado cuando le sucede por primera vez. Se llegaron a considerar que eran un signo de debilidad física y que absorbían la energía mental y psíquica del joven, que también producían la locura, y hasta la muerte por agotamiento cerebral. En la edad media se hacía responsable a un demonio, el súcubo, que se introducía de noche en la cama del joven inocente que dormía y provocaba una polución, posteriormente se culpabilizaba a las brujas.

Actualmente se llegó a pensar que estas se debían a que los riñones estaban llenos de orina, hoy se sabe que durante el sueño se produce una etapa en que los ojos cerrados se mueven rápidamente, la cual se presenta de 4 o 5 veces durante la noche, y se caracteriza por sueños precisos, actividad muscular, variaciones en el pulso y respiración, erección parcial o total o lubricación vaginal en las mujeres, y en el caso de que un hombre se despierta durante esta etapa su pene puede dar muestras de tumescencia o erección. Esto corrobora que los mecanismos que producen la erección funcionan perfectamente desde el punto de vista fisiológico. Sin embargo, puede ser motivo de discusiones en la pareja cuando el hombre en cuestión reporta estar cansado y es sorprendido por la pareja cuando este tiene una erección nocturna, llegando a pensar que todo fue un engaño para evitar el coito o en el caso contrario que sea él quien quiera aprovechar su erección matutina y se apresuran en despertar a la mujer quien puede estar medio despierta y pueda ser lastimada por semejante asalto pues tal vez no esté lo suficientemente excitada.

Para los victorianos la masturbación femenina era algo imposible de imaginar, simplemente no existía por que las mujeres eran asexuadas.  Una prueba de ello es que para el onanismo femenino había carecido de un término especifico, hasta hace algunos años, pues los adjetivos son más modernos como:”buscar a nemo”, “hacer el spiderman”, “tocar la campana”, “un tribilin”, “dedeo”, “digiturbarse”, esta ultima seria el termino mas porque alude a la utilización del dedo, sin embargo, puede usarse el frotismo.

Muchas personas están convencidas de que las mujeres no sienten necesidades sexuales intensas y en caso de ser así deberían buscarse un hombre para que no tengan esa necesidad.  También existe la creencia de quienes la practican son sexualmente insaciables catalogándolas como ninfómanas.  No fue hasta que apareció el informe Hite, un estudio sobre la sexualidad femenina donde serebeló que muchas mujeres lo practicaban. Los tabúes culturales contra todos los aspectos de la sexualidad pesan más sobre las mujeres.Masters y Johnson concluyeron después de estudiar a cientos de mujeres que las técnicas de masturbación de ellas son mucho más variadas que las masculinas.

Todas esas ideas alrededor de la masturbación lo único que consiguieron fue estimular la astucia del niño para poder ocultar sus actos y crearle más remordimientos y angustia por la práctica de estos o fomentar un criterio aun mas represivo para el manejo de sus actitudes sexuales básicas.

Hoy en día se sabe que la masturbación que es un excelente masaje a la próstata y que los estudios demuestran que las mujeres que lo han practicado antes del matrimonio alcanzan másfácilmente el orgasmo, que la práctica de ella es un recurso aceptable para desahogar la tensión sexual y no hay porque preocuparse por la frecuencia con que se realice. Que una de las formas en que el niño aprende a ver su cuerpo como una posible fuente de placer reside en el autodescubrimiento mediante la autoestimulacion masturbatoria.

En la vida matrimonial algunas veces no se puede llevar a cabo el coito con la pareja, por enfermedad, estrés, discapacidad, y se puede recurrir a la masturbación, pero se ha llegado a pensar que un adulto que lo hace es porque esta insatisfecha con su pareja o falta de amor, sin embargo, este es un concepto erróneo, puede ser incluida cuando no haya una posibilidad con la pareja o bien en compartir una forma diferente de mantener el contacto físico y que no necesariamente deba  haber coito sexual, incluso  muchos terapeutas sexuales la recomiendan para activar las relaciones entre la pareja.

Masturbarse es el arte prohibido de conocer tu propio cuerpo y descubrirte en cada sensación, cada toque, utilizando el órgano más erógeno que se tiene, que es la mente.
Es la habilidad de saberte desnudar de los prejuicios y entregarte al placer de sentirte libre de experimentar cada sentido por tu propia cuenta, para que, cuando ya no te encuentres en soledad, puedas guiar a tu compañero como si de un mapa se tratara tu cuerpo, en la ambrosía de un oasis en medio de un ardiente desierto.

miércoles, 28 de abril de 2021

Los adolescentes deber saber sobre su sexualidad

El sexo es discutido, disfrutado, practicado, libera tensiones, es decir, suele resultar estimulante, además de tener varios beneficios para la salud, aunque esté lleno de prejuicios, tabúes, mentiras y de doble moral.

El sexo es una parte muy importante en la vida del ser humano, pues se sabe que una vida sexual satisfactoria puede influir positivamente en el estado anémico y físico de los individuos. Sin embargo, algunos jóvenes son presionados por familiares, generalmente, del mismo sexo para tener una vida sexual activa desde el inicio de la adolescencia y la técnica que se utiliza es insinuar que si no lo hacen podrían ser considerados como homosexuales, cuando momentos atrás estos chicos eran considerados seres asexuados. Así, llenos de miedos son empujados a tener relaciones sexuales, algunas veces con trabajadoras sexuales en un acto que muchas veces no es muy satisfactoria y ni conlleva a una enseñanza de las artes amatorias, algunos adolescentes están todavía sin descubrir su inclinación, y la mayor de las veces la presión familiar los orilla casarse y con ello, llevar una doble vida, que no les hace sentir satisfechos ni felices.

 A este respecto, recuerdo en mi adolescencia una discusión entre amigos, pero hasta hace poco descubrí un texto de Theodor H. Van de Velde, quien fue director del Instituto Ginecológico de Haarlem. Su libro Het volkomen huwelijk (El matrimonio perfecto,1926) lo hizo internacionalmente conocido. El libro versaba sobre la vida erótica y la sexualidad, animando a los matrimonios a disfrutar del sexo, que me recuerda aquella charla.

Una vez Val de Velde comentando con su discípulo sobre su manual de sexualidad decía

-Maestro estoy perplejo ante un aspecto de su obra.

- ¿de qué se trata?

-Si no he comprendido mal su libro, usted opina que la novia debe llegar virgen a la noche de bodas.

-Naturalmente- responde Van de Velde.

-pero usted dice que un marido debe llegar al matrimonio ya experimentado sexualmente.

-Así es. No debemos confiar una potranca que nunca ha sido montada a un jinete que nunca ha cabalgado antes.

-más adelante, usted se opone al adulterio.

-es el destructor de la felicidad conyugal.

- y denuncia el trato con prostitutas …

-con toda mi vehemencia,

- entonces, ¿con quién puede adquirir el novio su experiencia pre conyugal?, pregunto triunfalmente el joven. Van de Velde quedose confundido, por fin halló la respuesta y dijo: siempre hay viudas.

Hace ya casi 100 años de que Van de Velde escribió aquellas recomendaciones exclusivamente para matrimonios donde a los jóvenes se les negaba la posibilidad de descubrir su sexualidad y son Ideas que se siguen reproduciendo como es el caso del libro “Juventud en éxtasis” de Carlos Cuauhtémoc Sánchez que a través de ejemplos en un lugar que parece no ser México; lleno de falacias, (argumentos que parecen validos que se utilizan para persuadir o manipular a los demás), y de silogismos, (razonamientos formados por dos premisas para dar una conclusión que no necesariamente puede ser cierta). Lo que hace con su libro, que lo recomiendan en muchas escuelas como libro de texto, es impulsar el conservadurismo que impera en los diferentes sectores de la población. Llevar un control sobre los cuerpos de los adolescentes.

A lo que recurro apreciable lector, ¿Tu primera experiencia sexual fue placentera?

Generalmente es llena de miedos, en pleno desconocimiento de la situación, en especial si es la primera vez para ambos. tal parece que en nuestra sociedad las enseñanzas sexuales van encaminadas a prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual que a mostrar cómo se puede tener un buen disfrute sexual.

Y es que todavía no les hablamos a nuestros hijos de sexualidad, de crecimiento, de respeto, de empatía, de diversidad, de libertad, de responsabilidad y de salud, de cómo acariciar, de cómo obtener más placer, más orgasmos, cómo sentir nuestro deseo y abrazarlo, cómo respetarnos a nosotros mismos en ese encuentro. Si el contacto físico y la sexualidad fomentan los vínculos y estrechan los lazos dentro de una comunidad, ¿por qué no enseñar cómo conseguirlo?

En 1998, Cristóbal Henestrosa, escribe un libro llamado “la juventud merece el éxtasis” que nos recuerda la importancia de la lucha por las libertades sexuales, y pone en claro que los adolescentes en plena euforia hormonal jamás cesaran en la búsqueda de satisfacer sus deseos, por lo que es importante generar una mejor alternativa para una sexualidad activa y responsable.

Recordemos que La sexualidad en casi todas las grandes culturas universales fue un motivo sagrado, de veneración y profundo respeto; porque ello constituía el arcano fiel de su existencia, es decir, la vida, la continuidad de la especie humana y el poder supremo que enfrenta a la muerte.

jueves, 25 de abril de 2019

Ninfomanía, otro pretexto más para la discriminación.



El origen del término lo encontramos en la mitología griega, en la que se reconocía como ninfas a unas hermosas y jóvenes doncellas que habitaban en la naturaleza y atraían con su belleza y sus cantos a los campesinos con la intención de seducirlos.
El vocablo fue acuñado aproximadamente en el año 1800 por un psiquiatra, que como es de suponer y acorde a su época que le tocó vivir, conocía muy poco sobre la fisiología sexual femenina. Por aquellas fechas pululaba en los ámbitos médicos la asociación patológica entre útero-histeria, a la vez que el deseo sexual femenino asustaba a los hombres y la masturbación era considerada como pecado. Entonces no es extraño que surgiese un término con connotaciones de enfermedad y de prejuicio para censurar todos aquellos comportamientos “inadecuados” para la mujer pues estaba creándose la imagen de que ellas eran seres asexuados.
A modo de curiosidad histórica, cabe mencionar que ese supuesto trastorno fue citado en el II Manual Diagnóstico de Enfermedades Mentales como una desviación sexual, después en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association, APA), fue reconocida como una dependencia sexual capaz de influir en la vida cotidiana de las personas, que posteriormente fue eliminado y luego quedó bajo el rubro de impulso sexual excesivo. Posteriormente fueron llamados sexo-adictos, hoy en día prevalece el termino, con el nombre de hipersexuales. Lo cierto es que en la actualidad muy poco profesionales hacen referencia a la palabra ninfomanía, quedando relegada y arraigada en la memoria del pueblo.
De esta manera, en la cultura popular se conoce como “ninfómana” a la mujer que tiene un insaciable apetito sexual, es decir, que padece un deseo irrefrenable y compulsivo por tener cúpula, se utiliza para referirse aquellas que se masturban o “sienten más deseo sexual que sus maridos” pero que después del acto sexual quedan insatisfechas. Además, son catalogadas como personas que no logran mantener una relación de pareja estable por su mismo deseo que las hacen pasar de una relación a otra y/o varios compañeros sexuales, no solo afectivos.
De esta forma, el concepto de ninfómana ha sido utilizado como despectivo, pues no sucede lo mismo con el de sátiro, para el caso del hombre, que según los griegos eran criaturas masculinas que acompañaban a Pan y Dionisio por bosques y montañas con un desaforado apetito sexual. La impronta negativa de la ninfomanía sigue arrastrando su pesado lastre de miedo y rechazo al deseo sexual femenino aun en nuestros días. El que una mujer disfrute del sexo no significa que lo sea o que padezca hipersexualidad, según Mignon MacLaughlin “una ninfómana es una mujer tan obsesionada con el sexo, como cualquier hombre promedio”, sin embargo, muchas mujeres viven con vergüenza, se sienten culpables o molestas ante estas ideas que están presentes en la cultura popular. El consenso entre quienes consideran la hipersexualidad un trastorno es que el umbral se alcanza cuando el comportamiento causa incomodidad o impide el funcionamiento social.
Actualmente se les denomina hipersexuales a quienes se caracterizan por sobrepasar un determinado umbral del deseo sexual, pero es aquí donde los sexólogos cuestionan sobre si puede existir tal umbral, ¿Cuál sería la base para decidir en la frecuencia de estimulación? Ya que el deseo sexual varía considerablemente en los humanos: lo que una persona considera un deseo sexual “normal” para otro podría ser considerado como excesivo o insuficiente. Muchas veces la comparación del desea se realiza respecto a la pareja, quien puede percibir que tiene más deseo uno que del otro. Pero también esta el que muchos hombres no entienden la función multiorgásmica de la mujer y la suponen con un alto libido. Un caso desproporcionado y que exhibe el conservadurismo y el prejuicio en nuestra sociedad fue cuando Martha Sahagún pidió el divorcio al Vaticano argumentando que su primer esposo tenía una sexualidad exacerbada, se le concedió y se casó por la iglesia con Vicente Fox.                                                                                                                                           Pero también es una cuestión de estereotipos, como en el caso contrario, que se cree que todos los hombres solo piensan en sexo o que siempre deben estar disponibles para tener sexo con cualquier mujer que se lo proponga. O que es raro que las mujeres puedan desear tener relaciones sexuales pues en la época victoriana se alentaba la idea de que ellas eran seres asexuados.
De esta manera, muchas de ellas no disfrutan de las relaciones sexuales pensando que no deben de parecer unas “locas” o “mujerzuelas” en las relaciones sexuales, mientras algunos hombres sueñan con tener mujeres insaciables como en las películas.
Alrededor de la sexualidad de las mujeres todavía existen muchas ficciones como que son frígidas, que son más lentas en la excitación o en alcanzar un orgasmo, que el hombre debe proporcionarles el orgasmo, que deben estar siempre dispuestas al sexo con ellos y en exclusiva, totalmente entregadas en cuerpo, alma y mente.
La sexóloga María Luisa Lerer cuestiona ¿Qué si son más lentas? ¿con referencia a quién? Ella menciona que muchos estudios y referencias están basados en el varón, que muchas de las veces son los propios esposos los que reportan que ellas tienen más o menos deseos que ellos o que no quedan satisfechas sexualmente. La sexóloga menciona que tal vez sea que a muchos hombres se les ha enseñado a eyacular prontamente. A este respecto, el sexólogo Lucio David González, explica que en los consultorios es mucho más común encontrar casos de mujeres que jamás han podido satisfacerse, “tenemos una cultura en el que el hombre lo hace más rápido y deja a la mujer viendo un chispero”. Ya que no se toma en cuenta lo que le gusta a su conyugue.
De aquí la importancia de una educación en este rubro para entender la sexualidad propia y de las personas con quien se tiene interacción y es necesario dejar de usar términos peyorativos, genitalizar, esquematizar a otros poniendo como dato central la sexualidad o la idea de que nos tomamos de cómo debe ser esta. Porque con ello hallamos relativa seguridad ante dudas, miedos e inseguridades de nosotros mismos y quisiéramos obligar a que los demás reaccionen a la medida de nuestras expectativas y ganas de tener poder y control sobre sus cuerpos.


martes, 4 de diciembre de 2018

Ay el aborto parte 2


El peso recae en quien lo vive.
El aborto es un problema de justicia social, de salud, de igualdad y de género. En México existen 7 causales legales de interrupción del embarazo; por violación, por alteraciones genéticas, imprudencia o culpa, peligro de muerte, grave daño a la salud, inseminación no consentida y razones económicas. 
Cada año 227 mujeres son denunciadas, aunque se haya tratado de abortos espontáneos. La mayoría tienen bajos recursos y poca información. En casi todos los casos las denuncias son realizadas por el personal de salud que al igual de las procuradurías las tratan como criminales.
En una encuesta que realizó la organización “Católicas por el Derecho de Decidir”, reportan que un gran porcentaje de la población católica está a favor del aborto y mencionan que en el Concilio Vaticano se aprobó que ellas tienen el derecho de elegir si son madres o no, además, en el caso de un aborto, la mujer no queda excomulgada automáticamente. En la ley de la iglesia que se llama Derecho Canónico mencionan en el canon 1323; que no se puede castigar a la mujer cuando es menor de 16 años, cuando ignoraba que infringía una ley, si actuó de manera accidental, cuando actuó presionada por miedo o para evitar un daño grave. Esto contrasta con lo que se suele difundir en las escuelas pastorales, en las que los seglares a cargo, a veces ponen de su propia cosecha, en cuanto a prejuicios y falacias se refiere, ya hasta la situación cambia según la diócesis que se trate. Hoy día la iglesia trata de ponerse al día en este y otros temas por la desbandada de fieles.
Un artículo publicado por Carolina Torreblanca, menciona que entre 2002 y 2016, la causa de muerte específica de 624 mujeres fue un aborto. Mientras que solo el 7% de las mujeres que parió durante ese mismo periodo tenía una escolaridad de preescolar, ese porcentaje sube hasta 23.4% en el caso de las que murieron y que habían estudiado solo hasta ese grado, ignorancia igual a muerte. Hace hincapié, en que es muy difícil tener cifras exactas de las mujeres que abortan, ya que es una práctica criminalizada, además que esta se realiza en plena clandestinidad. En el centro del debate está la idea de que ellas no van a dejar de abortar, pero que su criminalización la vuelve una práctica insegura por que no se hace en condiciones adecuadas.
Muchas mujeres para abortar se introducen vía vaginal, en el mejor de los casos, hierbas, otras utilizan instrumentos no esterilizados, como ganchos de ropa, incluso hasta productos que lleguen a quemar las paredes de la misma. También están las que llegan a consultorios clandestinos y son maltratadas, algunos médicos abusan sexualmente de ellas o bien las denigran, con la posibilidad de que les hagan un mal procedimiento y queden expuestas a infecciones y hemorragias internas. Solo las que cuentan con los recursos económicos suficientes pueden realizarlo en un hospital y salir bien libradas.
Sin duda alguna es un tema de múltiples matices y es que en esta materia de la sexualidad se concentran diferentes puntos de vista desde el familiar, lo político, económico, social, moral, religioso, inteligencia y de género.
Sin lugar a dudas, cualquier embarazo es algo sorpresivo en cualquier mujer, porque durante la relación no se piensa en ser fecunda, sin embargo, la noticia siempre es impactante, se puede reaccionar con ilusión o con miedo, pero pasada esta emoción surgen otros sentimientos, dudas y temores a partir de su historia personal. Muchas chicas tienen miedo de anunciar a sus padres que están embarazadas, algunas toman la decisión cuando ya ha pasado mucho tiempo. Otras tienen miedo de no recibir el apoyo de su familia, ellas se sentirán señaladas y solas, siempre se sentirán culpables de su estado, también en el caso de violación.
Por otro lado, si bien en cierto que hemos avanzado en brindar educación sexual en primarias y secundarias sigue habiendo prejuicios en especial por parte de los padres que no quieren que se imparta, pues temen que se les quite la “inocencia”, ello implica que queden al margen del conocimiento de su cuerpo y por lo tanto más expuestas. De cualquier forma, ellas siempre serán las señaladas y culpables.
Muchas mujeres sufren de la falta de información, otras son obligadas a la “llamada prueba de amor”, otras quieren experimentar, otras por estar enamoradas, deciden tener relaciones sexuales, pero, aun conociendo métodos anticonceptivos, ellas tienen miedo de pedir expresamente a su pareja usarlos para no ser catalogadas como “güilas”, y en el caso de que falle, suele ser “vistas como tontas por no saber cuidarse”, aun cuando no hay un método 100 por ciento seguro. La libre decisión a seguir o interrumpir el embarazo es lo menos que la sociedad les puede ofrecer.
El pasar por un aborto voluntario es una situación que puede ser compleja y desafiante en muchos sentidos para la mujer; algunas de ellas generan emociones y asumen creencias que pueden perjudicar su equilibrio emocional, como es el caso de aquellas que cargan sentimientos de culpa tras la interrupción de un embarazo, incluso por años. Arrastran el peso de la religión, la condena moral que las culpabiliza con expresiones como “pero bien que lo gozó, ahora que pague las consecuencias”.
A veces se piensa solo en las mujeres que viven en las principales ciudades del país, y no en aquellas que la mayoría de las veces ni tienen la opción de tener un condón en las manos, muchos menos otros tipos de anticonceptivos como la pastilla del día siguiente. Además, debemos tener presente que una relación sexual es de dos, en la cual algunos hombres no permiten o se niegan a usar algún tipo de anticonceptivo.
Existe un temor social mal infundado que, si se legaliza el aborto, se abusará de este como método anticonceptivo, la típica frase “No pueden estar abortando como ir al baño”, se cree que con eso se fomentara “la irresponsabilidad”. Sin embargo, en la ciudad de México después de haber practicado el procedimiento, se brinda información sobre sexualidad y los métodos anticonceptivos para cuidarse, aunque las usuarias del servicio señalan que no lo volverían hacer.
¿Qué pasa por la cabeza y el corazón de una mujer tras un aborto? Tanto si es espontaneo e inesperado, como si es voluntario, se identifican aspectos en común. El primero es el síndrome de culpabilidad, en el caso de aborto espontaneo la mujer tiende a pensar que no se ha cuidado lo suficiente su salud o que se ha esforzado más de la cuenta, entre otras ideas, de cualquier modo, es un estado de ánimo que destruye por dentro.
El segundo factor que se debe tener en cuenta tras un aborto es la ansiedad, evidente en el espontáneo, genera la duda de si la mujer se volverá a quedar embarazada, si la pérdida sucederá otra vez o si hay distintos factores amenazantes escondidos. En el caso del programado, la ansiedad "pesa" más antes de tomar la decisión de interrumpir el embarazo, unida a la inquietud de enfrentarse a un proceso quirúrgico. Ambos factores, culpabilidad y ansiedad, están relacionados con la reacción del entorno de la mujer antes, durante y después del aborto, sea espontáneo o programado, puesto que su estado de ánimo es vulnerable a la opinión de los padres, los amigos, es decir de su núcleo más cercano. Es muy importante, por tanto, descartar cualquier tipo de reacción punitiva, juicio o sesgo.
Mucho se puede decir acerca del duelo por la muerte de un hijo en la interrupción del embarazo espontaneo. Hay padres que lo viven de una forma desgarradora y terriblemente desquiciante; sin embrago, hay otros que, sin dejar de sentir dolor, pueden alcanzar un estado de tranquilidad y resignación al cabo de un periodo de tiempo. En un proceso de duelo, en ocasiones, entran en juego las creencias familiares, las culpas y las obligaciones asignadas. La mujer que lo vive, sufre la perdida pues ya tenía planes para la crianza, Sin embargo, la muerte gestacional puede derivar en Trastorno de Estrés Postraumático, tanto en la madre como el padre.
Por otro lado, a muchas chicas se les obliga a continuar con un embarazo no deseado, y se les ofrece la opción que den a su niño en adopción. De cualquier modo, ellas no saldrán bien libradas del asunto, serán señaladas por la sociedad como malas madres y continúan trayendo al mundo niños no deseados, con riesgo de que lleguen a ser niños maltratados.
También, se les plantea la posibilidad de llegar a término y se les presiona a recibir ayuda de grupos políticos. Uno de tantos casos, que se viven día con día es como lo que le paso a  Paulina del Carmen Ramírez Jacinto, la niña que a los 13 años fue violada en 1999 y su proceso fue muy conocido en todo México porque la iglesia y el Gobierno Panista de Baja California le impidieron abortar. Ella asegura que debe ser la mujer quien debe decidir sobre su cuerpo porque es suyo, según su opinión, su situación económica, sus sueños, y no terceras personas, pues a ella y a su familia les hubiera gustado decidir su destino. En su recuerdo quedó grabada la intolerancia de un gobierno que trasgredió las leyes para impedir que interrumpiera su embarazo.
El gobierno de Baja California tardó seis años en resarcir -al menos económicamente- el perjuicio que provocó una decisión administrativa sustentada en creencias religiosas. La objeción de conciencia que pretextaron los médicos del Hospital General para no interrumpir el embarazo de la adolescente. Aun así, el Estado debió garantizar el cumplimiento de la Constitución que establece que el aborto se encuentra en los márgenes legales tratándose de una violación, como en este caso.
Mientras el aborto siga siendo criminalizado en el resto del país, ya sea provocado o espontaneo, seguiremos viendo una serie de atrocidades que pensaríamos que ya deberíamos de haber corregido en este siglo, con este gran avance socio-cultural y tanta modernidad que hemos tenido, pero todavía en algunos casos se impone la postura del doctor, el criterio de las autoridades, y las presiones sociales, religiosas, familiares, psicológicas, en fin, tantos factores que no han permitido que este asunto se resuelva como debería ser, a favor de la salud de las mujeres.
En todo esto trasciende el temor de dar autonomía a las mujeres, desmantelar el control de la vida y el control sexual sobre las mujeres y por ello se ha escatimado a las mujeres el derecho a ejercer su autodeterminación.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Ay el aborto, parte 1



Los sinónimos de la palabra aborto son: malogro, fracaso, frustración, perdida o interrupción, que vocablos tan fuertes.
La idea del aborto comienza prácticamente en la edad media al extenderse el cristianismo, ya que en la tradición judeocristiana se señala que no podemos disponer de nuestra vida ni de nuestra muerte, porque ella ha sido dada por el creador y él decide cuándo quitárnosla, por ello, se castiga la tentativa de suicido, no somos dueños de la vida. Sin embargo, Norma Ferro, en su libro “El instinto maternal o la necesidad de un mito” plantea que tal instinto es una de las expresiones de la dominación de la mujer fuertemente asentada en nuestra cultura, puesto que, en la antigüedad, en algunas sociedades era común la práctica del infanticidio, incluso, si la mujer no mataba a sus hijos podía ser estigmatizada como cuidadora de niños. En otras comunidades se promovían los abortos, aunque por diversas circunstancias y creencias. Se cuenta que los griegos mataban a los bebes que eran “feos” o contaban con alguna anomalía, como en algún momento de la historia de los judíos, se puede sospechar que también lo practicaban, pues en un pasaje en el Antiguo Testamento en el Levítico 21:17-23a  (NVI) “Dios le ordena a Aarón: ‘Ninguno de tus descendientes que tenga defecto físico deberá acercarse jamás a su Dios para presentarle la ofrenda de pan’. En efecto, no deberá acercarse nadie que tenga algún defecto físico: ninguno que sea ciego, cojo, mutilado, deforme, lisiado de pies o manos, jorobado o enano; o que tenga sarna o tiña, o cataratas en los ojos, o que haya sido castrado …. por causa de su defecto no pasará más allá de la cortina ni se acercará al altar, para no profanar mi santuario”. Y cuando se imponen las reglas es porque eran prácticas cotidianas. 

Fue hasta en la modernidad, que el aborto es altamente señalado. Elizabeth Badinter menciona que la sociedad en general manejó el desprecio o la piedad para las mujeres que no tenían o querían hijos. Ella menciona “quienes definieron la naturaleza femenina tuvieron cuidado de hacerlo de manera tal que implicara todas las características de la buena madre: eso es lo que hacen Rousseau y Freud, que con ciento cincuenta años de distancia elaboran una imagen de la mujer singularmente coincidente y destacan el sentido de la abnegación y sacrificio que según ellos caracteriza a la mujer normal. Tachada de egoísta, de malvada, hasta desequilibrada, la mujer que desafiaba la ideología dominante no tenía otra alternativa que asumir mejor o peor su anomalía”. De esta manera se desarrolló una concepción apoyada por algunos supuestos científicos del determinismo biológico que promueven la idea del “instinto maternal”, que para algunos políticos y religiosos que defienden esta postura, les queda como anillo al dedo, por ejemplo, el catolicismo promueve la maternidad al mencionar que se deben recibir los hijos que Dios les mande, por lo cual condena el aborto ya que mientras más descendientes más seguidores de la religión y la iglesia. Fue en el siglo XIX donde se criminaliza el aborto a nivel mundial. El papa Pio IX (uno de tantos papas corruptos), fue quien toma la decisión de declarar que todos los abortos son condenables desde el punto de vista moral. Desde entonces existe un pánico en especial de la iglesia por la autonomía, de la igual dignidad y de la igual condición humana de las mujeres.

Simone de Beauvoir relata que, en la Francia de 1810, el aborto se consideraba un crimen, fue hasta 1955, que en la entonces Unión Soviética se podía practicar con previa solicitud del médico, posteriormente se sumaron Hungría, en 1956; Polonia, en 1959; y EEUU, en 1973.

No obstante, parece curioso, pero también en los países que hace mucho eran de régimen comunista también se prohibía el aborto y se perseguía a las que lo cometían y a quienes ayudaban. Tal fue el caso Rumania por el dictador Ceaucesco, cuando en los años sesentas ilegalizó el aborto porque se estableció que el feto era de toda la sociedad, al final la razón era la misma, fomentar el crecimiento de las masas a quien dominar.

En los años 20 del siglo XX comenzó la llamada Revolución Sexual que alcanzó su máxima expresión en los sesenta, cuando se inventó la píldora anticonceptiva. Se suponía que eso permitiría que al fin la mujer podría tener un mejor control sobre su propio cuerpo, sin embargo, sigue imperando que el hombre se mantenga al mando, puesto que a la fecha a la mujer se le niega la capacidad de conocer cómo funciona su propio organismo, todavía hace unas décadas si la mujer le solicitaba al médico que le colocara un dispositivo intrauterino (DIU) este se negaba o pedía que el esposo estuviese de acuerdo, ya que quizás no quería verse amenazado por el marido. En muchos casos, los controles de la administración de las pastillas anticonceptivas eran llevadas por el novio, el esposo o en algunos casos, la propia madre.

Por cuestiones más bien económicas y por presión y compromisos internacionales, en México han avanzado los programas de salud reproductiva, pero es alarmante el ascenso en embarazos de alto riesgo por diabetes e hipertensión y en adolescentes, los casos de cáncer de mama y cérvico-uterino. Aunque sea arcaico, se sigue diciendo que una madre-mujer-mártir se va derechito al cielo y es una superstición que sirve para sublimar la situación de rezago y precariedad médica que impiden salvarle la vida, la idea posiblemente venga de nuestros antepasados, puesto que en la cultura azteca el cuerpo sin vida de las mujeres fallecidas en labor de parto era venerado a un grado divino y su valentía era admirada por la sociedad. Hoy día la salud reproductiva es una cuestión de derechos humanos en la que se deben tomar decisiones informadas y libres.

Actualmente en México a nivel federal se sigue discutiendo sobre el derecho a la interrupción legal del embarazo, pero llama la atención de que los órganos legislativos, jurisdiccionales, secretarías de estado, partidos políticos, iglesias, medios de comunicación, sociedad civil y demás instancias que intervienen en este debate están dominadas por varones, y que se excluye a las mujeres en esta toma de postura. Los partidos políticos que contendían en el proceso electoral de 2018 presentaron plataformas electorales regresivas en la materia, en el mejor de los casos una conveniente ambigüedad, las sentencias de la Suprema Corte de la Nación también han sido de toma y daca, hacen avanzar dos pasos y luego retroceder uno.

Desde hace 11 años en la Ciudad de México se permite la interrupción legal del embarazo, sin importar de que estado de la republica sea la embarazada, y en todas las demás entidades del país es un delito que se persigue y castiga, aun y cuando este puede ser espontaneo, (que es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente), solo se exenta cuando se llega a comprobar que es producto de una violación. Aunque la polémica entre la penalización y la despenalización del aborto sigue polarizando a la sociedad. Los datos duros indican que quienes más la practican son jóvenes de 18 a 24 años, ¿Significa esto que los jóvenes son los más expuestos a embarazos no deseados?, ¿Hace falta una mejor educación sexual? Y en este sentido, ¿Cuáles son las implicaciones de realizarse un aborto? ¿Y cuáles son sus consecuencias? ¿Quién debería de tomar la decisión? ¿Y qué facilidades debe de proporcionar el Sector Salud?
Globalmente, las estadísticas muestran que generalmente en los países donde es legal ésta práctica, suelen realizarse los abortos voluntarios de manera segura y las complicaciones son poco frecuentes. La muerte materna por causa de un aborto inducido afecta al 13% de las mujeres que se lo realizan, la mayoría de estos decesos ocurren en países donde el aborto es ilegal y tienen un ambiente sociocultural muy represivo y sus políticas en torno a esto son restrictivas.

viernes, 29 de junio de 2018

ESE VISITANTE MENSUAL


En los orígenes de las sociedades, en algunas culturas a la mujer menstruante, se le hacía pasear por el campo con la finalidad de que su sangre fertilizara la tierra. Para otras culturas se le ha considerado impura o bien se ha asociado a cuestiones mágicas o de maldición, siempre teniendo una imagen negativa. Todavía en 1970 no se le permitía a las mujeres menstruantes  donar sangre o preparar ciertos alimentos, incluso tener contacto con el vino, hasta el baño diario les estaba prohibido.
Ante este contexto, para muchas mujeres que se encuentran  en la edad senil piensan  que todo lo relacionado a la sexualidad es algo sucio y vergonzoso.
Para ellas les es fácil  recordar el miedo que sintieron al tener su primera menstruación, pero tienen más presente  la falta de una clara información y  la falta de apoyo de su madre.
Seguramente su madre, al sucederle lo mismo, le repite la misma cantaleta que su abuela le dijo:
  ” Esta ya empezó con sus cochinadas” “que nadie se entere que estas en tus días” “búscate unos trapos, rasga una sábana vieja y póntelos” así, sin más explicación que lo que le pasaba a su cuerpo, las hizo sentir avergonzada,  sentirse vigilada mes tras mes, sin comprender que es lo que le sucedía a su cuerpo. Las burlas y las expresiones de los adultos que las hacían suponer que ellas ya entendían todo lo relacionado con la sexualidad, que en realidad, no lograban entender la relación de su regla  con la fecundidad.
Quizás algunas más jóvenes recibieron información en la escuela secundaria, pero, aun esta no fue lo suficientemente clara o bien suponían que eso no tenía  que ver con ellas. La información que se recibe en la escuela, generalmente no concuerda con lo que uno espera.
Con la aparición de la menarca su mundo cambio. Empezaron a tener más prohibiciones, como no bañarse con agua fría, no consumir limón, no jugar juegos rudos, dejar de jugar o estar cerca de sus amigos hombres, y más control si había sospecha de tener novio, todo eso conllevo a que ellas se sintiesen sucias, que lo relacionado a su sexualidad era algo malo o vergonzante.
El miedo de ser descubierta hasta por los hermanos de ver los “trapos manchados de sangre”, lavarlos a escondidas, la incomodidad de usarlos, estar todo el día al pendiente de no ensuciar su ropa y dejar una mancha que las delatara,  el tenerse que comportar como una “señorita” que no quedaba claro cómo debían de actuar.
Para muchas es tal es la vergüenza que consideran fea su propia vulva o nunca se han atrevido a verla, incluso consideran que es malo o sucio explorarse los senos para detectar alguna anomalía.

martes, 20 de junio de 2017

¿A qué edad se les debe hablar de sexualidad a los niños?

La sexualidad es el aspecto central del ser humano desde el nacimiento hasta su muerte; esta abarca el sexo, las identidades, los roles de género, los sentimientos, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. La sexualidad se vivencía y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos y creencias, actitudes, valores, conductas prácticas, papeles y relaciones interpersonales. Hablar de sexualidad implica al ser humano integral. Por lo cual, no se puede hablar de una sexualidad única, sino que existen tantas sexualidades como seres humanos en el mundo porque cada uno de nosotros posee una construcción individual de su sexualidad.
De esta forma, desde que nacen los infantes empiezan a recibir una educación sexual, que tiene que ver con el tipo de ropa que se les viste, el tipo de juguetes que reciben y hasta la manera en que se le habla, pero generalmente la pregunta va encaminada a cómo explicarles sobre la diferencia entre hombre y mujer, que son los besos, como nace un bebe, etcétera. Se puede charlar de sexualidad a partir de los 5 años,  pero todo a su nivel y de manera sencilla y directa. Uno de los mejores momentos es cuando ellos preguntan. Así que lo primero que debemos hacer es investigar que quiere saber sobre ese tema, ¿cuál es su idea?, ¿por qué lo cuestiona?, ya que ellos ya tienen formuladas algunas teorías sobre lo que están preguntando.
Cuando les hablamos a nuestros hijos sobre sexo, es importante adaptar la conversación a su edad. Si un pequeño de cinco años pregunta: “¿qué significa dar a luz?” podemos responder: “es cuando un bebé sale de la barriga de la mamá”. Si uno de diez años pregunta lo mismo, nuestra respuesta debe ser más detallada y podría comenzar así: “Después de que un bebé crece durante nueve meses en el útero de la mamá, sale por su vulva…”.
Brindar información adecuada a la edad les facilita a los niños entender que el sexo es una parte natural del ser humano y del desarrollo emocional. También hace que sea más sencillo hablar con ellos acerca de aspectos más complejos de la intimidad sexual a medida que crecen.
Cuando tu hijo esté en la escuela primaria, háblale acerca de los enamoramientos. Escucha cuando esté investigando acerca de los abrazos y besos, a muchos niños los besos les genera vergüenza quizás porque han formulado que después del beso nacerá un bebe.
Si tu hijo te hace preguntas, siempre respóndele con honestidad, no le ocultes la verdad. Si no sabes la respuesta, ambos pueden buscar en un libro o en internet. La honestidad siempre es la mejor política, eso le generará más confianza en ti. Habrá que evitar frases que lo descalifiquen o mitos sociales que lo confunden, por ejemplo: decir “Te lo diré cuando seas un poco mayor” o “La cigüeña trae a los bebes y vienen de Paris”.
 A veces da más pena a los adultos hablar al respecto que a los críos, ya sea, por prejuicios o mala información. Pero es que también están involucradas nuestras creencias sobre la vida, el amor, el noviazgo, el placer, el cuerpo, la masturbación, las relaciones sexuales, la amistad, la maternidad, la paternidad, tu propio yo, etcétera. Realiza un lista de tus creencias y pon una palomita a las que consideres positivas y un tache a las que puedan dañar a la sexualidad de tus hijos.
Esta educación hará la diferencia en ellos, por ejemplo, en algunas sociedades la llegada de la menstruación puede ser motivo de alegría, pensar que ya entra en el mundo de los adultos, poder ser madre, sentirse feliz y agradecida o bien como en nuestra sociedad donde se piensa que es algo horrible y vista como una enfermedad, cuando la madre le dice, “pobrecita ya empezaste con esa friega

En la sexualidad se ven involucrados los pensamientos religiosos, los sociales, la manera en que la sociedad te trata de acuerdo con tu sexo y la forma en cómo aprendiste a pensar, sentir y actuar como hombre o como mujer.  El no transmitir las creencias erróneas a nuestros hijos  ayudara a futuras generaciones a no tener ideas que no les ayuden a crecer.

lunes, 27 de febrero de 2017

Lo que cuenta la gente sobre el sexo, no siempre es verdad.


Cuando se habla de educación sexual inmediatamente se piensa en una enseñanza otorgada fuera de casa, como pudiera ser en una institución escolar.
 Se nos vienen a la mente varias cosas relacionadas, entre ellas: lo que la publicidad nos hace creer, lo que las películas nos ofrecen, los memes de WhatsApp, los albures y hasta  las que están envueltas en cuestiones de ética, moralidad o pecado, o bien, se identifica con técnicas coitales.
 Pero hablar de sexualidad es mencionar al ser humano integral, donde se incluye al ser biológico, ser psicológico y ser social. Este vocablo nos refiere al ser humano sexual que es, que piensa y que convive con otros seres humanos que también son, piensan y conviven. La sexualidad implica desde el tipo de ropa que usamos, los modos de caminar, de mirar, de reír, de actuar, de coexistir con otros, así como la idea que las niñas “deben” usar aretes y los niños prendas de color azul, que los niños practiquen juegos rudos o que las niñas sean “femeninas”.
A veces otorgamos de forma consiente un significado simbólico a esas pautas y lo adoptamos como parte de ver las cosas, incluso nos hace cambiar nuestro comportamiento a través de la educación y la información científica. Sin embargo, es muy común que asumamos las cosas sin reflexionar.
Una buena parte de esto la aprendemos de manera informal, así,  sin reparar le damos un trato diferente a una niña que a un niño. Sin embargo, siempre  estará presente  la forma en que un niño durante su desarrollo vaya reuniendo e identificándose con estos elementos y los adopte como propios, es decir, que el pequeño va incorporando a su ser la vivencia psíquica y emocional de ser hombre o mujer. Pero hay una educación sexual que es la principal fuente de información, pero muchas veces son ideas erróneas, pero que a la vez son más persistentes  y que se dan cotidianamente como son las charlas con la familia o los amigos, la que los medios masivos de comunicación nos transmiten día con día a través de comerciales o películas. En la que todos hemos recibido y aún más, también somos educadores sexuales. Vamos transmitiendo ideas erróneas entre broma y broma o comentarios que hemos escuchado decir a otros, pero no estamos seguros de que sean ciertos.
En algunas otras ocasiones, cuando tenemos dudas con nuestra sexualidad, acudimos, en primera instancia, a los sacerdotes, al médico, al maestro, al psicólogo, a la enfermera, al psiquiatra, ginecólogo, etcétera  y suponemos que ellos nos pueden resolver nuestras dudas pero, también pueden surgir situaciones confusas, discrepancias en juicios valorativos y moralidades prejuiciosas que en lugar de ayudarnos  limitan nuestro desarrollo psicosocial.
Muchas veces suponemos que por ser profesionistas, por tener ciertos estudios, cuentan con información fidedigna, sin embargo, esta puede estar cargada de ideas erróneas, como por ejemplo: “cuando hacen creer que la masturbación es nociva, (que se puede convertir en vicio)”, “que los hombres nunca deben fallar en la cama”, o bien “que todas la mujeres sangran cuando pierden la virginidad”, “que la pareja debe tener orgasmos sincronizados”, etcétera, asumimos esa información como válida aunque este cargada de juicios valorativos.

Ahora con tanta información en librerías, programas de televisión, incluso en internet de fuentes serias e institucionales y que pueden ser consultadas de forma discreta si así lo decidimos, no hay pretexto para  limpiar nuestras telarañas mentales sobre nuestra sexualidad.

jueves, 24 de marzo de 2016

LO IMPORTANTE DE LAS CARICIAS.

 En una obra de teatro, la actriz  Susana Alexander comento que los senos de la mujer fueron modelados para ser acariciados, no para ser exprimidos como si fuesen unas naranjas. Efectivamente años tomo la evolución humana para diseñar unos senos redondos, más que para la función de amantar como los demás mamíferos. Estos son para ser rozados como si se tocara un delicioso durazno.
Para muchas mujeres las caricias son esenciales para alcanzar una satisfacción sexual, ellas reaccionan a los estímulos del tacto, a las caricias suaves o más enérgicas de quien aman. Las relajan y las preparan para hacer el amor, entran en juego las palabras tiernas y dulces, la confianza y el afecto.
Sin embargo, muchas mujeres suponen que los hombres están desinformados sobre sus deseos sexuales y es que para muchos de los hombres su educación sexual ha sido orientada desde la infancia a la prohibición de las caricias, se les ha hecho suponer que las caricias son signos de debilidad o tienen miedo de parecer afeminados.
A algunas mujeres les avergüenza  hablar de sus deseos, sienten que no se saben expresar, o les da miedo ser humilladas si lo platicaran. Y esa necesidad de expresarse es tan importante como las caricias para que ellas se sientan que existen, que son tomadas en cuenta. Lamentablemente estas mujeres se toparon con el estereotipo masculino donde se supone que el hombre no deber tener dudas, ni inseguridades sobre la sexualidad. Se supone que un hombre “verdadero” sabe cómo hacer bien el amor.
 El varón al  privarse de expresar sus sentimientos suponen que lo esencial es el coito y saberlas satisfacer. Encerrados en su estereotipo sexual, toman posesión de la mujer como si fuese un objeto y él es quien disfruta y los dos seres acaban por ser lastimados. Pero hay otros modos de amarse que proporcionan orgasmos, pero que para ellos pareciera inconcebible. Al  hombre se le ha enseñado que el único placer es la penetración.
Si bien muchos varones durante el noviazgo se muestran cariñosos y aún durante los primeros meses del matrimonio es solamente como un preámbulo para tener relaciones sexuales. Con el nacimiento de los hijos estas se hacen cada vez más espaciadas y en privado, según él por respeto a la sociedad y a los críos. Esto fomenta  que a las mujeres se les vayan quitando las ganas de tener relaciones, incluso desear no tenerlas.
Las mujeres sienten placer a lo largo y ancho de la piel, no han olvidado que el tacto es uno de los cinco sentidos. Es sentir con los dedos, con la boca, con el cuerpo, apretar contra sí, abrazar y mimar es un medio de conocimiento y de intercambio con el otro. A veces un abrazo dice más que una carta de amor.
Si viéramos a nuestros progenitores abrazarse y besarse desde niños con dosis de dulzura y pasión,  aprenderíamos a ser más cariñosos con nuestros padres, hijos y pareja.


EL ORGASMO FEMENINO ES PARA DIVERTIRSE. Dinitia Smith y muchas mujeres


 ¿Algunas mujeres me han preguntado porque los hombres se duermen después del coito?
La mujer después de alcanzar un orgasmo, si es estimulada puede volver a obtener otros, el hombre después de alcanzarlo entra en un periodo de receso que se conoce como Periodo Refractario, es una fase de no respuesta, de recuperación del esfuerzo realizado y que puede durar desde minutos hasta varias horas o días, sin importar lo variado o intenso que pudo haber sido el juego erótico, pues tras la eyaculación actúan varías hormonas, entre ellas la prostaglandina, que impide al varón responder a un nuevo estímulo erótico. En cambio, para la mujer este periodo es tan breve que en segundos puede estar lista para un nuevo encuentro sexual. El hombre puede tener al menos un orgasmo al día y hasta pudiera ser  todos los días, en cambio la mujer por su capacidad  multiorgasmica puede quedar satisfecha por varios días.
En La década de 1960, Masters y Johnson investigaron el orgasmo humano  y crearon el término del ciclo de la respuesta sexual humana. Lo que encontraron es que la respuesta sexual comienza con la excitación donde se produce una vasocongestión del  área pélvica. En los hombres se registra como erección del pene y en las mujeres como lubricación vaginal, hay cambios en los labios mayores y menores, el clítoris muestra un aumento de tamaño. Tanto en varones como en mujeres se presenta una erección en las tetillas, pero algunos hombres sienten pena o suponen que “no es de hombres” el sentir placer cuando su compañera sexual les acaricia sus pechos y juega con sus pezones, sin embargo,  al igual que los senos de la mujer, que fueron moldeados para ser acariciados, los de ellos son también fuente inagotable de placer porque están llenos de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas que los hacen muy sensibles al tacto. Esto es lo que nos sucede cuando estamos en lo que conocemos como “faje”. En este momento si somos interrumpidos, no pasa nada y  todo puede llegar fácilmente al estado inicial.
Si la estimulación continua, se pasa al siguiente periodo llamado Meseta, este periodo puede ser tan duradero según lo desee la pareja, pueden extenderse en el juego erótico y disfrutarlo. Va subiendo la temperatura corporal, la respiración se hace más rápida, la acumulación de la tensión va subiendo y el flujo de la sangre aumenta en los genitales hasta un máximo. Durante estas fases la pareja puede jugar, puede pasar de los besos y abrazos, podemos extendernos o acortar tiempo antes de llegar al orgasmo. En este periodo si hay una interrupción,  todo puede volver a la fase de inicio.
Una vez pasado las fases de excitación y meseta, se llega el orgasmo, donde  las pulsaciones y la respiración llegan a la máxima frecuencia e intensidad, se produce una gran tensión muscular y contracciones en la zona ano-genital. Estas  contracciones son  involuntarias y en ambos sexos se tiene la misma capacidad física para sentir esta experiencia subjetiva, en la cual se descarga la tensión sexual acumulada durante la relación sexual. Es una fase liberadora tanto de la tensión como de la vasocongestión. Pero si llegando a este punto, por alguna razón es interrumpido bruscamente y la vaso congestión no es liberada y en los hombres puede producirse un dolor en los testículos. En cuanto a la mujer, tanto como Kinsey y Masters y Johnson demuestran que la mujer que no logra el orgasmo después de la excitación, permanece en una prolongada congestión pélvica, que le produce una sensación molesta y en ocasiones hasta dolorosa, aunada a una inquietud, irritabilidad y malestar en general.
Después del orgasmo, el organismo vuelve a su estado de reposo, la respiración, la temperatura corporal, la tensión y el flujo de la sangre poco a poco van regresando al estado inicial.      

Pero todo esto no tiene sentido sin lo más importante, el Deseo. Este es el mejor afrodisiaco que pueda existir, es quien desencadena todo el placer sensual, el ver a la persona que nos gusta y sentir  esa ansiedad por estar junto a quien  nos atrae  y que somos  correspondidos, y tanto hombres como mujeres lo experimentamos. 

martes, 22 de marzo de 2016

SEXUALIDAD EN DISCAPACIDAD


La sociedad victoriana puso las bases para que las relaciones sexuales fuesen exclusivamente para la reproducción, hasta se tenía que pedir permiso al rey para tenerlas (FUCK, fornication under consent of the King *), las energías empleadas al disfrute sexual debían ser empleadas para el trabajo. De esta forma, la sexualidad se fue orillando al coito y no al disfrute. Además, como señala Michael Foucault todo lo referente a la sexualidad era algo de lo que no se hablaba.
A las personas con cualquier tipo de discapacidad se les empezó a generar la creencia de ser seres asexuados, y más si son niños, (a estos les llegan a considerar  ángeles), anteriormente a los críos que nacían con una discapacidad eran considerados como débiles mentales o retardados mentales siendo su desarrollo más lento en comparación de sus coetáneos, incluyendo su despertar a la pubertad.
Alrededor de estos se generaron prejuicios en torno a su sexualidad que oscilan en los extremos desde creer que por su condición no presentan necesidades de afecto y vida sexual; la “sobre-sexualización “, es decir, que su sexualidad esta exacerbada y no tienen un control, demostrando ciertos comportamientos sexuales en lugares públicos. Y por último, buscar la manera de evitar que tuvieran relaciones sexuales por el temor de transmitir genéticamente alguna lesión a su descendencia.
Tanto los impúberes como las personas adultas, es decir, todas los seres con discapacidad exploran su cuerpo, se interesan por relacionarse con sus compañeros o compañeras, establecer lazos afectivos con su familia y amigos.
En cuanto a los adultos que están  sin movimiento parcial o total de las extremidades. Me hace recordar la novela que en el año 1928 el escritor David Herbert Lawrence escribió “el amante de Lady Chatterley “ (libro que fue prohibido en aquella época por sus escenas eróticas).  Relata la vida de Constanza, una mujer de 23 años casada con sir Clifford, quien durante la I guerra mundial es herido y queda paralitico e impotente. En esa época donde las relaciones sexuales estaban destinadas a la procreación y él sin poder tener una erección, le da permiso a su esposa para que se busque un amante, no sin antes  resolver él sus conflictos de hombría. Ella termina enamorándose del guardabosque, un hombre de modos rudos y apasionado.
Si tan solo ellos hubiesen comprendido que el acto sexual no implica la relación vagina-pene, tal vez hubiesen tenido que explorarse mutuamente para vivir una sexualidad más satisfactoria. Las personas con hemiplejia también experimentan deseo sexual, pero su orgasmo no radica en el pene o la vulva, sino sus sensaciones están distribuidas en el resto de su cuerpo, (para algunos los pezones son orgásmicos), pero también pueden dar placer a su pareja y disfrutarlo. Sin embargo, muchas personas con discapacidad están llenos de dudas y temores, que tanto para ellos como para los demás les  es muy complicado  llevar una relación de pareja,, así que aparte de soportar su estado físico, tiene que soportar el psicológico y su soledad.
Hasta hace unos pocos años, he visto dos películas que plantean esta situación del disfrute en personas con esta discapacidad. Una de ellas “seis sesiones de sexo; con  Helen Hunt y John Hawkes.” y “amigos” una película de Olivier Nakache y Eric Toledano.


*En el siglo XVI la gente se casaba y era permitido tener relaciones sexuales cuando el rey lo permitia.

jueves, 3 de marzo de 2016

EL DESEO SEXUAL NO DESAPARECE CON LA EDAD.

El deseo sexual no desaparece con la edad

Las personas maduras son frecuentemente objeto de burlas, cuando ellas quieren manifestar su afecto, cuando se besan en público o bien cuando pretenden encontrar un compañero sexual, se les cataloga como “viejo rabo verde” o “esa vieja loca”, además se trata de culpabilizar a las personas maduras cuando persisten en sus deseos y en su actividad sexual. Cuantos chistes de viejitos con referencias sexuales no conocemos.
Las personas maduras no cesan de sentir deseos ni de desinteresarse por la actividad sexual. Muchos de ellos sufren la falta de una pareja y tienen que afrontar la soledad, la declinación de la salud, el descenso de su nivel de vida, y además sentirse culpables por experimentar deseos sexuales, estos los acompañaran en hasta el fin de sus días. El adulto por ser objetos de burlas, se siente avergonzado y trata de alejar todo pensamiento sexual puede terminar por perder todo interés en su vida sexual y abandonarla.
Muchas mujeres les interesaría tener un compañero, pero tienen miedo o no quieren nuevamente comprometerse a tener una pareja y vivir juntos, pero siempre existe la posibilidad de tener un un compañero o novio que puedan con ellos expresar sus sentimientos de ternura, de compañía y hasta satisfacer sus afectos sexuales. Pero también, suponen que han dejado de ser atractivas para atraer a un compañero. Se han alejado de los cánones de belleza que manejan los medios de comunicación,(delgadez, juventud, firmeza en la piel,). En realidad tu puedes ser atractiv@ para otr@s , pues hay hombres o mujeres que no buscan la juventud en la pareja.
Está comprobado que tanto hombres como mujeres son tan capaces de mantener una vida sexual antes como después de la menopausia, incluso para las mujeres se sienten más libres, pues se liberan de la preocupación de quedar embarazadas.
Las parejas maduras que desean tener relaciones sexuales pueden practicarlas, ya que la facultad orgásmica se mantiene en la edad madura, aunque su intensidad disminuya un poco, esto es, ya no con la intensidad de un joven. La frecuencia en la actividad sexual declina lenta y progresivamente, aunque la erección del pene y la lubricación natural de la vagina necesiten varios minutos de estimulación sensual mutua y afectuosa. Y si la lubricación de la vagina es escaza, se pude utilizar algún gel lubricante para compensar.
La mujer debe comprender que una erección lenta no significa que su marido la encuentre menos seductora, sino simplemente que envejece.
Debemos de entender que la sexualidad no se encierra o se engloba solo en el coito, comprendamos que el cuerpo entero es una fuente de sensaciones de placer. Que la piel es el órgano sexual más grande que poseemos. Incluso se puede tener masturbación mutua o solitaria.
Los adultos mayores con diabetes no pierden el deseo sexual, quizás pierden sensibilidad en la piel, pero eso ni implica que no puedan llevar una vida sexual activa.

Las personas con hemiplejia también experimenta deseo sexual, pero su orgasmo no radica en el pene o la vulva, sino sus sensaciones están distribuidas en su piel, (para algunos los pezones son orgásmicos) y también pueden dar placer a su pareja y disfrutarlo. 

EL DISFRUTE DEL CUERPO

Socialmente se ha considerado al hombre como el poseedor de la capacidad de goce sexual, mientras que se cree que la mujer no tiene este impulso natural tan desarrollado, e incluso, que es nulo.
Este mito está arraigado fuertemente en nuestra sociedad y ha subsistido durante generaciones. Nuestras madres y abuelas consideran que las mujeres deben cuidar su reputación y evitar cualquier manifestación que represente seducción, pues parte del “encanto” y los valores femeninos más preciados radican en mostrarse recatadas y ajenas al placer sensual.
Ésta creencia ha llevado a muchas mujeres a reprimir sus deseos para no ser consideradas como “fáciles”, pues se inculca que de lo contrario la posibilidad de una pareja estable no es factible e incluso muchos hombres lo llegan a pensar así.
Se ha demostrado que las mujeres acumulan la misma tensión sexual que los varones y además las zonas erógenas no solo se limitan a la estimulación del clítoris y la penetración vaginal, sino que disfrutan plenamente de dar y recibir sexo oral, además de otros juegos que son considerados como degenerados por desconocimiento del gran placer que se puede experimentar al compartir con la pareja las “travesuras” que sólo se piensa pueden practicar las mujeres “fáciles”. Muchas mujeres se siguen reprimiendo a sí mismas y no se permiten expresar sus fantasías, y mucho menos practicarlas.
Se sabe que en la prehistoria la mujer gozaba plenamente de la sexualidad sin las limitaciones que ahora tiene, y con el desarrollo de la sociedad, esta capacidad de goce se fue reprimiendo por considerarlo una manifestación tan animal que se le permitió solo al varón complacerse.
Como en esos tiempos no se tenía registros, los historiadores han mencionado que en la prehistoria nuestros antepasados gozaban del sexo en grupo. Han descubierto juguetes sexuales con 28 mil años de antigüedad cerca de Ulm en Alemania, además, se menciona que Cleopatra en una noche practicó felación a cien soldados, y esto para su propia satisfacción, ya que la sensibilidad de la boca no solo se limita al beso oral.
Además, cabe destacar la capacidad de sentir placer de la mujer, que a diferencia del varón puede experimentar múltiples orgasmos durante un encuentro sexual a la vez que su recuperación entre orgasmos es más rápida que en la del varón, esto siempre y cuando no tengan miedo a dejar fluir sus sensaciones.
En el libro del Kama Sutra mencionan que hay tres tipos de hombres y de mujeres: las hay de pasión o deseo carnal débil, mediana e intensa.  A la vez hay tres arquetipos de ambos y que dependen  por el tiempo que se emplea en el acto sexual: los que invierten poco, moderado y los que emplean mucho tiempo.  Apunta que en la copula el hombre cesa por sí mismo tras la eyaculación, quedando satisfecho, lo que no ocurre con la mujer. A este respecto, ponen como objeción que si el hombre dura más, las mujeres lo querrán y lo amaran más. Mientras que si es de corta duración ellas quedan descontentas, pues  ellas siguen experimentando gran placer y requieren de mucho tiempo para calmar su deseo.
Es cuestionable, en las religiones monoteístas, como el islam, que condenaron el placer sensual de la mujer y las posiciones sexuales, incluso en algunos países de Asia, África, Medio Oriente, Europa, Australia e incluso América, practican en la actualidad  un ritual de iniciación a las niñas conocido como la ablación sexual, que consiste desde la mutilación del prepucio del clítoris hasta de los genitales externos femeninos.
Por otro lado, en la cultura occidental, se conjuntaron varios pensamientos religiosos y de orden económico- político para restringir la sexualidad exclusivamente a la reproducción. Tales como el calvinismo, los luteranos, el puritanismo y la santa inquisición, consolidándose en la época victoriana. Más tarde Freud colabora con estos prejuicios de que las mujeres sean inferiores sexualmente. Generando en ellas el sentirse avergonzadas e ineptas, ante la sociedad como degeneradas.
Lamentablemente en la actualidad, a las mujeres que se han empoderado, a pesar que estamos en el siglo XXI son mujeres juzgadas por el mismo género por vivir el sexo con libertad y plenitud. Ser simpatizante del sexo casual sigue siendo blanco de comentarios denigrantes. Algo anda muy mal en aquellas féminas que se toman el derecho de faltar al respeto a las mujeres libres.
En realidad, la mujer es cada vez más consciente de su cuerpo y, se responsabiliza del mismo. Se están rompiendo mitos y ahora ellas están abiertas al goce y se reconocen con la libertad de buscar alternativas de satisfacción, aún a pesar de lo que conlleva socialmente permitirse relaciones eventuales, compañeros sexuales y espacios de encuentro que le den la posibilidad de vivir su sexualidad.
Existen diferentes canales de socialización orientados a tener experiencias placenteras cada vez más difundidos y diversos. Lo más importante de todo es que las mujeres que están superando prejuicios y se permiten ejercer su sexualidad a plenitud, lo logran sin culpa, con curiosidad y reportan cada vez más el incremento de su autoestima gracias a reconocerse capaces de ser autosuficientes, sin los vínculos que la sociedad impone para poderse reconocer plenas.